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sábado, 9 de octubre de 2010
Impaciencia, el nombre de pila del Diablo: la tragedia de vivir de prisa
Como la gran parte de los chilenos, me he pasado del día comiéndome las uñas pensando en los mineros y en su cercano rescate. Si la impaciencia me consume a mí ¿cómo estarán ellos y sus familias? Es curiosa esta agitación, porque la gran lección que nos han dado los 33 y su gente del Campamento Esperanza es el valor de la paciencia que se conjuga con amor y se vuelve sinónimo de fe.
Hace unos años, un sacerdote me dijo que el nombre de pila del Diablo era “prisa” puesto que ésta nos obligaba caer en dos estados que mucho alegraban al Coludo, la impulsividad y la impaciencia. La primera nos empujaba a cometer acciones perjudiciales, la segunda nos hacia caer en el pecado de la desesperación.
“El pecado de Judas”, me explicaba el mismo sacerdote,” no fue traicionar a Jesús, puesto que antes de convertirse en santos y mártires, San Pedro negó a Cristo y San Pablo persiguió con saña a los cristianos. El pecado fue caer en la desesperación y tomar una acción impulsiva: quitarse la vida”.
Soy la primera en desesperarme. No puedo evitarlo. Mi trabajo me somete a presiones perpetuas en la que jefes impacientes exigen material constantemente y en tiempo record. Hasta hace poco, yo había condicionado mi vida a ese ritmo, lo que me hacia sentir vieja, acabada e insatisfecha. Creo que es una enfermedad que nos aflige a muchos. Nos exigimos continuas metas, y al no alcanzarlas en el tiempo deseado, nos sentimos frustrados e inútiles.
No voy a dar un sermón de esos que se encuentran en librillos de autoayuda. Estoy muy lejos de haber encontrado el secreto de la vida, pero sé que en él no juegan ningún rol ni la prisa ni la impaciencia. Vivimos apremiados por un reloj ficticio, sin detenernos a medir las consecuencias de nuestras acciones, ni a admirar los cambios positivos que nos rodean. Solo los recordamos cuando ya son parte de nuestra historia. Pero tal como vivimos apurados, también exigimos a los que amamos que se apuren sin darnos cuenta que lo ideal es disfrutar de los momentos compartidos, aun cuando sean breves, del hoy que nos permite estar juntos. No de las leseras que hicimos ayer ni de la incertidumbre del mañana.
Siempre se ha dicho que los jóvenes viven “a la rápida”, que se apresuran demasiado en crecer. ¡Oh sorpresa! Los viejos también viven sus emociones de manera impulsiva e impaciente. Pasados los 50, los años pasan con una velocidad increíble. Yo no sé donde se fue el 2010. Parece anteayer que celebrábamos el triunfo de Piñera y ayer lo del terremoto.
Los jóvenes viven de carrera porque temen llegar a viejos. Hay viejos que viven de carrera por temor a morir sin haberlo vivido todo. Es un absurdo, puesto que toda edad debería ser saboreada con calma, sin aspiraciones ni temores que nos impidan gozar de cada instante y de quien quiere compartirlos con nosotros.
Siento una gran admiración por los habitantes del Campamento Esperanza que han permanecido firmes, a pesar de que la procesión va por dentro. ¿Cómo se vive este martirio sin caer en la desesperación, sin tirar la toalla, sin amargarse y renegar de todos los factores y poderes que se han confabulado para provocar esta desgracia? Pues tal como lo viven en subterra sus familiares y seres queridos. Aunque parezca cruel, tanto los mineros como sus familias han aprendido un secreto vital, a vivir día a día, a agradecer estar vivos, a cosechar paciencia, a no tomar decisiones a tontas y a locas.
¿Tenemos nosotros que encerrarnos en una cueva o sentarnos a esperar un milagro para poder aprender a ser pacientes, a no desmoralizarnos por lo que no tiene remedio o cuya solución no está al alcance de nuestra mano? Tal vez así organizaríamos nuestras prioridades, nos daríamos un espacio, valoraríamos nuestras relaciones y apreciaríamos las virtudes de nuestros seres queridos.
Hoy alguien me dijo que hay que darle tiempo a Piñera y a su gobierno para que imponga cambios en nuestra sociedad y que dejemos de sentir que seguimos siendo presas de los errores de la Concertación. Es cierto, el hombre no cumple todavía un año con la banda presidencial puesta. Hay que darle el beneficio de la duda. No es como Obama o Zapatero que bien sabemos son capaces de cambiar un país para mal y hacer desdichados a sus habitantes. Con Tatán todavía tenemos la esperanza de que haga lo contrario.
Lo peor de la impaciencia es que mata la esperanza. Sin esperanza no hay nada bueno, ni siquiera el amor. Mal entendemos el término “esperanza” confundiéndola con “planificar”. Esperar es simplemente desear que mañana sea mejor o tan bueno como hoy, pero para eso debemos darnos tiempo para apreciar el hoy que puede estar cargado de sorpresas maravillosas y de regalos inesperados.
Creo que el primer paso para aprender a tener fe y evitar congojas es reconocer todo y a todos los que impiden que caigamos en la negra noche de la desesperación. Comienzo agradeciendo a los pilares de mi existencia, pidiéndoles que sigan ahí firmes mientras yo esté atrapada en mi mina personal, y que no se impacienten porque nos separe un océano o una tormenta afecte nuestros correos electrónicos.
jueves, 30 de septiembre de 2010
Religión y política: ¿Una peculiaridad estadounidense?
Nunca se había sentido tan fuerte la importancia dela religión en la política norteamericana como ocurre en estos meses antes de las elecciones de Noviembre. Toda la campaña está teñida de matices religiosos. ¿Es una característica únicamente gringa o es parte de la lucha entre conservadores y progres en todo el mundo?
Todo comenzó con el cuento de la Mezquita. Obama no pudo quedarse callado y dejó la escoba. Lo próximo fue que una encuesta que demostraba que de cada cinco súbditos, uno creía que su rey Obama era musulmán. Concuerdo con el comediante Dennis Miller que los que dijeron eso estaban tan enojados con el hibrido hawaiano que hubiesen dicho cualquier cosa negativa respecto a sus creencias, hasta que era satánico.
El caso es que Obama sí es creyó y desde entonces se ha esmerado en dar la impresión de ser un hombre de fe. Obligó a su familia a misa con él, sacrificando un domingo de golf que es la verdadera religión del mandatario. Sus asesores han desenterrado a diversos ministros protestantes que alegan que Barak Hussein es muy religioso y reza diariamente, y en una de sus “charlas de patio”, el presidente incluso habló de la religión de su familia. Y en el proceso se las arregló, ycomo siempre, para meter las cuatro patas.
En un esfuerzo por parecer “del pueblo”, y tal vez imitando las “charlas de la chimenea” de Franklin Delano Roosevelt, a Obama le gusta que lo filmen pontificando desde diversos patios de supuesta gente común. Obvio que todo está arreglado de antemano, si el Presidente se fuese a meter al patio del vecino sin permiso, seguro que lo sacarían a escobazos.
En una de esas charlas, en la noble ciudad de Albuquerque (NM), el elocuente Obama Ben Kenobi perdió la elocuencia. Con mucho tartamudeo, repeticiones interrumpidas por incómodos “ahs”, y hasta metiéndose el dedo en el cuello de la camisa, Obama, declaró que él era cristiano por decisión propia. Su familia no era religiosa, su mamá, una persona “muy espiritual” nunca lo llevó a misa.
El pobre Obama, en su acostumbrada soberbia, pretendía aparecer ante los ojos de sus oyentes como un Abraham que había destruido los ídolos de su familia y encontrado solito su camino a la fe. El resultado fue otro, ya que dejo a la altura del unto a su mamá, como hace unos años hiciera con su abuela blanca al describirla como racista. Este tipo de información queda muy bien dentro de las autobiografías que han hecho a Obama millonario, pero caen pésimo en un discurso público, por informal que éste sea. Hasta los críticos demócratas se han indignado con estas manías del presidente de utilizar a su familia, sea para ponerlos de ejemplo o “negrearlos”.
