jueves, 26 de enero de 2012

Banalización del Holocausto y Anti -sionismo: Los primeros pasos del Antisemitismo


Finalmente, en Chile se pasó la Ley Anti Discriminación tan necesaria, pero a la que tanto se opusieron. ¡Gracias, Christian Larroulet! Dicen los diretes que si se pasó esta ley fue porque el Ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, estaba harto de ser blanco de ofensas respecto a su religión.  En Chile, a raíz de un incendio forestal provocado accidentalmente por un turista israelí se desató toda una teoría de conspiraciones sionistas, y en la Argentina han causado polémica unas caricaturas en las que se burlan del Holocausto. ¿Son esas muestras de antisemitismo o exageramos los judíos al verlas como tal?

Comencemos por el caso de Página 12 que tanto ha dado que hablar. Una fuerte polémica se ha desatado en redes sociales y medios a raíz de una caricatura de Gustavo Salas en el diario mencionado. En esa caricatura titulada “Las aventuras de David Gueto”, Salas reconocido por su “humor progre”, mostraba un grupo de judíos en un campo de concentración. Puse la tira cómica encabezando esta nota para que ustedes la juzguen.

Como todo artista “progre” Salas busca irritar mas que hacer reír. Efectivamente, estas caricaturas han provocado una tremenda controversia. Hay gente que sin ser judía las repudia y las tilda de antisemitas. En cambio, hay judíos que dicen, que aunque crueles y vulgares, esos dibujitos no son anti judíos. Yo me tengo que alinear junto al segundo grupo.

El chiste de Gustavo Salas no tiene pizca de gracia, es un insulto gratuito y provocador. Es una manifestación de mal gusto e insensibilidad con la tragedia ajena, pero si nos ponemos a pensar todo el humor progre es así: iconoclasta, irrespetuoso, despiadado.

¿Si tanto crítico la tira  por qué no la tacho de antisemita?  Pues por dos razones. La primera es que de alguna manera, el dibujante reconoce que sí hubo un Holocausto. Burlarse de esa tragedia, puede banalizarla, pero no negarla. Y para mí la mayor muestra de judeofobia de este siglo, incluso más que el ataque frontal a la existencia de Israel, es negar el Holocausto. La segunda razón es porque aunque los judíos de este  chiste fome se ven como unos pobres diablos, Salas no les adjudica características negativas y hace hincapié en su condición de victimas.

Como ya sabrán, una de mis licenciaturas es en Bibliotecología. Dentro de ella tengo una especialidad en Servicios a Minorías. Lo primero que se me inculcó fue que debía vigilar que no entrase en mi biblioteca ningún material que reafirmase o perpetuase estereotipos negativos respecto a ningún grupo minoritario, nacionalidad o etnia. Pero otra cosa que se me enseñó es que todo buen bibliotecario debe ser  flexible en el momento de juzgar el material discutible.

Hay muchas maneras de banalizar el Holocausto  pero ahí de nuevo entra en juego la óptica de quien la juzga. Tal como he oído a judíos tildar “Múnich” de Steven Spielberg de anti sionista, me he encontrado con quien considera que  “Bastardos sin Gloria” de Tarantino banaliza el Holocausto y muestra a los judíos como entes negativos. Como me gustan ambas películas discrepo (y tengo argumentos sólidos para apoyar mi tesis) con esas aseveraciones.

Sin embargo, el chiste de Gustavo Salas, por su misma ramplonería es una clara muestra de cómo se puede trivializar toda una hecatombe. Además, la banalización del Holocausto, de la que es culpable Salas, es un fertilizante que ya prepara el terreno para el antisemitismo, una puerta abierta para otras muestras mayores de judeofobia.

No voy a discutir si Rodrigo Hinzpeter es un buen o mal ministro. Basta decir que concibo que como personaje público esté expuesto a ser blanco de muchas  pullas. Que la Ultraderecha envuelva esas pullas en  toallitas antisemitas es inevitable. Pero cuando Derecha e Izquierda unen fuerzas e integran la figura de Hinzpeter a un discurso antisemita se cae en un desmán mayor. Decir que todos los judíos son como el Ministro del Interior es una generalización racista. ¿Por qué no dicen que todos los judíos son generosos como Leonardo Farkas? Porque no les conviene.

