Como quedaron algunos cabos suelos y el temor de ser malinterpretada, quería hacer una aclaración. Nunca he pensado que la energía nuclear sea mala. Más allá de miedos ecologistas, mi reparo está en el sentido de responsabilidad del personal, en un país donde hasta la clase poderosa es descuidada.
Tal como han dicho muchos de ustedes, la energía nuclear no es peor ni más peligrosa para el medioambiente que otras. Y aunque lo fuera, en Chile tenemos un problema tremendo, que arrastramos por décadas. No tenemos la suficiente energía que necesita el país. Dependemos de fuentes de energía foráneas y cada vez necesitamos mas combustibles, más fuerzas que muevan nuestras maquinas y permitan el desarrollo de nuestros sistemas de comunicaciones.
Los gobiernos de la Concertación, a los que Obama alabó, demostrando nuevamente su ignorancia, se preocuparon de construir puentes inservibles y de inventar monstruosidades como el Transantiago. Nunca crearon un plan puntual para tener fuentes alternativas de energía en nuestro suelo. Y esa si como llegamos al 2011 con un problema de escasez que aumenta día a día tal como aumentan nuestras cuentas de la luz y del gas.
Me han convencido de que construir reactores en Chile, tal como se ha hecho en otros paises (adjunto mapa), es la única opción viable. Es urgente, ya no damos para más. El medio ambiente y la ecología tendrán que irse a la miechica por un ratito. Pero, yo sigo insistiendo, la creación de plantas termo nucleares en Chile es un “mal necesario” y eso se debe no a la energía per se, sino al alto riesgo de error humano que existe en nuestro entorno social y laboral.
Veo que la Izquierda y sus secuaces lo “verdes”, andan muy acalorados oponiéndose a la creación de esta fuentes energéticas. No sé si obedecen a algún turbio interés o es solo por llevarle la contraría al gobierno. El caso es que como anti-izquierda entiendo que debemos oponernos a su campaña de desinformación, pero eso no implica no hacer un llamado para mayor vigilancia y monitoreo de las centrales, sea durante su construcción o el periodo posterior. Y no estoy hablando solo de construir instalaciones asísmicas, o de ser muy estrictos con el personal. ¿A alguien se le ha ocurrido que pasaría si nuestros nobles guerrilleros mapuches se tomaran una de esas centrales? ¿Y adonde se planea ir a tirar los deshechos nucleares?
Estoy cansada de no prevenir o ser criticada por solicitar una “cultura de previsión” en Chile, que sería lo que realmente nos separaría de ser un país del tercer mundo, esa mentalidad de Republica Bananera. Estoy cansada de oír el flojo “siempre pasan accidentes” cuando vemos una cantidad de tragedias evitables, desde la caída del Edificio Alto Rio, hasta la muerte de tres colegialas que viajaban en un bus escolar sin cinturón de seguridad y conducidas por una “tía” con años de experiencia de manejo, pero también con años de experiencia de saltarse las reglas de transito.
Estoy cansada del tonito condescendiente del “tú no sabes nada” cuando eventualmente en el momento de los quiubos descubrimos que los mas sabihondos eran los más ignorantes. Mejor prevenir y vigilar. Nadie dice “no la traigan” solo “tráiganla, pero cuídenla”. ¿O eso es ya demasiado pedir?