No se puede culpar a Obama. Sabe poco de religión por ende tiene poco que aportar. No está solo. Una encuesta del Foro Pew sobre Religión y Vida Publica cuyos resultados fueron dados a conocer esta semana, demostró que en USA la mayoría de los católicos (sobre todo los latinos) y los cristianos no saben nada de su religión. En cambio quienes sí se la conocen al dedillo son los ateos. Obvio, hay que conocer a su enemigo.
Sin embargo, el no saber mucho de dogma no impide exigir manifestaciones religiosas a sus representantes. Ya vieron el escándalo que causaron las supuestas artes mágicas de Christine O’Donnell. Bill Maher sabía lo que destapaba al exhibir ese video donde una joven Christine comentaba sus aventuras en el mundo de la hechicería.
Bill Maher es un ejemplo de un ateo militante que busca destruir la fe de los demás, como si ésta constituyese una amenaza para él. Anoche, en The O’Reilly Factor, describió a todos los que se oponen a las fuerzas de la progresía como “lunáticos religiosos”. Un poco redundante puesto que para Maher ambas palabras son sinónimas. Luego agregó que los que se oponen a Obama y sus medidas son racistas. Argumento pobrísimo. Esperaba más de este patán. Es como si él dijera que quienes lo critican son antisemitas y estoy segura que Bill Maher no ha pisado sinagoga desde su circuncisión.
Sin embargo, las posturas antirreligiosas de payasos como Maher son un eco del miedo que tienen muchos demócratas por cualquier cosa que huela religión. En Orlando, el candidato republicano Daniel Webster ha sido blanco de ataques que rayan en la calumnia criminal. En un discurso, el SEnador Webster solicita a sus foyentes que no se adhieran a las posturas más misóginas de San Pablo, como el texto donde el apóstol exige a las cristianas someterse a sus maridos. Webster lo lee y añade que no hay que hacerle caso. Pues en el spot anti Webster, se saca de contexto la cita y se borra lo importante haciendo parecer como que Webster, a quien llaman “talibán”, exigiera que las mujeres se sometan al hombre.
Es un truco barato y fácil de refutar. Curiosamente, Webster es bastante conservador, anti-aborto y anti-divorcio, pero sus contrincantes han preferido el libelo antes que la verdad porque les da la oportunidad de atacar también una religión que les parece machista. La gran paradoja es que el pueblo se divide entre los que odian la religión y los que la exigen. ¿Se trata de incoherencias gringa o es una manifestación menor de la gran lucha de Occidente entre laicismo y fe?
domingo, 26 de septiembre de 2010
El poder de la represión sexual: ¿De donde salió el "no fornicar"?
Antes de comenzar, tengo que decir que una de las diez cosas que me dejan chata de este mundo laico-progresista en el que vivimos es ese afán de erotizarlo todo y de convertir a los jóvenes e incluso a los niños en seres sexuales antes de tiempo. Eso a través del amparo de una falsa educación sexual que termina fomentando promiscuidad y libertinaje. Pero tampoco apruebo educaciones que predisponen al niño en contra de una sana vida sexual, metiéndole miedo o haciéndole creer que el amor físico es sucio o perverso.
Ahora paso a donde nos quedamos ayer, en que el mandamiento bíblico que más problemas causa al género humano, el famoso “No fornicar” no forma parte del decálogo. Efectivamente, el Todopoderoso no prohibió el sexo, porque como lo explica el Talmud sin la fornicación se extinguiría la raza humana.
Por lo tanto los 10 Mandamientos como los entienden los judíos y todas las ramas del Cristianismo protestante no abarcan prohibición de ninguna índole en contra del sexo. Sólo una en contra del adulterio que es efectivamente”no desear la mujer de tu prójimo”, porque el adulterio, como se entendía en los días de Moisés, era acostarse con una casada que no era lo mismo que acostarse con un casado. En una sociedad que fue polígama hasta el Medievo (y continuó esa practica hasta el siglo XX en las comunidades judías en el mundo musulmán), el que a un hombre le gustase una mujer que no era la esposa no era algo digno de reproche. No necesitaba divorciarse para amar a la nueva que pasaba a ser parte de su casa como una esposa más.
Es por eso que casi no hay historias de madres solteras en la Biblia o el Talmud. Ningún judío respetable, aun estando casado, se iba a negar a reconocer a un hijo procreado fuera del matrimonio y con ese reconocimiento legalizaba su situación con la madre. El mayor ejemplo es la historia de Tamar, nuera de Judá y viuda de dos de sus hijos, que para restablecer su dignidad de mujer y su derecho a ser madre seduce (disfrazada) a su propio suegro. Al hallarla encinta, la tribu en pleno se dispone a quemarla por cochina, pero aparece Judá, reconoce su paternidad y Tamar y sus mellizos pasan a ser parte respetable de la tribu.
Es también lo que ocurre con la Virgen. Cuando José, en vez de repudiarla, acepta como hijo a Jesús, las viejas chismosas tienen que volverse a su casa a cuidar de su puchero. Miriam, la del misterioso embarazo, ha vuelto a ser una señora casada y digna de respeto.
Pero volviendo al decálogo. ¿Qué suscita el que la Iglesia incluya no uno, sino dos mandamientos que gobiernan la vida sexual de sus feligreses? La Iglesia Católica destierra el mandamiento original de no adorar ídolos (porque impedía la veneración de imágenes) y en cambio crea el discutido “no fornicar” que hoy se ha expandido a “No cometerás actos impuros” al que se le añade otro más estricto “No consentirá deseos ni pensamientos impuros”. Habría que especificar qué se define por “impuro”, pero, por siglos, la impureza se ha asociado a pecados sexuales. ¿La pregunta es por qué? No existe en la tradición judía ninguna razón para explicar este temor a la sexualidad que a veces raya en misoginia. ¿Fue acaso Jesús quien lo impuso? Lo dudo.
Una particularidad de los Evangelios, que son nuestra única fuente histórica para conocer a Jesús, es que el tema sexual casi no se toca. Jesús no parece compartir la obsesión por el sexo que caracterizará a su iglesia. Yo me atengo al hecho de que él dijo que no venía a cambiar ni una letra de la Tora y que ya ésta definía claramente cuales eran los derechos y limitaciones que los judíos debían acatar en lo que respecta a su vida sexual.
Sin embargo en un par de ocasiones Jesús habla del matrimonio. En San Mateo, San Lucas y San Marcos Cristo repudia el divorcio, lo que explica el porque el cristianismo condena esta practica aceptada hasta hoy por el judaísmo. Pero San Mateo añade que Jesús acepta el divorcio cuando la esposa es adúltera. Sin embargo es San Mateo quien nos informa que para Jesús el pecado del adulterio abarca incluso pensamientos pecaminosos hacia una mujer casada. Mm, eso se aplica a todos los fans de Angelina Jolie.
En su Evangelio (que es mi favorito) San Juan nos cuenta de dos encuentros del Maestro con mujeres. En el primero, él reprocha a la Samaritana, no su sexualidad, sino su promiscuidad. En el segundo, Jesús rescata a la adúltera que va a ser lapidada, recordando a los lapidarios que ellos han pecado más que su victima. Sin exonerarla de pecado (“no vuelvas a pecar” le dice) él condena el castigo al que es sometida una persona por dejarse vencer por su instinto sexual.
Hasta ahora me he atenido a los Evangelios, pero la tradición popular y canoníca por siglos vio a María Magdalena como una prostituta arrepentida. Y volviendo a los textos evangélicos, San Lucas cuenta que cuando los discípulos quisieron apartar a esta pecadora que trataba de limpiar los pies de su maestro con sus largos cabellos, Jesús los apartó a ellos diciendo que la Magdalena era más meritoria “porque había amado mucho”.
Entonces si Jesús no estaba en contra de la fornicación mientras ésta se diese dentro de una relación formal, y comprendía y perdonaba las debilidades de la carne, no fue él quien impuso el “¡No fornicar! ¿Fue acaso San Pablo, el gran artífice de la iglesia Católica? Es cierto que Saulo de Tarso era un puritano que consideraba el matrimonio como un “mal menor” (“más vale casarse que abrazarse”) y que abogaba por el celibato para un ejercicio optimo de evangelización, pero en Corintios reprueba a las parejas casadas que en su celo religioso se abstienen de sus deberes conyugales.