Cuando El “Roto” Gajardo dijo que Hinzpeter en sus métodos represivos se parecía a los israelíes, opresores del pueblo palestino, estaba siendo más antisemita que anti-sionista. Cuando dijo que Hinzpeter aprendió esos métodos en los colegios israelíes, fue racista y calumniador. En los colegios israelíes  no se enseñan ese tipo de asignaturas, pero si se enseñan mas cosas útiles que las que ha enseñado Gajardo en su vaga carrera de docente.

Si a un a persona fácil de influir y medianamente educada le dicen que a los niñitos israelíes los entrenan a tirarle bombas lacrimógenas a gente de bien y a incendiar parques nacionales, esa persona lo asimila y se convierte en anti-israelí que es lo mismo que ser anti-judío.  Ese cuento de que hay un diferencia entre ambos términos ya no se lo cree nadie. Todavía no he encontrado a quien me explique cuál es la diferencia entre ambos.

En estos últimos quince años he visto muchos malos ministros en Chile y muchos pésimos gobernantes, varios de ellos tienen apellidos extranjeros. Nunca he visto que se asocie su mal comportamiento con su origen. Cuando la Izquierda se enojaba con la Coca Van Rysselberghe sacaba a colación que era católica (eso en un país que nominalmente es católico) pero no decían “los belgas son todos así” o “es así porque es de origen flamenco”. Yo tengo poca simpatía por la “Mami” Bachelet y casi ninguna por Andrés Allamand. ¿Voy a decir que todos los descendientes de franceses son así? Ridículo. Mi abuela paterna era francesa.

Esa asociación culposa, ese odio visceral, ese nivel de calumnia, y esa creencia de que los judíos  planean conspiraciones para apoderarse del país pueden parecer risibles, pero que contribuyen a un sentimiento de antisemitismo es innegable. Me ha gustado mucho el blog queJoaquín Garcia-Huidobro escribiera al respecto en El Mercurio, pero disputo  su conclusión que cito. “Tampoco hay que exagerar en sentido inverso y considerar que el solo hecho de ponerse nervioso por la cantidad de jóvenes israelíes que visitan Chile, transforma a una persona en antisemita. El antisemitismo es algo muy serio, gravísimo, y no debe ser confundido con cualquier comentario absurdo o especulación infundada”.

García-Huidobro dice la verdad. El antisemitismo es más grave que especulaciones absurdas, pero éstas son un peldaño al primero.

domingo, 22 de enero de 2012

¿Es México un país menos antisemita que Chile?



México es un país grande, grande en todas las acepciones de la palabra. Es como un buen amor, te sofoca su magnificencia, pero nunca llegas a conocerlo totalmente. Y debido a su grandeza y diversidad todo lo hace de manera diferente a los demás incluso  expresar el antisemitismo que se ha convertido en la nueva moda en la sociedad occidental. ¿Qué hace que los mexicanos  sean menos antisemitas que el resto de América Latina? Voy a presentar hechos y dejar que Uds. Juzguen.

En estos días basta hacer una búsqueda en Google con los términos “Antisemitismo en Chile” y te das cuenta que es innegable: una ola de judeofobia afecta nuestro país. Nazca de la gestión "hinzpeteriana" o del incendio de Torres del Paine, la información sobre ese sentimiento anti judío chileno está en todas partes de Internet desde Twitter hasta YouTube. Ya no es cuestión de decir “ya salió el temita del antisemitismo” cuando en un video de “La Nación” nos muestran carteles dignos del Tercer Reich que prohíben la entrada de turistas israelíes en  hostales de la zona de Puerto Natales.

Por más que hago memoria no recuerdo haber sido testigo de algo parecido. Le pregunto a mis mayores (y con mis 52 años, tienen que ser bastante mayores) tampoco lo recuerdan y me pregunto cómo se llegó a esto. La respuesta más fácil es decir que Piñera nunca debió nombrar a Rodrigo Hinzpeter como  Ministro del Interior. Yo agregaría que los judíos no deberían meterse en política. Solo sirve para darle afrecho al antisemitismo siempre latente. Por algo Francia, que en el Siglo XX, tuvo dos Premieres judíos, sigue siendo un país antisemita.


