jueves, 2 de diciembre de 2010

Votando a través de un cristal opaco: el sufragio en la Era del Auto-engaño


Los filósofos griegos y los sabios védicos descubrieron hace milenios que no hay verdad humana “absoluta” y que todo lo material y físico que atrae nuestra atención es engañoso. Sin embargo, este siglo XXI comienza siendo el más grotescamente ilusorio. No hay otra manera de describir a una sociedad donde seguimos enamorándonos de lo aparente, donde adoramos falsos ídolos, soñamos con adquirir belleza prefabricada o votamos por políticos dotados de glamur artificial.

San Pablo decía en Corintios que en este mundo lo vemos todo a través de un cristal opaco, pero hoy en día aun a sabiendas de eso, insistimos en el autoengañarnos. Buscamos lucir como modelos y estrellas de cine cuyas imágenes, y esto es de conocimiento público, están retocadas por Photoshop. A pesar de las advertencias de estudios, artículos y amistades, nos involucramos sentimentalmente con personas que son incompatibles con nuestras personalidades. Y les creemos el cuento a los políticos aunque nos demuestren, con su pasado y presente, que no son confiables.

No entiendo cómo se puede votar por alguien como Dilma Rousseff, pero  ya es presidenta de facto. ¿Cuál es la razón? Creen que seguirá las políticas de Lula. No dudo que Lula haya llevado al Brasil cuesta arriba. ¿Pero qué les hace crear que Dilma hará lo mismo? ¿Y es eso suficiente para dar de baja su prontuario? Ahí existe un peligroso autoengaño.


Todavía me sorprende la gente que votó por Piñera esperando que su gobierno borrase las huellas de un pasado inmediato y rescatase medidas de un pasado histórico remoto. ¿De dónde? Si Piñera siempre se desligó de la Derecha y del Gobierno Militar. Yo voté por él, estando clara de que era un mal menor y la única oportunidad, por lo menos simbólica, de sacar a la Concerta del poder.

Según los copuchentos Wikileaks, la diplomacia gringa veía con ojos favorables a "La Mami Bachelet" porque era una “pragmática de izquierdas”, por ende una presidenta confiable. Sin culpar a Doña Verónica Michelle de todos los males que la Concertación causó en Chile, ella también tiene su buena dosis de responsabilidad por muchas políticas fallidas que ahora sufrimos o sufriremos.



En Gringolandia son secos para verlo todo con una óptica distorsionada, aunque les estén refregando la verdad en las narices. Por ejemplo, ¿Por qué votaron por Obama? ¿Porque era el cambio? Efectivamente, ha cambiado muchas cosas para peor, precisamente porque posee una personalidad arrogante, ambigua, y porque carece de experiencia. Eso se le dijo hasta el cansancio al electorado, pero los votantes, como burritos, fueron a las urnas obstinados en tener un presidente que sabía poco pero tenía mucha soberbia.

Ahora se excusan, arguyendo que los ganó la elocuencia del hawaiano. ¿Perdón? Hasta los niños saben que ningún discurso es “a capela” y que todo texto leído por el mandatario, se lo escriben sus asesores. Hasta lo mostraban en esa serie de televisión “The West Wing”. Es fácil ser elocuente leyendo las palabras de otros y en un teleprompter. La gente lo sabe, pero igual se auto engaña porque es mas cómodo.



En la homogénea Era del Auto-engaño, en que todos queremos ser igual al vecino, se sacrifican individualidad y razón, en aras de una falsa armonía y un bienestar aparente. Por eso, seguimos viendo todo a través de cristales opacos, seguimos poniéndonos los calzones en la cabeza a la hora de ir a votar, de manera que nos sirvan de venda para los ojos y los sentidos. Por eso, en cada sufragio irresponsable estamos regalando todos nuestros derechos para que otros dispongan nuestras vidas como convenga a sus intereses. ¿A eso lo llamamos democracia?

3 comentarios:

Javier Bazán dijo...

Es parte de la naturaleza humana equivocarse.

Ruy dijo...

Ante quienes adornan sus promesas con tada clase de hermosuras (hermosas palabras,hermosos proyectos,bienestar pleno) rara vez
nos atrevemos a preguntarnos:De donde lo sacará y cómo lo conseguirá.
Tiempo ha me advirtieron de no acercarme adonde "den" mucho.

La verdad,no hay una sola palabra superflua en tu exposición.
Solo que el mañana no está escrito
por políticos, es por esto por lo que concedo casi siempre el beneficio de ka duda.

Violante Cabral dijo...

Es que dándoles el beneficio de la duda es donde metemos la pata.