Mas tarde, en una carta a Timoteo se queja de unos cristianos vegetarianos que practican la abstinencia: “Prohíben el matrimonio y el uso de alimentos que Dios creó para que fueran comidos con acción de gracias por los creyentes”. Añade San Pablo que todo lo creado por D-s (incluso el matrimonio con sus obligaciones conyugales) es bueno.
¿Entonces a quién culpamos por el “¡No fornicar!”?
viernes, 24 de septiembre de 2010
El trabajo del Coludo: sembrar la incomunicación
Comparto la perplejidad del Profesor Ricardo de la Cierva, que en su nuevo blog en Religión Digital, expresa sorpresa ante la incredulidad, incluso del clero, sobre la existencia del Diablo. A mi también me sorprende que en un mundo cada día más perverso se ignore la fuerza malévola y externa que ayuda a este estado de cosas. Don Satas existe, pero su primer deber es hacernos creer lo contrario, el segundo es promover la incomunicación sea a nivel personal, social o entre gobiernos.
Mehmoud Ahmadinejad (y hasta nombre de pila tiene el engendro) que dice representar al pueblo iraní, se presentó en la ONU esta semana y ofreció un discurso risible y errado en el que argüía que 9/11 fue provocado por los israelíes y los propios americanos con el propósito de rescatar la economía gringa y salvar al pérfido Estado Sionista. ¿Qué tendrá que ver la economía estadounidense con el sionismo? ¿Y cómo explica este señor que después del 9/11 Estados Unidos entrara en una recesión económica de la cual todavía no sale?
Lo que dice este caballero de aspecto desaseado no es nuevo, lo ha estado diciendo desde que subió al poder, lo dijo en las Naciones Unidas en mayo de este año. La pregunta es por qué le dan tribuna para que repita sus acusaciones ilógicas. Bueno no tan ilógicas puesto que mucha gente en Estados Unidos cree en esta teoría de conspiración, como creen que Elvis está vivo y que El Chupacabras es una creación de la Nasa. Pero cuando lo dicen personas como el presidente iraní o Rosie O’Donnell, que era tan mala comediante y actriz que terminó trabajado de opinologa, tienen más posibilidades de ser creídos ya que son figuras publicas y hablan desde foros públicos. Por suerte, aún un programa ultra progre como The View tuvo la sensatez de despedir a una incoherente desaforada como la O’Donnell, pero la ONU y el mundo siguen pasándole el micrófono a gentuza como Ahmadinejad y Hugo Chávez.
En el medio del discurso del persa, la delegación estadounidense abandonó la asamblea, seguida por los países de la Commonwealth, Costa Rica y 27 naciones europeas. ¿Por qué otros países se quedaron escuchando ese discurso? No hablo de naciones árabes que gravitan en la esfera iraní, sino de países serios que permiten que se sigan haciendo discursos que solo son una sarta de disparates emitidos sin propiedad, seriedad, o autoridad. La respuesta es que ahí se ven los manejos del Coludo.
Se establecieron las Naciones Unidas para impulsar la el intercambio amistoso entre países. Desde sus inicios que viene haciendo lo contrario. Programas como The View son parte de una meta de los medios de comunicación de informar y presentar opiniones alternativas, con el animo de establecer una comunicación armónica entre sus usuarios. Al final, ese propósito se va al cara….En todo el mundo, los medios se politizan, se abanderizan y terminan desinformando, adoctrinando y promoviendo la hostilidad entre la gente. Nuevamente, El Diablo puede frotarse las manos y auto otorgarse una medalla.
Yo no tengo nada en contra de los persas. Hasta la llegada de los Ayatolas no le hacían daño a nadie y no constituían un peligro para la paz mundial. Irán era el único país de la región que no fastidiaba a Israel y que mantenía una prospera y antiquísima comunidad judía dentro de sus fronteras. Lo que hicieron los Ayatolas, y sus discípulos como este Ahmadinejad, fue agredir, torturar y esclavizar al pueblo iraní. Las principal víctima del gobierno iraní es su pueblo cautivo, donde ni los gatos (y esto no es en sentido figurado, los gatos persas deben vivir encerrados en sus casa) pueden circular libremente por Teherán, y donde las mujeres que se pintan y los blogueros opositores al régimen pueden ser condenados a muerte. Un gobierno que no sirve ni a sus gatos ni a sus mujeres y que más encima nos persigue a los blogueros, es efectivamente un gobierno diabólico
Mas allá de martirizar a su gente y a su fauna, lo que hacen gobiernos satánicos como el iraní y el del Chavo del Orinoco es aislar a su pueblo, y por asociación, demonizarlo ante los ojos de la comunidad internacional. No puedo pensar en gente más simpática y gentil que el pueblo venezolano, pero desde que lo gobierna Chávez tiendo a asociarlos a sus siniestras políticas. Esa es otra maniobra del Coludo para separar a los pueblos.
Los judíos no tenemos una imagen clara del Diablo, a pesar de que la palabra “Satán” venga del hebreo “Shaitan” que significa "adversario". Pero el Shaitan juega un papel poco importante en los dogmas del judaísmo. Ese señor con cuernitos y rabo no lo inventamos nosotros, pero tenemos claro lo que es la Yetzer Hara, la predisposición a portarse mal, a ir en contra de D-s y sus mandamientos. Todo ser humano nace con esa facultad y debe aprender a dominarla. Sin embargo, tan fuerte es que a veces puede tomar formas corpóreas. En el Talmud (Baba Bathra 216b) dice el Rabino Shimon ben Lakish: “El Shaitan, la Yetzer Hara y el Ángel de la Muerte son uno solo”.
El Talmud y la Cábala nos alertan de la existencia de ángeles malévolos que, a la par de los benignos, revolotean entre nosotros. Ninguna más pilla que Lilith, que merece una entrada aparte. Esta gran villana que comenzó como un ser humano, fue la primera esposa de Adán, pero tras otorgarse un auto divorcio express, fue maldecida por el Señor. Irónicamente, desde esa maldición tiene más poderes que antes y los enfoca a dañarnos. La semana pasada cuando me sentí victima de un ataque psíquico, una de las manifestaciones era la soledad, la incapacidad de comunicarme o de entender a mis congéneres, inclusive no sentía mi voz interior, la del instinto. Recordé entonces un texto cabalístico donde se dice que en Yom Kippur, Lilith y sus hijas van al deserto y gritan y meten mucha bulla para impedir que las oraciones de los judíos lleguen al oído del Todopoderoso
Como siempre he dicho, el Diablo es hembra y su mayor labor es impedir el dialogo: el dialogo entre nosotros, entre nuestros gobiernos e incluso el que queremos sostener con D-s. Ayer estuve todo el día peleando con alguien que desesperadamente trataba de entenderme y de hacerse entender. Estoy eternamente agradecida a esa persona, a su infinita paciencia y cariño, por finalmente meterme en la cabeza que no me estaba agrediendo sino lo contrario. Pero me imagino cómo debe de haberle molestado al Coludo ese momento de claridad en medio de la cacofonía de desinformación y sonidos enajenantes que componen su diabólica agenda
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viernes, 17 de septiembre de 2010
Ataques psíquicos (con o sin mala intención)
Me preguntaron varios qué era el”ataque síquico” al que me refería en una anterior entrada. Como es una traducción literal del ingles “psychic attack” puede que haya provocado confusión y para evitar malos entendidos voy a explicar un poco en que consiste.
En términos esotéricos, un “ataque psíquico” o “espiritual” es una agresión por parte de una persona o grupo que busca telepáticamente debilitar espiritualmente a la víctima atacando directamente su aura. Esta agresión puede manifestarse en crisis de ansiedad o pánico, pero también en infortunio o enfermedades inexplicables. Es lo que en Chile el vulgo conoce como “hacer un mal”.