Pero… ¡Epa! En México el Ministro (allá  se les llama Secretario) de Salud se llama Salomón Chertorivsky y eso no ha desencadenado un auge de sentimiento anti judío. Es cierto que cuando Marcelo Ebrard Casaubon, alcalde del Distrito Federal se postuló como candidato del PRD para presidente, lo llamaron (entre muchas otras cosas peores) “judío extrangero (si con “G” para indicar la cultura del agresor). Sin embargo, tengo amigas socialistas y católicas que se quejan “y ahora sin Marcelo, ¿por quién voy a votar?”. Eso demuestra que muchos prefieren al ex marido de Mariagna Prats antes que el extremismo agresivo de López Obrador.
Salomón Chertorivsky Woldenberg, Secretario de Salud de México

En México, la minoría judía es mucho más grande que la de Chile, por ende sus miembros han destacado en todos los ámbitos sociales y laborales. Los judíos mexicanos muy rara vez ocultan su origen o religión. Se esperaría que entonces al estar tan expuestos fuese más fácil atacarles. Pero, aparte de casos de discriminación dispersos, no hay  ejemplos graves de antisemitismo desde los años 30’s. Lo más cercano a un caso puntual de emergencia de sentimiento judeofobo se ha dado ahora con  el asunto  de Miguel Sacal, el equivalente a nuestra Inés Pérez. Examinar este caso ilustra las dinámicas antisemitas mexicanas y  en que se diferencian al reciente discurso anti-judío chileno.

 Miguel Sacal Smeke es un conocido empresario textil mexicano. Vive en las Torres Altus, uno de los edificios más altos y más exclusivos de México localizado en Bosques de las Lomas. Pues en julio pasado, este señor  tuvo un altercado con un empleado del estacionamiento del edificio, de nombre Hugo Enrique Vega.  La razón es que el empleado no le llevó un gato hidráulico debido a que no podía abandonar su puesto de trabajo. La respuesta fue aparatosa. Después de agredirlo verbalmente de la forma mas soez, Sacal le  cae encima al pobre Hugo le da una serie de golpes, le vuela un par de dientes y lo llama “indio” a él y a otros empleados del lugar. Toda esta preciosa escena quedó grabada en las cámaras de seguridad.  Como le digo a una amiga mexicana “pero si este es el Güicho Domínguez, el mejor ejemplo de la prepotencia del nuevo rico”.


Bien, Hugo Vega  busca el amparo de la ley. Se consigue un abogado y se entabla una demanda. Se descubre que Sacal tiene un historial de violencia y problemas con “anger management”. (Vean el video que lo dice todo).  Lo importante es que su animalada sale a la luz y pronto las redes sociales se apoderan de la noticia, mas que los medios oficiales. Sacal se ve obligado a pedir una disculpa pública, a pagarle una indemnización a la victima y a prometer someterse a terapia.

Lo que quien ahora la vox populis apoda sarcásticamente el “Gentleman de Las Lomas” se olvida de hacer es pedir una disculpa a su comunidad, porque su graciecita ha hecho aflorar el antisemitismo en México, al menos en el mundo virtual. Lo que Sacal hizo estuvo mas que pésimo, pero puede hacerlo cualquier ricachón prepotente, cristiano, ateo o budista, en nuestros países donde la diferencia entre " los que tienen” y "los que no" está tan marcada.Sin embargo, tanto en Twitter como en Facebook el comportamiento de Sacal va atado inexorablemente a su condición de judío. Tal como el incendio de Torres del Paine  provocado por un turista israelí, que quemaba el papel con el que se acababa de limpiar el popi, es vinculado a una conspiración judeo-sionista.

En YouTube videos como “Hitler ordena acabar con Miguel Sacal” o “Extranjero judío golpea a mexicano” o “agresiones del negociante judío” demuestran como se utiliza el acto para explotar el sentimiento anti judío, pero yo encuentro una diferencia tremenda entre el comportamiento de la audiencia de nuestro país y la mexicana. Es cierto que los comentarios son virulentos y vulgares y que expresan un antisemitismo muy burdo, con muchas alusiones pro-Nazis, pero vienen de un público que ya conocemos: el anónimo, el ignorante, el que no representa a nadie.  No hay dirigentes estudiantiles ni catedráticos vinculando el comportamiento sicópata de Sacal con su judaísmo. No hay diputados exigiendo que se prohíba a los judíos vivir en Polanco o usar sus estacionamientos.


