jueves, 24 de marzo de 2011

La Liz que nadie recuerda (1932-2011)





Elizabeth Taylor murió ayer ,a la edad de 79 años. Las nuevas generaciones que creen que el mundo nació en 1990, creen saber quien es. Saben que se casó ocho veces y que nunca pudo sujetar un marido, que en sus últimos años luchó contra el sobrepeso y que era amiga de Michael Jackson. Esas son las cosas que les interesan a generaciones modernas. Por supuesto que saben que era una diva, pero  ignoran los motivos que la llevaron a ese sitial.

No saben por ejemplo que era inglesa, que llegó a Hollywood huyendo de las bombas alemanas y que se convirtió en una estrella infantil con películas como “Jane Eyre” donde ya destacaba su extraordinaria, genuina y excepcional belleza física.

Elizabeth Taylor fue una de las pioneras del cine juvenil, una ídolo de los adolescentes de la posguerra, pero con apenas 18 años, se casó con el multimillonario Nicky Hilton, de quien se divorció antes de su primer aniversario,  porque cuando al heredero de la cadena de hoteles (y tío de Paris) le daba por tomar, también  le daba por zurrar a su joven esposa.
Boda de Liz y Nicky Hilton


Fue la actriz más taquillera de los 50’s, nominada a muchos Oscares. Se casó con el actor Michael Wilding, veinte años mayor que ella,  con quien tendría dos hijos, pero a los 24 años ya estaba divorciada dos veces. Conoció al productor Mike Todd con quien se casaría en 1957. Con el tuvo a su última hija Liza. Liz, tan bella, también sufrió siempre de mala salud. Sus embarazos fueron difíciles y, tras el nacimiento de Liza, quedó imposibilitada para ser madre.

Liz, Liza y Mike Todd
Se cree que se convirtió al judaísmo por amor a Todd, pero el cantante Eddie Fisher (también judío), con quien se casaría tras la muerte del productor, contó que Liz se había acercado a la religión judía tas la muerte de Todd como una forma de seguir unida  a éste. El hecho es que Liz y Eddie tuvieron boda judía, tras el cantante divorciarse de Debbie Reynolds, divorcio provocado por Liz quien adquirirá ahí su fama de roba-maridos.
Liz, Eddie Fisher y Debbe Reynolds


Fue en el set de la fastuosa "Cleopatra", que Liz conocería a Sir Richard Burton y fue amor a primera vista, a pesar de estar ambos  casados. Con Richard, Liz vivió la gran y más destructora pasión. Estuvieron casados, divorciados y se volvieron a casar y divorciar. El alcoholismo de Burton empujó a Liz a su propia amistad con la botella, agregándole una adicción a los fármacos que afectaría su salud y metabolismo. Fue todo eso lo que la llevó al declive de su carrera cinematográfica. En sus últimos años se contentó con ser un icono que hacia apariciones especiales en lugares tan exóticos como la telenovela General Hospital, Los Simpson y la versión fílmica de Los Picapiedras.

Liz y Rchard en Cleopatra

Estuvo casada dos veces más, con el senador John Warner y con un obrero al que conoció en un centro de rehabilitación. Se dice que era tan virtuosa que no podía tener amantes por lo que se casaba con todo hombre que la atrajera. No soportaba las malas palabras, y según su propia confesión se casó con Hilton siendo todavía virgen. 

Muchos la consideraban frívola y materialista, su colección de joyas era extraordinaria. Pero su mayor joya fueron sus cuatro hijos (incluyendo a María una niña que adoptaron Richard y ella), sus 10 nietos y cuatro bisnietos. Era una filántropa incansable. Tras la muerte de Rock Hudson se dedicó por completo a una campaña contra el SIDA. Era una gran amiga y eso la unió  a Michael Jackson defendiéndolo aun en los peores momentos del cantante. Pero su gran y más legendaria amistad la tuvo con otro mito Hollywoodense Montgomery Clift.
Liz y Monty


Se dice que estaba enamorada de Monty aun sabiendo que él era homosexual. Su interés romántico fue una gran tapadera para la doble vida del ídolo. Liz le salvó la vida. Una noche en que Monty borracho, se retiraba de una fiesta en casa de los Wilding,  Liz preocupada al verlo conducir en ese estado, lo siguió, junto a su marido. Efectivamente, el actor sufrió un terrible accidente. Con gran presencia de ánimo, la actriz bajó hasta donde Clift estaba, en la cañada en la que se despeñó su auto, y le extrajo unos dientes que el actor se había tragado y lo estaban asfixiando. Además, mientras esperaban a la ambulancia, Liz mantuvo a raya a los paparazzi, usando las mismas palabrotas que tanto despreciaba.

Se la llamó “la mujer más bella del mundo” y  “la mayor actriz que nunca ha existido”. Ganó dos Oscares y fue nombrada “Dame” (el equivalente a Sir para las mujeres) por la Reina Isabel. Les dejo un clip de mi película favorita de ella, "A Place in the Sun" (Pasiones que matan)  que sirve para ilustrar tanto su belleza, como la química que la unió a Montgomery Clift.

5 comentarios:

Javier Bazán dijo...

Recuerdo que cuando chico, me gustaba la película 'Lassie', en la que Liz actuaba.

La versión que vi es 'El coraje de Lassie' de 1946.

Hace poco murió otra actriz de esa generación que le gustaba a mi padre. Era voluptuosa y católica. Su nombre no recuerdo. Pero la catapultó Hughes.

Violante Cabral dijo...

"The courage of Lassie" fue una de sus primeras peliculas. La actriz a la que te refieres es Jane Russell.

Javier Bazán dijo...

Así es.

Hunter dijo...

Viendo las fotos de su lejana juventud hasta la época actual, no se puede dejar de pensar cuan cierta es la expresión sic transit gloria mundi, así pasa la gloria del mundo, cuan efímera es ésta.
Me encantaban sus ojos eso si

Violante Cabral dijo...

Acabo de enterarme que sufría de una deformación física, doble fila de pestañas, eso aumentaba el tamaño de sus ojos