domingo, 20 de marzo de 2011

El parche después de la herida: falta de memoria y falta de previsión


El libro bíblico de Eclesiastés nos habla de la importancia del tiempo, de hacer las cosas cuando se debe ni antes ni después, pero vivimos en una cultura de efecto retardado donde buscamos poner el parche cuando ya la herida está gangrenada. La enfermedad del siglo XXI es nuestra memoria balbuceante, que permite que medios y gobiernos manipulen nuestro sentido del tiempo, nos hagan olvidar el pasado, nos implanten un ayer falso, miedos al futuro y la incapacidad de actuar en el presente preciso.

La semana pasada, el mundo vivía en zozobra ante la llegada del perigeo lunar. Según un video chanta que circulaba por el Internet, el acercamiento de la luna provocaría catástrofes naturales de gran envergadura. Aparte de que no hay ninguna base científica para tal aseveración, en todas partes se habló de que el último perigeo fue el ‘92, pero para la gente que no tiene memoria, 1992 es Periodo Jurásico.

No puedo criticar que cunda el pánico de manera tan imbécil, yo misma me confieso como alharaca. La diferencia es que trato de prevenir. ¿Estamos viviendo un enjambre de temblores en la V Región? Pues me aseguro de tener agua y pilas para radios y linternas a mano. La mayoría de la gente que viene a contarme sobre profecías mayas se incomoda al verme tomar medidas preventivas. Me acusan de “llamar” al desastre.

Aparte de que los desastres vienen sin que los llamen, la falta de prudencia o la incapacidad individual de controlar calamidades futuras es la mayor fuente de desgracias. Por ejemplo ¿cómo es que Japón no sabia que un terremoto de gran magnitud pondría en peligro sus reactores nucleares?

Tiemblo al pensar que por una vez estoy de acuerdo con Ricardo Lagos en algo. Ambos estamos en contra de instalar centrales nucleares en Chile. Pero Su Majestad siempre ha estado a favor de la implantación de ellas. Con su soberbia acostumbrada,  Ricardo I siempre habló de lo importante de crear fuentes de energía alternativa en Chile y se rió de las posibles desventajas que contraía importar algo cuyo principal propósito es crear armas de muerte.

Dice el ex mandatario  la tragedia del Japón lo ha hecho cambiar de parecer. Curioso, porque yo siempre supe que no se puede importar tecnología de alto riesgo a un país sísmico. ¿Soy entonces más sabia que  El Lagunero y que los japoneses que poseen una cultura de terremotos, o al menos más de la que poseemos nosotros?

Sucede que para quienes vivimos los sustos de la primavera del ’79 ,cuando la Costa Noreste delos Estados Unidos se sacudió con el accidente en la planta nuclear de Three Mile Island en Pennsylvania, los peligros de tener un reactor a punto de explotar cerca de casa son muy reales. Tanto así que después del incidente, gracias a la intervención de personalidades como Jane Fonda y el Gobernador Jerry Brown de California (alguna vez estos activistas progres tenían que hacer algo bueno), se detuvo la creación de plantas nucleares en el mundo.

Bueno, el mundo, menos en la Unión Soviética obviamente, donde el desastre nuclear de Chernóbil (1986) obligó a la evacuación total de Kiev,  provocó 53 muertes y una nube radioactiva que afectó flora y fauna (incluyendo la especie humana) de todo el continente europeo. Pero la necesidad de energías alternativas  hace que los recuerdos se barran bajo la alfombra.
Bebé nacido con deformaciones provocadas por la radioactividad de Chernobyl

Sin embargo en los últimos quince años, y sin intervenir un ismo, han ocurrido tres accidentes nucleares en Japón, dos en 1999. ¿Cómo no estaban preparados?  ¿Y qué pasa con otros países que  están en terreno símico?

El peludo persa ha estado en la mira de Europa y de la ONU, desde que está importando energía nuclear a Irán. Persia es un país sísmico. ¿Estará preparado Ahmadinejead para un accidente parecido al de Fukushima? ¿O se contentará con rasgarse las vestiduras y acusar a los israelíes de provocar terremotos?

El final de Los Tudors estuvo conmovedor, sobre todo cuando un decrépito Enrique VIII (Jonathan Rhys-Mayers), plagado por sífilis y remordimientos, le dice a su cuñado Lord Hereford que lo único que se pierde irrevocablemente es el tiempo. Es por eso que una cultura de prevención no significa vivir perseguido, ni  llamar desgracias ni es una manifestación de histeria o paranoia.

Tomar precauciones, basándonos en experiencias pasadas y controlando posibles fatalidades, nos permite gozar del presente en paz. Nos hace disfrutar del momento, recordar sin arrepentimientos y mirar con esperanza al mañana. No hay nada más terrible que el tiempo perdido cuando se vive un mal momento que pudo evitarse.

11 comentarios:

Heitai dijo...

Doña Violante, primero ya respondí sus inquietudes en mi post, Virtudes Cívicas y una Espada, solo le repito que no es un post sobre Japón, sino sobre la mala calidad de nuestra política, y la idea de reflotar un tipo de voto censitario.

Sobre su post… me resulta cómico que trate a Ricardo I de la misma forma que Yo, pero este como todos los de su casta, son expertos en ver para donde corre el viento, no solo se ha dado vuelta la chaqueta en esto, sino en el tema del voto voluntario, parece que hizo las cuentas, y con voto voluntario el zurderío siempre pierde a lo menos un quinto de sus votantes.