Más importante, por cada cinco comentarios judeofobos en las redes sociales se levantan voces  de “cristianos viejos” que los amonesten, les exigen que moderen el discurso, que basta de incitar a la violencia. Y salen con nombre y apellidos (desde los Pérez y Rodríguez, hasta vetustos apellidos vascos) a decir que Sacal no representa la comunidad, que ésta ha contribuido a México con gente valiosa, que son tan mexicanos como cualquiera. ¿Por qué no veo eso en Chile?

Donde mayormente han destacado los judíos en México es en las artes, la música, el cine y el periodismo. Aquí en Chile también tenemos artistas y actores judíos, pero la gente muchas veces ni sabe que lo son y si lo sabe es para echárselo en cara. En México  el ser judío no hace a un artista perder el cariño del público. Pongo como ejemplo a Mark Tacher.
Mark Tacher Feingold


Mark Tacher Feingold es un actor y conductor mexicano que ha adquirido bastante fama gracias a las telenovelas, en especial la excelente “La Hija del Mariachi”. La fama de Tacher le ha acarreado un club de fans cibernético conocido como “La Manada”. Compuesto por mujeres de todo el mundo hispanoparlante, La Manada es una fuerza que merece respeto. Cuando se lo propone hace subir a Mark en las encuestas, muy posiblemente consiga que gane como Mejor Co-Estelar en los próximos Premios TVyNovelas mexicanos y fueron sus miembros quienes, con sus protestas, convencieron a Televisa de abandonar el proyecto de hacer una versión mexicana de La Hija del Mariachi.
Carolina Ramirez y Mark Tacher en La Hija del  Mariachi

Pero volviendo a los propósitos de este blog, Mark Tacher nunca ha ocultado su judaísmo, habla hebreo perfectamente y se ha manifestado públicamente a favor de Israel. Eso no ha afectado la adoración de su Manada. Es cierto que Tacher es simpático, carismático, buen actor y está como lo recetó el doctor, ¿pero cuántos artistas judíos provocan ese cariño y esa tolerancia?


Natalie Portman, que es la actriz judía más taquillera del momento ha sido blanco de los comentarios antisemitas y criticas por su apoyo a su patria Israel  incluso en foros y sitios web algunos dedicados a ella.  Por eso el caso de Mark Tacher es tan singular.  No me puedo imaginar a otra estrella latina de origen judío que tenga ese “feeling” con sus fans que abrazan hasta esa idiosincrasia cultural de su ídolo.

La Manada saludó a Tacher en Hanuka y le deseo un Feliz Año en septiembre, pero él también  hizo algo muy bonito. Deseó a toda su Manada un Feliz Año, porque como judío docto sabe que en Rosh Hashannah D-s juzga a todo ser viviente, desde Obama hasta mi gato Damián.  Además también les deseó una feliz fiesta a su Manada en diciembre.
Tarjeta de Navidad de La Manada


Siguiendo con la tolerancia mexicana hacia el judaísmo, otro miembro de la farándula que vía Twitter deseó un Feliz Año en septiembre a sus amigos judíos fue la actriz Silvia Navarro. Me encantó el gesto de “La Chivis” Navarro.Creo que esa es la actitud  que permite una convivencia armónica . El respetar y admitir las costumbres ajenas y compartir las propias ha sido siempre la base del dialogo antirreligioso e intercultural entre judíos y otros grupos.
Silvia Navarro


Pero no solo la farándula  mexicana hace gala de su apertura de mente. Yo llevo once años trabajando para una compañía cuyas oficinas están en México y en Miami. Parafraseando a un personaje de la “GoodFellas” de Scorsese, Miami es “Jew Heaven” (Paraíso judío). Sin embargo, en esos once años, nadie en mi compañía me ha deseado un Feliz Año en septiembre.

Este año sin embargo, mis colegas de la oficina de México si lo hicieron. Les pregunté que cómo se habían enterado. Mi amiga R. me respondió “La fotógrafa que trabaja con nosotros es sefardí, va al templo y nos enseña cosas del judaísmo”. De esas palabras emergen tres verdades. La fotógrafa se siente tan cómoda en su entorno laboral que puede revelar su judaísmo, sus compañeras demuestran una sana curiosidad por conocer otra cultura y ella está  dispuesta a ilustrarlas. Eso es todo lo que se necesita para vencer la ignorancia y crear un mundo de armonía multicultural. Pero reitero ¿Por qué eso es posible en México y en otras partes no?