Hace doce años pasé una mala racha muy particular. No era que me ocurrieran cosas malas, peor que eso. Cada vez que se me anunciaba un bien futuro fuera un ascenso o una petición de mano, este bien inexplicablemente se truncaba cuando estaba a punto de materializarse. Tanto yo como mis allegados estábamos perplejos ante esa cadena de eventos desafortunados. Y de pronto la gente comenzó a decir “le hicieron un mal”. Me lo dijo mi Nana, me lo dijo el veterinario de Mauricio, y hasta la almacenera de la esquina (en serio). Cuando me encontré con una gitana en la Plaza Colombia que, en vez de agredirme como suelen hacerlo sus congéneres (¿Sarkozy dónde estas?), me hizo una lectura en la que describía exactamente cómo, quiénes y por qué, comencé a creer en la existencia del “mal”.
En vez de ir en busca de “machis” o brujos que me hicieran una “limpia”, le escribí a un tío que tengo en Missouri, un matemático muy escéptico, pero que a veces acepta la existencia de ciertos fenómenos paranormales. En respuesta, me mandó un libro de Dion Fortune llamado “Psychic Self-Defense”. Dion Fortune fue una famosa ocultista británica. En el libro que me regaló mi tío, no solo especificaba en que consistía esta agresión mágica, además describía haber sido victima de uno por parte de la directora de una escuela donde trabajaba.
Al parecer, tras varios choques con su jefa, Dion que sólo tenía 20 años presentó su renuncia. La jefa que no quería que se fuera la obligó a escuchar una diatriba que dejó a la futura ocultista muy alterada. Lo que Dion Fortune experimentó a raíz del ataque espiritual fue un gran desaliento, una falta de energía física y mental y una gran ansiedad que culminaron en un colapso nervioso. Mas o menos lo que sentí la semana pasada. DF intentó curar su mal con el psicoanálisis, pero cuando éste fallo, buscó auxilio en estudios ocultistas que le revelaron lo que en realidad había ocurrido y la prepararon para futuros ataques.
Esta agresión mágica fue hecha con intención, pero hay muchos ataques espirituales que pueden ocurrir sin que el atacante tenga conciencia de lo que hace. Basta tener una carga de negatividad muy grade que puede funcionar como una bomba en contra de alguien a quien el portador de la negatividad le tenga “mala”. Que creo puede ser mi caso. Como la patrona de Dion Fortune, mi agresora es una mujer muy voluntariosa, dominante y violenta vocalmente lo que puede ayudar a hacer más potente su proyección de carga negativa.
En el mundo he descubierto que hay dos tipos de personas, los que proyectan la negatividad y los que absorben las “malas vibras”. Me temo que yo pertenezco al segundo grupo. La pregunta del millón es ¿si es posible agredir a una persona sólo con la mente y a distancia por qué no podeos enviar cargas de energía positiva a los que queremos?
En términos esotéricos, un “ataque psíquico” o “espiritual” es una agresión por parte de una persona o grupo que busca telepáticamente debilitar espiritualmente a la víctima atacando directamente su aura. Esta agresión puede manifestarse en crisis de ansiedad o pánico, pero también en infortunio o enfermedades inexplicables. Es lo que en Chile el vulgo conoce como “hacer un mal”.
Hace doce años pasé una mala racha muy particular. No era que me ocurrieran cosas malas, peor que eso. Cada vez que se me anunciaba un bien futuro fuera un ascenso o una petición de mano, este bien inexplicablemente se truncaba cuando estaba a punto de materializarse. Tanto yo como mis allegados estábamos perplejos ante esa cadena de eventos desafortunados. Y de pronto la gente comenzó a decir “le hicieron un mal”. Me lo dijo mi Nana, me lo dijo el veterinario de Mauricio, y hasta la almacenera de la esquina (en serio). Cuando me encontré con una gitana en la Plaza Colombia que, en vez de agredirme como suelen hacerlo sus congéneres (¿Sarkozy dónde estas?), me hizo una lectura en la que describía exactamente cómo, quiénes y por qué, comencé a creer en la existencia del “mal”.
En vez de ir en busca de “machis” o brujos que me hicieran una “limpia”, le escribí a un tío que tengo en Missouri, un matemático muy escéptico, pero que a veces acepta la existencia de ciertos fenómenos paranormales. En respuesta, me mandó un libro de Dion Fortune llamado “Psychic Self-Defense”. Dion Fortune fue una famosa ocultista británica. En el libro que me regaló mi tío, no solo especificaba en que consistía esta agresión mágica, además describía haber sido victima de uno por parte de la directora de una escuela donde trabajaba.
Al parecer, tras varios choques con su jefa, Dion que sólo tenía 20 años presentó su renuncia. La jefa que no quería que se fuera la obligó a escuchar una diatriba que dejó a la futura ocultista muy alterada. Lo que Dion Fortune experimentó a raíz del ataque espiritual fue un gran desaliento, una falta de energía física y mental y una gran ansiedad que culminaron en un colapso nervioso. Mas o menos lo que sentí la semana pasada. DF intentó curar su mal con el psicoanálisis, pero cuando éste fallo, buscó auxilio en estudios ocultistas que le revelaron lo que en realidad había ocurrido y la prepararon para futuros ataques.
Esta agresión mágica fue hecha con intención, pero hay muchos ataques espirituales que pueden ocurrir sin que el atacante tenga conciencia de lo que hace. Basta tener una carga de negatividad muy grade que puede funcionar como una bomba en contra de alguien a quien el portador de la negatividad le tenga “mala”. Que creo puede ser mi caso. Como la patrona de Dion Fortune, mi agresora es una mujer muy voluntariosa, dominante y violenta vocalmente lo que puede ayudar a hacer más potente su proyección de carga negativa.
En el mundo he descubierto que hay dos tipos de personas, los que proyectan la negatividad y los que absorben las “malas vibras”. Me temo que yo pertenezco al segundo grupo. La pregunta del millón es ¿si es posible agredir a una persona sólo con la mente y a distancia por qué no podeos enviar cargas de energía positiva a los que queremos?
jueves, 16 de septiembre de 2010
El dificil arte de perdonar
El Año Nuevo judío difiere en muchas cosas del concepto occidental de esta festividad. Principalmente porque los días que siguen al comienzo de año (Rosh Hashannah) hasta el momentum culminante de Yom Kippur son dedicados a reflexiones retrospectivas sobre nuestro comportamiento y a un autoexamen cuyo fin es alcanzar un arrepentimiento total, proceso que se conoce como Teshuvah.
Si en Yom Kippur le pedimos perdón al Creador por todos nuestras faltas, en los días que le preceden les pedimos perdón a nuestros semejantes, porque el Señor nos ha dicho que El puede redimir pecados en contra suya, pero sólo a los que hemos ofendido podrán perdonarnos. Más que el ayuno, más que el esfuerzo por alcanzar una verdadera Teshuvah, nada es más incómodo que el acto de pedir perdón.
“Perdón” es una palabra difícil de decir, va en contra de nuestra dignidad reconocer que nos equivocamos. El único perdón sincero es el que brota de la desesperación. Pedimos perdón cuando sin éste perdemos algo amado o estamos en un peligro que únicamente una disculpa evita. A veces nos es más fácil perdonar que ser perdonados. Somos una especie frágil que con frecuencia herimos y somos heridos. El reino animal es más sencillo. Los animales no piden perdón, pero tampoco alimentan rencores inútiles
¿Cual es el antónimo de perdón? Lo busco en el tesauro y no encuentro uno que me satisfaga. Tal vez “Inclemencia” o mejor “venganza”. Prefiero uno que no sale, “odio”. Dicen que el odio es el peor de los sentimientos, que nos hace mas daño a nosotros que a quienes odiamos. Pero he llegado a pensar que no se conoce realmente el valor del amor o del perdón sin conocer el odio.
Como la mayoría de la gente hasta, hace poco, más odiaba entidades y conductas antes que individuos. Todos en algún momento hemos odiado a alguien por cinco minutos o cinco días. A nuestros padres cuando nos prohibían satisfacer nuestros caprichos, a la que nos robó la pareja, al que no correspondió a nuestro amor o amistad. Pero para ser sanos de mente no dejamos que el rencor nos consuma. El día a día se lo lleva.
