sábado, 9 de agosto de 2008

Días Iconoclastas





Pocas horas tras la liberación de Bagdad, y ya las estatuas y otros monumentos emblemáticos de la tiranía de Saddam Hussein mordían el polvo. El dictador se ocultaba en un agujero como la rata que era, pero su recuerdo histórico moría con cada estatua decapitada. ¿O no?

Cinco años más tarde, Saddam ya no existe. Lo ahorcaron luego que sus verdugos le tiraran el pelo, le metieran los dedos a los ojos, le hicieran guichichiu, y lo pellizcaran. Todo grabado con celular. Que no se diga que a los iraquíes les gana la tecnología. Ya no quedan estatuas del hombre, pero muchos, y no todos sus secuaces, creen que seria mejor que Saddam viviera. Al menos en su día, no había atentados y bombas cada hora y en cada esquina.

A fines de los 80’s, El Muro de Berlín fue derribado en medio de algarabía y champañazo. Poco tiempo después, caían al suelo las estatuas de Lenin y Stalin. Casi dos décadas mas tarde, la Unión Soviética ha sido desmembrada en varias republicas de adonde a cada rato nos llegan noticias de revueltas y derramamientos de sangre. Rusia es un estado perturbado, donde el crimen reemplaza la mano pesada de la opresión comunista. Las encuestas expresan un sentir de que quizás se vivía más tranquilo bajo los gobiernos Rojos. Otros surveys declaran que Stalin sigue siendo un héroe nacional. Es un poco infantil decir que dictadores como Saddam y Stalin eran benévolos, pero… ¡qué mal tienen que estar en un país para recordar con nostalgia esos días de tiranía!

Lo curioso, por no llamarlo tragicómico, es que cada vez que cae un gobierno totalitario comienza una masacre de estatuas. Una inmolación de monumentos, nombres y emblemas que espera terminar con el mal recuerdo de los tiranos, pero lo único que consigue es que cuando las cosas vayan mal se les evoque a éstos con afecto y se ruegue por el retorno a un pasado casi, o quizás, peor que el presente.

En estos días, finalmente, los españoles se están cobrando su deuda histórica con el franquismo. Ya era hora, porque hace más de tres décadas que El Caudillo estiró la pata. En los 70’s, en España, perdón, El Estado Español, se contentaron con tener rey y presidente y con un descomunal destape sexual que hacía pensar que el gran pecado de Franco fue reprimir la libido de sus súbditos.

En octubre del año pasado se estableció la Ley de Memoria Histórica. Una medida justa en lo que respecta a la rehabilitación de las victimas del franquismo y al reconocimiento de los caídos de ambos bandos, pero injusta en su campaña de revisionismo histórico e iconoclasta que intenta borrar la memoria de los errores de la Segunda Republica que provocaron la Guerra Civil, y de cualquier acción digna de elogio tomada durante los más de cuarenta años de dictadura franquista. O sea, los republicanos eran santos varones y El Caudillo, un ogro-come niños. Como que me recuerda la visión histórica que muchos chilenos tienen de determinados periodos de nuestra historia.

El buen Zapatero (que deberia dedicarse a sus zapatos) dice que con esta medida se reparan yerros y se evitan sus repeticiones. Pues no entiendo cómo pueden evitarse errores si se les oculta o falsifica. ¿En qué beneficia a las victimas el que se borren placas, se boten estatuas, se cambien los nombres de plazas y se les quite a los descendientes de Franco, casa, cama y pelela? Estas medidas mezquinas se vuelven francamente criminales cuando se exige también el derribo de las cruces y otros monumentos que conmemoran el martirio de muchos religiosos a manos de las fuerzas republicanas. La memoria histórica debe cubrir atrocidades y heroísmos de ambos bandos. ¿Acaso Estados Unidos ha exigido que se borrara toda memoria de las bombas de Nagasaki e Hiroshima? Si se recuerda a los muertos republicanos también se debe recordar a los de los nacionalistas. ¿No eran acaso españoles? Si se llora el fusilamiento de mi Federico, también vale llorar a Ramiro de Maeztu.

¿Además de qué sirve andar rompiendo y alterando monumentos? No queda ningún símbolo material ni monumento del Fascismo y del Nazismo, pero ambas ideologías gozan de buena salud y adeptos. El auge de corrientes extremistas que terminan forjando dictaduras nace de dos factores: el descuido de un pueblo que no impide el desarrollo de esas corrientes, y el descuido de un gobierno que comete tantas barrabasadas que hace que ciudadanos sensatos y nobles apoyen revoluciones y levantamientos o voten por el Cabo Hitler. No se puede evitar la repetición de errores históricos sin conocer todo su contexto, y sin saber que les precedió y que los provocó. Porque detrás de toda autocracia hay un periodo caótico que la engendra.

En mi último año de secundaria, se me hacia diariamente memorizar varios párrafos bíblicos en hebreo, que luego debía recitar, traducir y explicar enfrente de mi clase. Adjudico a esa disciplina mi buena memoria de hoy. Lo que más recuerdo es el Libro de Jueces porque las palabras eran casi siempre las mismas. A los judíos se les daba por “carretear” y se olvidaban de Tata D-s y sus mandamientos. Sus enemigos se aprovechaban, los invadían, los conquistaban y les daban palo. Los judíos le lloriqueaban a D-s, que les mandaba un líder fuerte que los salvaba. Pasaba el tiempo y los judíos volvían a las andadas, volvían a oprimirlos, aparecía un nuevo juez, y etc. etc. Como en un cine rotativo.

Más allá de si somos un pueblo porfiado, debe haber existido un gran olvido entre estas generaciones, sino no se explica tan poca memoria. Me pregunto si en esos días bíblicos también se derribarían estatuas y también existiría el afán lotófago de bloquear recuerdos desagradables. Eso explicaría esa constante reproducción de catástrofes históricas.

2 comentarios:

Ернесто dijo...

Me parece algo progre el escrito. Pero en muchas cosas encuentro razon. Es hasta cierto punto ridiculo y esteril seguir sacando estatuas del caudillo franco.

GANÓ la guerra, sacó a España de la miseria y la entregó como la decima potencia industrial de la tierra.

Violante Cabral dijo...

Lo que pasa es que los que perdieron la guerra y sus descendientes ideologicos no lo ven asi, y mal que mal, tienen derecho a pataleo, pero no a subirse por el chorro. Aparte de que exponer los errores de unos no significa ocultar los de otros.
¿En qué te pareci progre?