lunes, 16 de enero de 2012

Ignorancias del antisemitismo chileno: Hinzpeter, Maximiliano Grass y los lectores de The Clinic

                                          
Hace unos días hablaba con un amigo judío al que no veía desde el 2004. Antes de cumplirse cinco minutos de intercambio telefónico ya  estábamos de acuerdo: el antisemitismo en Chile va en auge. Aunque  el fenómeno parece girar en torno a la figura del Ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, en realidad la judeofobia chilena ha estado siempre ahí. Aflora o por adoctrinamientos ancestrales o por agendas modernas, pero se perpetua sobre todo por la gran ignorancia que caracteriza a nuestra clase media profesional.

Comienzo con algunos postulados. El antisemitismo existe desde que D-s  creó al pueblo hebreo. El antisemitismo nunca va a morir, puede que duerma una siesta larga y luego despierta disfrazado de otra cosa. Desde la creación del Estado de Israel el antisemitismo usa el seudónimo de “anti sionismo”. Desde hace un par de años  el antisemitismo en Chile ha salido del closet pero se ha convertido en un arma política para todo el que quiera desacreditar al gobierno y a las instituciones. Esa es la diferencia, porque hoy el discurso antisemita mas soez no viene de parte de grupúsculos descerebrados sino del hocico de profesores, parlamentarios y dirigentes políticos que lo vomitan sin empacho como si estuvieran en el Tercer Reich.
<= Tuit del profesor de Ética de la Universidad del Maule, Iván Canales 


La situación ya se ha vuelto tan incómoda que la semana pasada, Maximiliano Grass, Presidente de la Federación de Estudiantes Judíos se vio obligado a tratar el tema en una entrevista a The Clinic. Hasta leer esa nota yo no sabia quien era Maximiliano Grass, ni que existía tal federación. No estoy muy segura de que concuerdo con todo lo que dice Grass. Lo que si sé es que un tema tan serio debería haber tenido mejor marco que The Clinic.

Yo no leo The Clinic. Encontré la  nota por casualidad en Twitter. Me es difícil explicar a mis lectores extranjeros que es The Clinic o encontrar alguna publicación equiparable. Es un pasquín que se las da de saber de política, pero cuya nota más vista de la semana se titula “Perla, tan caliente como tú”. La segunda mas vista es una semblanza de Anita Alvarado escrita por su abogado.

A mi no molesta que The Clinic lucre con las calenturas de Perla o los secretos de la “Geisha” Alvarado. Me molesta su juego político. Me molesta su cinismo hipócrita, su pretensión de no casarse con nadie cuando en realidad sirve a los intereses del grupo más nefasto de la política chilena, el anarco-rojerío,  y busca exacerbar los lados mas feos del extremismo sea de Izquierda o de Derechas. ¡Y puchas que hay lados feos por ahí!


Eso fue evidente en las respuestas de sus lectores que dejaron más que claro como opera la mentalidad del antisemitismo chileno. Una mentalidad que se nutre de argumentos añejos, y mitos ignorantes y difíciles de sustentar. Una vez dije en este blog que no sabía de dónde nacía el antisemitismo chileno. Solo leer esos 33 comentarios (mas una cantidad de información que canalizaré en otra entrada) me ayudaron a entender.

Lo que dijo Grass, en resumen, fue que Hinzpeter no representa a la comunidad judía chilena y que es injusto que todos los judíos paguen por los platos rotos por el Ministro.  En realidad, un  individuo jamás representa a ninguna comunidad, pero ese tipo de lógica se pierde en el pensamiento indocto e incoherente del hombre-masa chilensis que curiosamente no recluta sus seguidores ni en el lumpen ni el campesinado, sino en la clase media semi-educada.

Maximiliano Grass

Los comentarios vienen de todos lados  del extremismo político, desde los que cantan “La Internacional” hasta los que silban el “Horst Wessel Lied”. Un consenso que une a estos polos opuestos es su pésima opinión de los judíos. Hay algunos que la expresan con redacción cuidada, otros a punta de garabatos dirigidos hacia el mundo hebreo. La calidad de los argumentos, sin embargo, evidencia un raciocinio superficial de gente que se informa vía redes sociales, revistas de farándula y leyendas urbanas.