Y en el caso de los desastres, y las noticias alarmantes, me extraña Sra Violante que no lo sepa, ¿no sabe que esta de lo más chic andar cagado de miedo por la vida, asuntándose hasta del agua que toma, por que dicen que puede ser veneno?... claro que no dicen que son varias decenas de litros lo que hay que tomar… y es que de las 4 mafias,….perdón gremios, que existen en este país, que son los abogados, profes, médicos y periodistas, los 2 primeros con las nuevas leyes están en franca decadencia, pero los dos últimos gozan de buena salud. El miedo vende, las malas noticias son buenas para Saieh y los demás, alarmar sube rating, se venden más diarios, que importa que la mitad sea mentira y la otra especulación. Piense en nuestros recurrentes M. del Río y M. Bustamente, súmele a eso que en Chile, con dificultad recordamos que pasó en el país el año pasado (recuerde a ese niño), como promedio, este país esta poblado de ignorantes (es duro decirlos), pero además de ignorantes somos porfiados, llevados a sus ideas (piensen en los tontos, no existe otra palabra, que no quieren que les expropien sus terrenos en el borde de la costa, digo terrenos, por que las casas se las llevó el tsunami), reeligen a políticos corruptos (piense en JPLetelier, condenado por coimero y salvado de una condena por unas movidas al cambiar a los miembros de la corte por ese día), donde muchos creyeron que el medicamento zolben, era un anticonceptivo (cuantos zolben anadarán corriendo por algún lugar) recordando mi post, y siendo estas personas de todos los espectros políticos, ¿cómo pueden tener derecho a voto? en fin, que es la fauna con la que compartimos el ecosistema.

Violante Cabral dijo...

Oh, pero tampoco quiero que creas que soy anti Japon. D-s no lo permita, tengo demasiados amigos japoneses. Son gente admirable, pero no hay en el mundo nacion que no se vuelva bárbara dadas las cirscunstancias adecuadas.
A mi me da mucha rabia que China se haya hecho tan poderosa y Japón haya decaido porque admiro sus virtudes civicas.
Nosotros, lamentablemente las hemos perdido todas, la bondad del chileno y que es muy grande sobrevive en su gente más sencilla que siguen apegados a valores tradicionales como la familia donde se heredan, pero esa clase que mencionas (y todos los nobles representates a los que aludes por nombre) son la escoria de Chile. Gente de nivel socioeconomico alto, urbana, moderna o progresista, con título universitario, pero con objetivos que van en contra de cualquier virtud cívica.

revistajupiter dijo...

Aunque entiendo tu aprensión, me parece que los medios han tratado de informar de un desastre nuclear que realmente no ocurrió y han omitido que el terremoto no le hizo nada a los reactores, ya que no se demoraron ni medio segundo en apagarse. Los reactores están produciendo 0,3% de la energía que producen normalmente.

El daño lo hizo el tsunami al llevarse el sistema refrigerante, entonces los japoneses han tenido que enfriar los reactores manualmente.

Lo otro, es que la radiación "superior a lo normal" es inofensiva. En casi todas las clínicas y hospitales, la radiación es superior a lo normal y nadie lo había notado hasta el "desastre"...

Para darle color al debate, publicaré tu post mañana.

Saludos,
francisco

Violante Cabral dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Violante Cabral dijo...

La verdad no es que yo sea tan huasa que no entienda que Chile no tiene la energía que necesita para seguir progresando. En ese caso, bienvenida sea la energía nuclear. A grandes males, grandes remedios. Pero como le explicaba a un amigo esta tarde, si estamos todo el día hablando de lo irresponsables y monos con navaja que somos los chilenos, mi preocupación es que hayan descuidos sin siquiera existir la excusa de un sismo de 9,0. Pero de algo hay que morirse.

Heitai dijo...

Doña Violante ¿vio esta noticia? parece que lo comentado en otro post va para ser cierto.

Violante Cabral dijo...

Pero los israelies han tenido acceso a la energía nuclear desde que yo estaba en el colegio (¡Niños! decian mis profes, recuerden que tenemos la bomba. Israel tiene energía atómica) De hecho me sorprende que hayan dependido tanto tiempo del petroleo egipcio cuando podían haber hecho como Japón

Ciro Cárdenas dijo...

En relación a la potencia eléctrica (KW), la nuclear es la forma más inofensiva de generarla:

Carbón y petróleo son mucho más letales

Violante Cabral dijo...

Creo que las señoras que manejan el transporte escolar son más letales, que vuelve a mi tesis original, no es la energia la que me preocupa sino quines las manejan.

Vicente Olazaran dijo...

Violante: La centrales nucleares además son fiscalizadas por entes internacionales.
Yo he conocido a científicos chilenos que son eminencias sólo valoradas en el extranjero. Aquí están relegadas al ámbito de la docencia, a pesar del 2% para ID.
Yo confío en que en Chile se pueden hacer las cosas bien. ¡Si hasta los argentinos tienen centrales!.
El universo completo es radiactivo, incluyéndonos. Estamos hechos de átomos.

Violante Cabral dijo...

Ya, me convencieron. Que pase lo que D-s quera. Total no lo verán mis ojos