Hoy, eso ya no es posible. Vivimos en sociedades polarizadas, donde quien no piensa como nosotros, o no cree en lo que nosotros, se vuelve objeto de nuestro odio. Nosotros mismos somos blanco de quienes nos odian por nuestras creencias, nacionalidades o medidas. No creo que Sarkozy ni su gobierno odien a los musulmanes por prohibir que sus mujeres se amortajen en velos en público, pero sí los musulmanes odiarán a quienes les imponen leyes que les parecen blasfemas.
Este año intenté perdonar a quienes no me han pedido perdón, pero me hacen la vida difícil hasta el punto que los detesto. Ante mi desolación me encuentro incapaz de perdonar a un mundo musulmán cada vez más incoherente pero poderoso. Me dicen que no puedo juzgarlos porque son una gran masa sumida en la ignorancia y la miseria y si eximo a los alemanes de culpas colectivas, debo hacer lo propio con el Islam. Tal vez, no soy Cristo, no puedo perdonar “a quienes no saben lo que hacen”. Y mucho menos puedo perdonar a los grandes titiriteros que movilizan a esa masa.
No puedo perdonar a Obama (y otros como él) que por soberbia y ambición les otorgan municiones a los enemigos del Bien. No pido el exterminio de estas huestes nefastas, sólo quiero que se les quite la potestad de provocar daños mayores. Tal vez entonces pueda perdonarlos:
Y ahora paso a un incomodo terreno personal. Hay alguien en mi vida diaria a quien le he tomado tanto fastidio que a veces creo odiarla. Este año quise perdonarla, y para eso decidí que antes de Yom Kippur sería yo quien le pidiese perdón. Pero esta semana se ha portado de una manera tan intolerable que creo que inconscientemente su negatividad me hizo victima de un ataque síquico, suceso del que había leído, pero jamás había experimentado tan vívidamente.
Desde el lunes que estoy agotada, como si hubiera escalado el Everest. Sin interés en nada, ni política, ni el bienestar de mi gente ni el mío propio. No me nacía escribir, no me nacía comunicar mis ideas, no me nacía ni expresarles cariño a quienes amo. Me temo que quienes han sido corresponsales míos desde el lunes notaran que escribo mas corto, que mi tono es más mecánico, que tengo menos que decir.
Hoy, que gracias a la Misericordia Divina, me he recobrado un poquito llegué a la conclusión de que D-s no desea que perdone a una persona que en su proceso de autodestrucción casi ha logrado destruir mi espíritu. D-s no quiere que me humille ante ella. Es un pensamiento muy chocante y muy discorde al espíritu de la Teshuvah. Pero como siempre, yo estoy a disposición de mi D-s que es El único capaz de juzgarme con imparcialidad.
Antes de cerrar, pido disculpas por mis constantes auto referencias y por compartir mí intimidad con ustedes. Pido disculpas a quienes esta semana no he sabido escuchar o prestar la atención que ameritan. Por sobre todo, pido disculpas, no por mis opiniones puesto que no obligo a nadie a compartirlas ni siquiera a leerme. En cambio, me disculpo por cualquier confusión o contradicción de mis textos que pueda enajenar a los que comparten mis ideas. También les pido disculpas si esas ideas no son siempre las suyas. Los humanos somos creados a semejanza de D-s, pero no somos clones entre si, discrepamos aun cuando militemos en el mismo bando. Creer eso es la medida de mi tolerancia.
miércoles, 8 de septiembre de 2010
Fe, sincronicidad y milagros históricos
Las polémicas declaraciones del Profesor Stephen Hawking sobre la existencia de un Creador, me han hecho meditar sobre los caprichos de la fe y la incongruencia de los milagros que insisten en demostrar la existencia de fuerzas superiores a las de la lógica científica y la razón humana.
Hablase de milagros cuando la ciencia carece de una explicación ante un hecho singular. Aun así, milagro se ha vuelto una palabra “multiuso” en nuestro mundo cotidiano. Constantemente, oímos de curas milagrosas y de milagros económicos. Pero en todos esos casos, el fenómeno es desacralizado y apartado de una fe religiosa.
Existe otro tipo de milagro. Uno que se vincula a la palabra “sincronicidad” que de alguna manera combina el prodigio con lo sobrenatural. Sincronicidad fue un término que el psiquiatra Carl Gustav Jung creó para explicar lo que se llama vulgarmente “casualidad”. Dos sucesos independientes ocurren simultáneamente provocando un cambio mayúsculo e inesperado.
Jung, que no creía en casualidades, llegó a la conclusión de que la sincronicidad no era accidental sino que era provocada por fuerzas externas. Más o menos lo que creía Aristóteles que nuestro mundo era gobernado desde arriba por fuerzas celestiales. Sin ser ateo, Jung no concluyó que D-s se metiese en nuestros asuntos, pero si aceptó la presencia de un poder invisible.
Para los creyentes la sincronicidad es la mano del Creador que se mueve por designios ajenos a los nuestros, pero que a veces nos salva, nos protege y nos maravilla con sus milagros. Hace un mes, que 30 mineros sobreviven atrapados en una mina en el Norte de Chile. De acuerdo a toda ley de probabilidad debían haber muerto. Aun más siniestro, si las labores de rescate hubiesen permanecido en manos de la compañía minera, esa, siguiendo esas estadísticas malditas que muchos creen a pie juntillas, se hubiese dado por vencida días antes de descubrir que los mineros seguían por vida, lo que ya es bastante milagroso.
Pero este milagro envuelve otros factores. Mientras bajo tierra, D-s mantenía vivos a los 33 hombres, arriba se cocinaban otras sincronicidades. El gobierno no tenía vela en este entierro. No debía involucrarse en el rescate, incluso se desaconsejó al Presidente hacerlo. Pero, como ya sabemos los chilenos, Sebastián Piñera es un metiche, un porfiado, pero también es católico practicante y un hombre de fe. L a misma fe que tenían los mineros bajo tierra. Así lo atestigua la carta personal que uno de ellos mandó a su mujer junto con el mensaje de que estaban los 33 sanos y salvos.
El Presidente se hizo cargo del proceso de rescate, trajo maquinas del extranjero y tanto él como el Ministro de Energía, Laurence Golborne, le echaron ganas al asunto haciéndolo durar todo lo necesario hasta saber que los mineros seguían con vida. Dos procesos simultáneos vinculados por una misma fuerza y objetivo. Para mi, que ese milagro fue una combinación de fe que alertó al gran Maese Pedro, ese de los muchos nombres, que mueve los hilos de nuestra existencia.
Estoy leyendo un libro muy interesante de Bryan Mark Riggs titulado “Rescued from the Reich: How one of Hitler´s Soldiers Saved the Lubavitcher Rebbe” (Rescatado del Reich: Como uno de los soldados de Hitler salvo al Lubavitcher Rebbe”. El libro cuenta por primera vez, como Joseph Schneerson, líder del grupo ultra ortodoxo jasídico Lubavitch, fue rescatado de la Polonia invadida por los Nazis. Lo más milagroso de ese cuento es que el Lubavitcher Rebbe no fue rescatado por grupos resistentes, sino por oficiales alemanes que cumplían órdenes de altos dignatarios del Nazismo. Este es otro cuento de sincronicidades milagrosas.
Afines de1939, cuando los judíos polacos estaban siendo ya exterminados, un grupo de oficiales Nazis saca de Varsovia y lleva Berlín al Rabino Joseph Schneerson, a miembros de su familia y allegados de su comunidad. De ahí sigue un viaje a Letonia y a un barco que los lleva a Nueva York. Todo este viaje es auspiciado por el Almirante Wilhelm Canaris jefe de la Abwher, el servicio de inteligencia Nazi. Canaris recibe órdenes de Helmuth Wolthat, un ayudante de Goering y devoto Nazi, que cree que este rescate puede ser buena publicidad para la Alemania de Hitler. Una idea contradictoria, pero más contradictorio es que Wolthat esté siendo convencido por miembros de la administración Roosevelt, Eso, en un momento cuando los estadounidenses no son precisamente filosemitas y cada vez es más difícil la emigración de los judíos europeos a Estados Unidos.