A ratos el nivel de discurso recuerda al más rancio antisemitismo europeo. Un comentarista se queja de encontrar el “hedor” de los judíos hasta en The Clinic. Otros utilizan argumentos ultra manoseados por agendas palestinas desde el momento en que los palestinos decidieron convertirse en victimas profesionales y para eso hubo que restarle  cualquier rasgo de mártir u oprimido al enemigo. Irónicamente, dicen que es peligroso el “infiltramiento” de jóvenes judíos como Grass en la sociedad chilena. Estoy segura de que la Familia  Grass tiene más tiempo en Chile que ciertas etnias que se están infiltrando  más recientemente en nuestro país y precisamente gracias a los manejos de quienes escribieron esas mismas palabras.

Hay comentarios de quien acusa los judíos de apátridas y extranjeros en Chile y hay de quien los acusa de ser fascistas. Otro lo rebate aludiendo a la sana contribución judía al marxismo chileno. ¡No nos defienda, compadre! Este mismo señor se queja de que  Hinzpeter sea el único ministro judío del gobierno de Piñera, lo que  demuestra lo mal que la Derecha trata al pueblo judío. ¿Caballero si ya tenemos bastante antisemitismo con Hinzpeter se imagina como estaríamos si hubiera más ministros judíos?

Pero los comentarios más repugnantes vinieron de una personita que se auto apoda “Lina Whisky” y que representa para mi el tipo de antisemita mas nocivo. El que finge o hace creer que “conoce” a los judíos, que “sabe de sus manejos”. Madame Whisky es toxica en toda su sapiencia. Pretende saber como funcionan las sinagogas, las escuelas judías, incluso susurra como conspiradora que sabe que la comunidad ya meterá en cintura al Presidente de la Federación de Estudiantes Judíos. Dice que todos los judíos  chilenos se reúnen en la sinagoga y obran según dicta el rabino, y que a Grass lo castigara “el consejo de ancianos de su comunidad” ¡Ayy no, los Sabios Gatunos! ¿Qué leyó esta pendeja? ¿”El Cementeriode Praga” de Umberto Eco?


Maximiliano Grass se une a  la lista de comentarios y le cuenta que nadie lo ha censurado. Con una serenidad y paciencia digna de Hillel le explica que un rabino es solo un guía espiritual, que la comunidad es tan diversa que seria imposible imponerles ningún criterio. Que los rabinos no son curas, que lo que opinen o piensen no tiene el peso de la palabra divina. Se guarda de decirle cosas básicas como que hay muchas sinagogas en Chile, muchos rabinos.

“Rabino” es solo un titulo que quiere decir “maestro” y por eso Jesús que era rabino era llamado así por sus discípulos. En el judaísmo  se pueden tener servicios religiosos sin necesidad de sinagoga ni rabino. Solo se necesita de un grupo (minyam)de diez hombres circuncidados y mayores de doce años. Las bodas judías suelen ser al aire libre y  la presencia del rabino es deseable, pero no obligatoria. No se necesita de  un rabino para circuncidar a un niño. En mi escuela como éramos solo mujeres rezábamos las oraciones diarias sin siquiera eso. He asistido a servicios sin rabinos y a otros en que el minyam estaba compuesto casi todo por rabinos, puestos que la actividad rabínica no esta subordinada al templo. He conocido rabinos médicos, militares, abogados, ingenieros, siquiatras, académicos, filósofos y hasta un Chevalier de la Legion D’Honneur. El amor de mi vida era rabino y músico.

Pero Lina Whisky no escarmienta. Continua diciendo que ha trabajado para una escuela judía en New York y que se sabe (aunque no quiere entrar en detalles) como funcionan  las jerarquías y sistemas de liderazgo en ese entorno. Vaya, yo le gané porque me gradué de una escuela judía y enseñé en otra. Si  hay algo que supera a la cantidad de sinagogas en NY es la cantidad de escuelas judías. Entre mi casa y mi universidad en NY había cuatro escuelas judías, incluyendo Solomon Shechter donde estudió la primaria Natalie Portman. Ninguna de esas instituciones tenía el mismo sistema de “jerarquía” ni  la misma manera de crear “liderazgo” y en ambos aspectos no diferían de otras instituciones escolares  de  cualquier denominación.

