viernes, 9 de julio de 2010

Entre el liberalismo y el conservadurismo ¿Dónde cabe Violante?




Hace unos días, una amiga me preguntó: “¿Bueno, y de qué se trata tu blog? ¿Comentarios políticos? ¿Culturales?” No tenía respuesta a mano así que le balbuceé algo como “es un observador social” (ni yo sé que es eso). Mi amiga siguió arremetiendo. “¿Pero qué postura adoptas? ¿Es un blog liberal?” Ahí sí que me quedé p’adentro.

Para mi “liberal” era hasta, hace poco, una mala palabra, sinónimo de libertinos y libertarios, grupos que permitieron con su mal entendida tolerancia que nuestra sociedad quedase a merced de moros, legionarios gays y fascistas rojiprogres (Ay Carmela, Ay Carmela). Yo me tenía como conservadora y tradicional, amante de las buenas costumbres de antaño. Alguien como Sarah Palin.

El problema es que cuando se es conservador y tradicional judío no se es muy tolerante con los demás si no son como uno. Y si es se es conservador tradicional, pero de otra religión, también se es antisemita. ¿En qué lio nos metimos, Doña Violante?

Por años, he sufrido al leer y escuchar a prensa y medios atropellar todo lo que quiero, todo lo que respeto. Llegué a pensar que vivía en un islote sin manera de comunicarme con el prójimo. Hasta que un día (y fue tan milagroso que no recuerdo exactamente como llegué a ellos) me encontré con Religión en Libertad y Libertad Digital, dos portales que me han salvado la vida, y me hacen más llevadero el diario quehacer.

Fue a través de estos portales que crucé al mundo paralelo de la blogósfera liberal donde encontré un pluralismo de ideas que a veces eran las mías, y que no llegaban a ofenderme si no lo eran. Aún así, el término “liberal” sigue desconcertándome. Entiendo que el liberalismo se suele asociar a una ideología económica. No soy economista, mi padre sí y desde que tengo memoria lo he oído despotricar en contra de las ideas de libre mercado, de Milton Friedman y de sus Chicago Boys a los que acusa de haber jo—o a Chile. ¿Puedo ser liberal y no abrazar las posturas económicas del liberalismo?

Lo que más me ha acercado a estos sitios que se amparan bajo el rubro “liberal”, es su adhesión a Israel. Una adhesión que lamentablemente no todos los judíos (e incluso no todos los israelíes) comparten. Por primera vez en mi vida, me desligué mentalmente del prejuicio de que España era país antisemita.

Como soy ingenua medio día nada más, me doy cuenta que la adhesión a Israel nace de ese miedo a la nueva invasión mora de Europa que no va a ser ni tan tolerante ni tan beneficiosa como la anterior, tal como nos la pintaron los libros de historia. Pero por alguna parte se empieza. Luego de firmar en la lista de Amigos de Israel, creada por José María Aznar, me sentí llena de afecto por España, el mismo afecto que siempre sentí por su cultura, pero que ahora abarca a su gente, al menos a los “liberales”.

Tras alcanzar esa meseta, me disponía a agregar “liberal” a mi perfil cuando me tropecé con blogs liberales chilenos, y ahí no encontré ni el consenso ni la tolerancia de la blogósfera ibérica. Hasta me atraganté con un artículo que decía que socialismo y comunismo eran ideologías judías. ¡Ayy, esas burradas duelen! Que Marx fuera judío (y solo de raza) no hace que el marxismo sea una ideología judaica. Cualquiera que estudie a fondo el judaísmo se hará cargo de que la única forma de gobierno afín al Talmud es la monarquía, y aun así en Israel no hay rey. Tal vez debería haberlo.

Ese desencuentro me ha vuelto a hacer dudar de mi postura. Comprendo que la diferencia es que en Chile nadie anda preocupado por inmigrantes amigos de la Yihad, o por terroristas. Tenemos una gran comunidad proveniente del Oriente Medio, pero está muy asimilada. Jamás se ve ni un burka ni un niqab por las calles chilenas, entonces se puede seguir considerando a Israel como un país belicoso e irritante, y a los judíos como apátridas comunachos.

Pero volviendo a los liberales, ¿son los buenos o los malos en este cuento? ¿Y puede ser liberal la contradictoria y excéntrica Violante o de nuevo me ilusiono con corrientes que realmente nunca van a representar mi manera de pensar?