¿Entonces qué explicación lógica hay para tanto portento? En esa época, los Lubavitcher no eran los jasídicos mas conocidos en la comunidad judía mundial, aun la ortodoxa. Había otros rabinos y comunidades más importantes. No se puede hablar entonces de presión de Lobbies judíos sobre Washington. Todo el cuento es extremadamente paradójico e inaudito. No más que el hecho de que los soldados que rescatan al Rebbe son todos mischlinge de primera clase, o sea mestizos, mitad arios, mitad judíos. Su líder, el Mayor Robert Bloch, un oficial muy condecorado, había sido “arianizado” por el mismísimo Fuhrer.
Tal como lo describe Riggs, la odisea fue my compleja, puesto que aunque con permiso de los Nazis, debía ser clandestina y esto era dificultado por el mismo Rabino que insistía en seguir llevando su vida y hábitos religiosos como si no hubiera ninguna guerra. Bloch lo describe como “un hombre divorciado la realidad”. Irónicamente, Bloch no percibe que tanto él, un judío con uniforme Nazi, como su misión, rescatar a miembros de una raza ya condenada al exterminio, tampoco pertenecen mucho a la realidad.
No creo que ningún científico pueda explicar como se dieron todos esos sucesos tan extravagantemente extraordinarios. Pero para el Lubavitcher Rebbe y sus familiares y seguidores la explicación es simple. D-s lo quiso así y así se hizo. Como siempre, el capricho divino regula el milagro y desafía la lógica.
Pero muchas veces la fe ni siquiera tiene que nacer de una ideología religiosa, puede incluso brotar espontáneamente en un momento insospechado. Franz Werfel fue un famoso poeta y dramaturgo checo. Sin ser un hombre religioso (estaba casado con la multidivorciada y escandalosa Alma Mahler) siempre se sintió judío, aun cuando esa condición lo forzó a abandonar Viena y exilarse en Francia. Para1941, Werfel y Alma vivían en la Francia de Vichy siempre en zozobra de ser entregados a los Nazis por el gobierno de Pétain que estaba devolviendo a los judíos extranjeros al Reich.
Desesperados, los Werfel intentaron llegar a España y fue así que se encontraron en Lourdes. Franz halló consuelo espiritual entre los habitantes de ese pueblo, visitó el Santuario y le prometió ala Virgen que si lograba evadir a los Nazis, le escribiría una obra sobre el milagro de Lourdes.
Poco después los Werfel contactaron a Varian Fry, un americano que venía precisamente en una misión de rescate de intelectuales judíos. Los Werfel emigraron a América y ahí Franz escribió “La canción de Bernardette”, cumpliendo así su promesa a la Virgen. La novela fue todo un bestsellers. Fue llevada al cine en 1943, y ganó varios Oscares. Los Werfel pudieron vivir holgadamente hasta la muerte de Franz en 1945. Aunque el Cardenal de Los Ángeles insistió en darle sepultura cristiana, Werfel nunca se convirtió al catolicismo. Muchas veces el milagro no exige una práctica religiosa constante.
Hablase de milagros cuando la ciencia carece de una explicación ante un hecho singular. Aun así, milagro se ha vuelto una palabra “multiuso” en nuestro mundo cotidiano. Constantemente, oímos de curas milagrosas y de milagros económicos. Pero en todos esos casos, el fenómeno es desacralizado y apartado de una fe religiosa.
Existe otro tipo de milagro. Uno que se vincula a la palabra “sincronicidad” que de alguna manera combina el prodigio con lo sobrenatural. Sincronicidad fue un término que el psiquiatra Carl Gustav Jung creó para explicar lo que se llama vulgarmente “casualidad”. Dos sucesos independientes ocurren simultáneamente provocando un cambio mayúsculo e inesperado.
Jung, que no creía en casualidades, llegó a la conclusión de que la sincronicidad no era accidental sino que era provocada por fuerzas externas. Más o menos lo que creía Aristóteles que nuestro mundo era gobernado desde arriba por fuerzas celestiales. Sin ser ateo, Jung no concluyó que D-s se metiese en nuestros asuntos, pero si aceptó la presencia de un poder invisible.
Para los creyentes la sincronicidad es la mano del Creador que se mueve por designios ajenos a los nuestros, pero que a veces nos salva, nos protege y nos maravilla con sus milagros. Hace un mes, que 30 mineros sobreviven atrapados en una mina en el Norte de Chile. De acuerdo a toda ley de probabilidad debían haber muerto. Aun más siniestro, si las labores de rescate hubiesen permanecido en manos de la compañía minera, esa, siguiendo esas estadísticas malditas que muchos creen a pie juntillas, se hubiese dado por vencida días antes de descubrir que los mineros seguían por vida, lo que ya es bastante milagroso.
Pero este milagro envuelve otros factores. Mientras bajo tierra, D-s mantenía vivos a los 33 hombres, arriba se cocinaban otras sincronicidades. El gobierno no tenía vela en este entierro. No debía involucrarse en el rescate, incluso se desaconsejó al Presidente hacerlo. Pero, como ya sabemos los chilenos, Sebastián Piñera es un metiche, un porfiado, pero también es católico practicante y un hombre de fe. L a misma fe que tenían los mineros bajo tierra. Así lo atestigua la carta personal que uno de ellos mandó a su mujer junto con el mensaje de que estaban los 33 sanos y salvos.
El Presidente se hizo cargo del proceso de rescate, trajo maquinas del extranjero y tanto él como el Ministro de Energía, Laurence Golborne, le echaron ganas al asunto haciéndolo durar todo lo necesario hasta saber que los mineros seguían con vida. Dos procesos simultáneos vinculados por una misma fuerza y objetivo. Para mi, que ese milagro fue una combinación de fe que alertó al gran Maese Pedro, ese de los muchos nombres, que mueve los hilos de nuestra existencia.
Estoy leyendo un libro muy interesante de Bryan Mark Riggs titulado “Rescued from the Reich: How one of Hitler´s Soldiers Saved the Lubavitcher Rebbe” (Rescatado del Reich: Como uno de los soldados de Hitler salvo al Lubavitcher Rebbe”. El libro cuenta por primera vez, como Joseph Schneerson, líder del grupo ultra ortodoxo jasídico Lubavitch, fue rescatado de la Polonia invadida por los Nazis. Lo más milagroso de ese cuento es que el Lubavitcher Rebbe no fue rescatado por grupos resistentes, sino por oficiales alemanes que cumplían órdenes de altos dignatarios del Nazismo. Este es otro cuento de sincronicidades milagrosas.
Afines de1939, cuando los judíos polacos estaban siendo ya exterminados, un grupo de oficiales Nazis saca de Varsovia y lleva Berlín al Rabino Joseph Schneerson, a miembros de su familia y allegados de su comunidad. De ahí sigue un viaje a Letonia y a un barco que los lleva a Nueva York. Todo este viaje es auspiciado por el Almirante Wilhelm Canaris jefe de la Abwher, el servicio de inteligencia Nazi. Canaris recibe órdenes de Helmuth Wolthat, un ayudante de Goering y devoto Nazi, que cree que este rescate puede ser buena publicidad para la Alemania de Hitler. Una idea contradictoria, pero más contradictorio es que Wolthat esté siendo convencido por miembros de la administración Roosevelt, Eso, en un momento cuando los estadounidenses no son precisamente filosemitas y cada vez es más difícil la emigración de los judíos europeos a Estados Unidos.
¿Entonces qué explicación lógica hay para tanto portento? En esa época, los Lubavitcher no eran los jasídicos mas conocidos en la comunidad judía mundial, aun la ortodoxa. Había otros rabinos y comunidades más importantes. No se puede hablar entonces de presión de Lobbies judíos sobre Washington. Todo el cuento es extremadamente paradójico e inaudito. No más que el hecho de que los soldados que rescatan al Rebbe son todos mischlinge de primera clase, o sea mestizos, mitad arios, mitad judíos. Su líder, el Mayor Robert Bloch, un oficial muy condecorado, había sido “arianizado” por el mismísimo Fuhrer.
Tal como lo describe Riggs, la odisea fue my compleja, puesto que aunque con permiso de los Nazis, debía ser clandestina y esto era dificultado por el mismo Rabino que insistía en seguir llevando su vida y hábitos religiosos como si no hubiera ninguna guerra. Bloch lo describe como “un hombre divorciado la realidad”. Irónicamente, Bloch no percibe que tanto él, un judío con uniforme Nazi, como su misión, rescatar a miembros de una raza ya condenada al exterminio, tampoco pertenecen mucho a la realidad.