Además no entiendo qué tenga que ver el modo en que funciona un sistema escolar con Hinzpeter y la nefasta influencia de los judíos en Chile. Perdón, no solo en Chile. Lina Whisky termina su reporte con una frase criptica “los judíos están arruinando ese gran país (USA) y la economía mundial”. ¿Qué tendrá que ver la economía mundial, los problemas de los gringos, las intrigas laborales en una escuelita de un poblado neoyorquino, los desmanes de Hinzpeter, y los judíos en Chile? Pero así funciona el antisemitismo con medias frases, con susurros copuchentos siempre sabiendo que la ignorancia es el terreno más fértil para sembrar la judeofobia.

Debido a que la mezquindad humana es tan transparente creo adivinar de donde surge la hostilidad  de Lina Whisky. Esas jerarquías le impidieron “liderar”, fue excluida, incluso despedida y de ahí nace su rencor. 
La entiendo porque yo también choqué con jerarquías en mis días de docencia, yo también presenté mi renuncia al no sentirme apoyada por una administración escolar débil, incoherente y poco solidaria. También salí agitando el puño en contra de comunidad y religión organizada, pero a diferencia de Lina Whisky, tuve la madurez de notar que ese pequeño incidente no representaba toda la grandeza y riqueza  que se esconde tras el término “cultura judía”. Y años más tarde cuando viví una experiencia similar en un instituto viñamarino que ya no existe, regentado por un católico libanes y una canadiense protestante, me di cuenta que en todas partes se cuecen habas.
Violante (la del medio) y alumnas,  en sus días de luchar contra "jerarquías" escolares

 Mi consejo a Doña Lina es que deje de darle al Whisky, que se tome un Armonyl y que tanto ella como otros tarados, a los que alguna vez algún judío les negó empleo o una judía le hizo huelga de piernas cruzadas (la única razón que convirtió a Henry Ford en un antisemita con mayúscula), no sigan propagando sus leyendas urbanas que tanto ayudan a fortalecer el antisemitismo ignorante que hoy florece en Chile. 

domingo, 26 de junio de 2011

El Fascismo y los judíos: sionismo, expansionismo y anti-semitismo (segunda etapa, 1933-1938)

Alumnos judíos de una primaria de Ferrara en uniforme de "Balilla" (1936)


Para  cuando Adolf Hitler sube al poder en Alemania, Benito Mussolini es uno de los hombres más respetados del mundo y su Italia Fascista es considerada un modelo de buen gobierno. Gandhi lo describe como un “súper hombre”, Winston Churchill confiesa "que le ha robado el corazón",  Thomas Edison lo califica como “el genio más grande de la era moderna “y  Franklin D. Roosevelt se refiere al Duce como ese "admirable caballero”.  Nadie admira más a Mussolini que el ex Cabo Hitler, pero el Duce mira con desprecio a Alemania y sus políticas. Eso, en solo cinco años va a cambiar.

En 1933, 4,950 judíos adultos son miembros del Partido Fascista (eso descontando a los cientos de niños judíos miembros de organizaciones fascistas juveniles como Balilla y Piccole italiane) Como la comunidad judía cuenta con unos 40.00 individuos se podría decir que más del 10% de la población adulta semita italiana tiene tarjeta del Partido.

Los judíos siguen siendo parte de la cultura fascista. Ludovico  Mortara es nombrado Presidente de La Corte de Apelaciones y  Guido Jung fungirá como Ministro de Finanzas entre 1932 y 1934. Hasta la industria del entretenimiento fascista tiene judíos. Guido Da Verona, el escritor mas popular de Italia es, tal como su biógrafo  Enzo Magri lo ha descrito, un “ebreo fascista”.
Guido Da Verona

 Uno de los grupos más populares  de la música de los 30 y 40 es El Trío Lescano, formado por las hermanas Caterina, Alessandra y Giuditta,  hijas de una judía holandesa. Mussolini es un gran admirador de las cantantes. Cuando pasa por su casa, levanta el brazo y las saluda “Salve, Lescano!”. Curiosamente a pesar de ser medio judías y medio extrajeres las Lescano siguen grabando aun durante la guerra y solo vienen a ser arrestadas por la Gestapo, en 1943, tras la ocupación de Roma.


Pero volvamos atrás. ¿Cómo reacciona Mussolini a las primeras muestras de antisemitismo alemán?  Antes de Hitler asumir el puesto de Canciller de Alemania, en 1932, Il Duce tiene varias entrevistas con el escritor judío alemán Emil Ludwig, quien las publicará en forma de un libro titulado  Coloquios con Mussolini. En esas entrevistas Mussolini hace comentarios despectivos sobre el Nazismo y enfatiza” aquí en Italia no existe ni existirá el antisemitismo. …Nada me hará creer que una raza biológicamente pura exista hoy día...El orgullo patrio no necesita de delirios racistas”.