No creo que ningún científico pueda explicar como se dieron todos esos sucesos tan extravagantemente extraordinarios. Pero para el Lubavitcher Rebbe y sus familiares y seguidores la explicación es simple. D-s lo quiso así y así se hizo. Como siempre, el capricho divino regula el milagro y desafía la lógica.
Pero muchas veces la fe ni siquiera tiene que nacer de una ideología religiosa, puede incluso brotar espontáneamente en un momento insospechado. Franz Werfel fue un famoso poeta y dramaturgo checo. Sin ser un hombre religioso (estaba casado con la multidivorciada y escandalosa Alma Mahler) siempre se sintió judío, aun cuando esa condición lo forzó a abandonar Viena y exilarse en Francia. Para1941, Werfel y Alma vivían en la Francia de Vichy siempre en zozobra de ser entregados a los Nazis por el gobierno de Pétain que estaba devolviendo a los judíos extranjeros al Reich.
Desesperados, los Werfel intentaron llegar a España y fue así que se encontraron en Lourdes. Franz halló consuelo espiritual entre los habitantes de ese pueblo, visitó el Santuario y le prometió ala Virgen que si lograba evadir a los Nazis, le escribiría una obra sobre el milagro de Lourdes.
Poco después los Werfel contactaron a Varian Fry, un americano que venía precisamente en una misión de rescate de intelectuales judíos. Los Werfel emigraron a América y ahí Franz escribió “La canción de Bernardette”, cumpliendo así su promesa a la Virgen. La novela fue todo un bestsellers. Fue llevada al cine en 1943, y ganó varios Oscares. Los Werfel pudieron vivir holgadamente hasta la muerte de Franz en 1945. Aunque el Cardenal de Los Ángeles insistió en darle sepultura cristiana, Werfel nunca se convirtió al catolicismo. Muchas veces el milagro no exige una práctica religiosa constante.
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sábado, 4 de septiembre de 2010
Stephen Hawking VS D-s: ¿Con cuál me quedo?
¡Pero qué sensación ha causado Stephen Hawking en la blogosfera liberal! Ni que fuera Angelina Jolie. Tanto en Cuaderno de Arena como en Ideas para confundir, hay entradas sobre el señor ese. Y ahora le toca a Violente, pero como no soy economista ni astrónoma, ténganme paciencia porque enfoco las teorías "hawkianas" desde el punto de vista de la fe.
Esta semana, Stephen Hawking ha declarado que Tata D-s no creó el universo, que éste surgió de la nada. La comunidad del mundo occidental se ha quedado boquiabierta, atrapando moscas y admirando la sapiencia del profesor Hawking.
Yo no me admiro. Considero que la comunidad científica está compuesta, en su mayoría, por palurdos inútiles y obtusos que sirven intereses malévolos. Así que no me parece que lo que diga Hawking sea una verdad ni absoluta ni parcial. Nunca he compartido las posturas ateas de quien ni siquiera me inspira lástima, porque es tan celebre y millonario, que hasta se dio el lujo de patear a la mujer y cambiarla por la enfermera. La terrible enfermedad que sufre es el impuesto que D-s le exige a Don Stephen por toda su fama y fortuna. Algo que un ateo nunca comprende es que, al margen de si crea o no en la existencia de un Ser Supremo, éste lo protege, pero le pasa la cuenta.
Pero vamos a las teorías “hawkianas” que expone o al menos se cree que expone, en un libro que todavía no esta a la venta. El físico determina que D-s no hizo el mundo, que éste brotó espontáneamente de la “nada”. Primero, que no he presenciado todavía una creación “espontanea”, segundo que a mi me enseñaron que nada sale de la nada, por lo tanto ésta es un principio estéril.
Sin embargo, me quedé pensando en ese concepto de “Nada”. ¿No será un seudónimo tras el cual se esconde el Señor? Ulises usaba el nombre de “nadie” y aun así le sacó un ojo al ciclope. Bien puede la “Nada hawkiana” ser una cortina de humo divina.
El problema de los humanos, y ahí ase demuestran nuestras pueriles limitaciones, es que insistimos en pensar en la Divinidad como una entidad palpable. D-s es mucho más que eso. Está por encima de definiciones y restricciones físicas. Yo lo reafirmo todos los días en mis oraciones. “Ein lo d'mut ha-guf, v'ei-no guf “. No tiene cuerpo ni nada que se asemeje a una forma corpórea.
A los ángeles les es posible adquirir formas humanas. El espíritu de D-s, su “ruach”, puede entrar dentro de un humano, como ocurrió con los profetas, como creo que ocurrió con Cristo. Pero el Todopoderoso es demasiado grande para encarnarse en algo tangible. Esa ha sido mi discrepancia con el cristianismo, a pesar de todo el respeto que tengo por esa religión.
D-s es el principio de todo, el Gran Logos. El Caos que precedía al mundo de los griegos, es incluso la “Nada” de Hawking. Así que lo que diga ese señor es inconsecuente. Pero sus admiradores, y los que quieren vender su librito, se esmeran en crear polémica y en recordarnos que Hawking no ha negado la existencia de un dios. Solo cree que El no tuvo nada que ver con la génesis del universo ni nada que ver con su funcionamiento.
Soy una pobre ignorante. Me colgaron en física en la secundaria, pasé raspando biología, pero tengo conciencia de que D-s existe y que es bueno, aunque a veces lo esconda. Mi fe no nace de ecuaciones matemáticas ni experimentos de física. Es cuestión de instinto y no puedo ni probar ni contagiar mi fe a los que no la tienen
No hay razón para no creer que D-s fabricó un universo armónico y perfecto que nos entregó como los padres a veces regalan lindos juguetes a sus hijos. Lo que los hijos hagan con los juguetes es otra cosa.
Yo arrendé este departamento hace seis años, compré los muebles y la línea blanca, lo decoré a mi gusto y llené de cosas que me representan. Luego me enfermé y mi trabajo me impuso nuevas responsabilidades que me hace imposible el quehacer domestico. Por eso, otros se encargan de esas tareas. Hay una persona que cocina, lava, limpia, responde el teléfono y la puerta, hace las compras, trae gente a que repara desperfectos y hasta paga mis cuentas. En broma, yo digo que ella es la “dueña” de la casa. Todo funciona de acuerdo a sus hábitos y dinámica. Pero la plata con la que se paga todo sigue siendo mía. Todavía soy yo quien decide los menús, la compra de muebles y otras medidas que sólo yo como dueña de mi universo, puedo tomar.
Más o menos así marcha el mundo para mí. D-s permite que el universo funcione por si solo, que la naturaleza cumpla con sus leyes, ritos y ciclos, y que los humanos manejemos nuestra existencia de acuerdo al libre albedrio. Él observa todo e interviene cuando cree que deba hacerlo. No está “arrinconado” por la Ciencia como opina Hawking. Ni veo por qué debe haber un conflicto entre ciencia y religión.
Los hombres hicieron las religiones para poder dialogar con D-s. A algunos la religión todavía los lleva a ese encuentro, a pesar de las dudas que científicos pongan en sus cerebros. Otros no tienen esa suerte, y convierten a la ciencia en su religión. Pero la comunidad científica vive de teorías, y “teoría” no es sinónimo de verdad. ¿Cuántas teorías científicas no han sido desbancadas por los mismos colegas de quien las emitió por primera vez?
He encontrado my curiosa la nota de José Manuel Nieves en ABC. Más que
citar a Hawking, Nieves pone interpretaciones propias, eleva y responde preguntas. Es como si tuviese dudas personales y tratara de auto convencerse, a la vez que defiende a Stephen Hawking a capa y espada. Por ejemplo, dice que si D-s creo el mundo hace más de 14 mil años, ya no tiene valor como figura, puesto que se ha desvinculado del quehacer humano. Afirmación bastante improbable. Pero mejor me remito a unos de mis Midrashim predilectos (Midrash Braeshit Raba (VaYatsei): 68.1.4:)
He encontrado my curiosa la nota de José Manuel Nieves en ABC. Más que
citar a Hawking, Nieves pone interpretaciones propias, eleva y responde preguntas. Es como si tuviese dudas personales y tratara de auto convencerse, a la vez que defiende a Stephen Hawking a capa y espada. Por ejemplo, dice que si D-s creo el mundo hace más de 14 mil años, ya no tiene valor como figura, puesto que se ha desvinculado del quehacer humano. Afirmación bastante improbable. Pero mejor me remito a unos de mis Midrashim predilectos (Midrash Braeshit Raba (VaYatsei): 68.1.4:)
Según los rabinos talmúdicos, D-s creó el universo, galaxias, constelaciones, ángeles, demonios y otras formas de vidas menores, en seis días y descansó en el séptimo. Pues una matrona romana le pregunta al Rabino Yossi Bar Chalafta en qué se ha estado ocupando el Todopoderoso desde entonces. A lo que el rabino le responde:
“D-s está ocupado uniendo enamorados.”
La verdad es que D-s, el Gran Casamentero, tiene más trabajo tratando de guiar nuestra vida que ocupándose de climas y universos interplanetarios que a la larga se manejan solos. Por eso sus intervenciones son tan sutiles que se escapan al cerebro de los científicos. Sólo las vemos los depositarios de sus milagros. Un terremoto den Nueva Zelandia derribó cientos de casas, atrapando a sus habitantes, pero no hay un solo muerto. ¿Cómo explica eso el Profesor Hawking? Los milagros, como el amor, no nos llegan de parte de la ciencia.
Y dejo la palabra final a esta excelente entrada en el blog de Santiago Collado, de Religión en Libertad.
sábado, 21 de agosto de 2010
¿Religioso=retrogrado?
Algo que llama mi atención es que se ataca al Islam como religión, pero cuando se alaba a Israel es precisamente por su “secularización”. “Un país tan moderno”, “la única democracia de la zona”, “los únicos en el Medio Oriente en darles derechos a los gays”, “son gente muy adelantada en tecnología y adelantos científicos”.
Sin embargo, nunca los elogios a judíos o israelíes abarcan el judaísmo. Es como si el Occidente sólo nos aceptara mientras seamos modernos, librepensadores y amantes del Progre-so. Como si los judíos israelíes fueran un baluarte contra el extremismo religioso del Islam precisamente por ser “laicos”.
¿Qué sucede entonces con la minoría religiosa judía de Israel y del mundo? Hablo de los verdaderos religiosos, de los ortodoxos, sean Ultra, Hasídicos, o “Modernos”. ¿No existen? ¿Abochornan?
Toda nuestra historia ha sido una gran contradicción. Somos el Pueblo Elegido…para que nos pateen como diría mi mamá. Los judíos más famosos se alejaron del judaísmo y fundaron nuevas religiones como el cristianismo, el marxismo y el psicoanálisis. Pero la contradicción más irónica es que la razón y el derecho que los judíos esgrimen para estar en Tierra Santa viene de nuestra relación con D-s, pero los que realmente viven de acuerdo a Sus enseñanzas hay que esconderlos porque dan una mala imagen.
Sin embargo, nunca los elogios a judíos o israelíes abarcan el judaísmo. Es como si el Occidente sólo nos aceptara mientras seamos modernos, librepensadores y amantes del Progre-so. Como si los judíos israelíes fueran un baluarte contra el extremismo religioso del Islam precisamente por ser “laicos”.
¿Qué sucede entonces con la minoría religiosa judía de Israel y del mundo? Hablo de los verdaderos religiosos, de los ortodoxos, sean Ultra, Hasídicos, o “Modernos”. ¿No existen? ¿Abochornan?
Toda nuestra historia ha sido una gran contradicción. Somos el Pueblo Elegido…para que nos pateen como diría mi mamá. Los judíos más famosos se alejaron del judaísmo y fundaron nuevas religiones como el cristianismo, el marxismo y el psicoanálisis. Pero la contradicción más irónica es que la razón y el derecho que los judíos esgrimen para estar en Tierra Santa viene de nuestra relación con D-s, pero los que realmente viven de acuerdo a Sus enseñanzas hay que esconderlos porque dan una mala imagen.
viernes, 15 de agosto de 2008
Mi tan poquita fe
Nunca he aceptado que Primo Levi se suicidó, y si lo hizo, D-s lo perdonó. Lo que si he tenido que aceptar es que el escritor judeo-italiano no tenia fe ni creía que existía D-s. Sir Elie Wiesel estuvo en Auschwitz casi tanto tiempo como Primo, sin embargo su fe se mantuvo. Tiempo después de ser liberado, Elie Wiesel fue arrollado por un auto en N. York, y estuvo inválido por más de un año. ¿Qué creencia religiosa tan fuerte puede sobrevivir dos tragedias semejantes?Me es difícil conciliar que EW siguiese creyendo después de la deportación y que PL, tan dulce y sensible, pudiera vivir incrédulo tras esa misma experiencia, pero quizás nunca fue creyente. Sus biógrafos dicen que el químico perdió la certeza en la existencia de D-s, en Oswiecim, ¿pero cuan fuerte era su fe antes? El nació en una familia de clase media acomodada de Turín, instruida y completamente asimilada. Su contacto con el judaísmo terminó, como el de muchos judíos contemporáneos, con su Bar Mitzvah. Volvió a sentirse judío en Auschwitz, adonde llegó a los 25 años, un adulto, un profesional de criterio formado.

EW en cambio venia de una aldea rumana, donde quieras o no te hacían sentir judío, donde la religión, la tradición, la cultura y el núcleo social judío eran el punto de apoyo de los judíos. EW tenía solo quince años cuando fue deportado a Auschwitz. Para entonces su fe era algo intrínsico.
PL escribió “Existe Auschwitz, entonces no existe D-s”, una lógica cartesiana que encierra su ateismo. Sin embargo, PL creía en algo, tenía una fe inquebrantable en la química. D-s puede tomar formas infinitas, ¿Por qué no las de una ciencia como la química? Pero D-s=química no es un concepto tan consolador o satisfactorio, como un D-s benevolente y personal, que es en quien cree EW y que casi perdió en el campo de concentración.
En Noche, EW escribió “Estaba solo—terriblemente solo en un mundo sin D-s “. Para muchos, esa es una indicación de que el escritor perdió su fe en Auschwitz. Errados están, y EW los corrige. El nunca perdió su fe en la existencia de D-s. Eso es lo que él llama “la tragedia del creyente”. Lo que perdió fue su confianza en la bondad y omnipotencia divinas. Toda su vida post-Auschwitz ha sido una exitosa lucha por recuperar su certeza de que D-s es bueno, nos ama y nos protege. En eso lo envidio.
Yo creo en D-s porque lo contrario me es imposible. Mi herejía e ingratitud radican en que no creo que D-s me quiera. Absurdo, cuando me lo ha probado un centenar de veces.
A los 12 años, leí con fruición Las memorias de una joven formal, primer volumen de la autobiografía de Simone de Beauvoir y ella se convirtió en mi ídolo. Como la De Beauvoir, yo quería ser atea. Un día decidí convertirme en atea y lo conseguí. No me cayó ningún rayo, ni la tierra se abrió bajo mis pies. Fui felizmente atea por varias horas. Pero esa noche, en la oscuridad, sentí un gran vació dentro de mi. Era como irse a la cama sin comer. Tuve conciencia de que D-s existía, pero que yo lo había expulsado de mi vida. Era cuestión de invitarlo nuevamente ¿Regresaría? Lo hizo, y desde entonces no me ha abandonado ni en las “Noches más oscuras del alma" como las llama San Juan de la Cruz.
No soy una judía practicante, porque una religión tan física como la mia sólo puede llevarse dentro de una comunidad y familia que la practiquen, pero tengo esta poquita de fe. Lo que perdí sin embargo es la convicción de que D-s me quiere, no porque sea malo, sino porque en mi subconsciente me quedó claro que por frívola casi lo había perdido y eso me hacia indigna de su amor. A l largo de mi existencia, D-s me ha salvado de muchos males, pero también me ha privado de muchas dichas. Eso corrobora mi creencia de que no merezco su amor, y eso aumenta mi poquita fe.
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