En 1934, un año después que  Freud lo llama “El héroe de la cultura”, El Duce hace este discurso en la Feria Levantina respecto de las políticas racistas instituidas en Alemania: “Treinta siglos de historia nos permiten mirar con supremo desprecio  ciertas doctrinas predicadas más allá de los Alpes por los descendentes de quienes eran analfabetos cuando Roma tenía  a Virgilio, a  Cesar y a Augusto”

El Duce no se queda en palabras y abre las fronteras a los refugiados de la Alemania Nazi. Tantos entran que en un artículo para The New Republic, en 1938,  el novelista y antifascista Ignazio Silone dice que con el flujo extranjero la comunidad judía italiana ha alcanzado la cifra de 65,000 individuos.La relación entre Italia y Alemania no es totalmente amigable. Los Nazis acusan al Duce de practicar un “Fascismo kosher”. En 1934, tras una primera y desastrosa entrevista con el Fuhrer, Mussolini le dirá a un ayudante “no me gusta la facha de ese tipo”. En Europa, El Duce parece ser el único en darse cuenta de lo peligroso que puede ser este nuevo  régimen totalitario.

 Desde su llegada al poder, Hitler intenta apoderarse de Austria azuzando a los nazis austriacos. Inglaterra y Francia se hacen los lesos, pero Mussolini se convierte en el mayor defensor de a independencia austriaca. En julio del 1934,  El Canciller austriaco Engelbert Dolffuss envía a su esposa e hijos a Italia a pasar unas vacaciones como invitados de Donna Ráchele Mussolini, esposa del Duce. Se espera que el Canciller se reúna con ellos pronto.

 El 24 de julio, apoyados por dinero y armas alemanas, los Nazis inician un levantamiento en Viena y otras partes dela republica. Antes de ser derrotados, los Nazis asesinan a Dolffuss. Inglaterra y Francia miran asustadas el espectáculo. El Duce es el único que reacciona. Enfurecido ante la muerte de un aliado cuya familia es su invitada, manda tropas italianas a la frontera. Son esas tropas las que impiden que triunfe el alzamiento Nazi en la provincia fronteriza de Carintia. El prestigio de Mussolini aumenta como también su imagen de ser el único hombre en Europa capaz de enfrentarse a Hitler.

¿Era sincero el Duce al enfrentarse a Hitler? Si, puesto que convenía a sus interés. Por lo tanto no lo creo un defensor de los judíos, pero tampoco el antisemita solapado que quieren ver en él ciertos historiadores. El Duce fue siempre una amalgama de pragmatismo e idealismo. Un hombre practico, oportunista  muy manipulador. Ahora que su régimen estaba asentado, su mayor preocupación era expandir su imperio, cumplir las promesas hechas a los irrendentistas, recobrar tierras  que pertenecían a Italia y resucitar el concepto Romano del Mare Nostrum.

Para convertir el Mediterráneo en un lago italiano, Mussolini tenia que apoderarse del Norte de África. Ya tenía Somalia y Libia, pero quería más, para eso tenia que enfrentarse al colonialismo francés e inglés, y la mejor manera era soliviantar a los árabes sometidos a estas fuerzas imperialistas. Así Mussolini comienza a extender su plan primero en Egipto, que aunque reino independiente, está bajo protección” británica.

Para eso Il Duce apela al Gran Rabino de Alejandría, un livornés llamado Davide Prato, que más tarde será Gran Rabino de Roma. Interesante es esa petición porque demuestra que las comunidades árabes y judías en el Levante estaban bastante unidas en esa época. Esa armonía tenía sus días contados. Ya los países adyacentes  la Palestina Británica, y por supuesto, los que viven en ese Mandato, cobraban conciencia del sionismo y el peligro que representa para ellos.

Se ha dicho que fue el sionismo una de las causas para las políticas racista del Duce. No le daría tanta importancia.  En Italia, el sionismo no estaba tan extendido como en otras partes de Europa. Es por eso que se recuerda incluso por nombre a quienes harían “aliyah” antes de las leyes raciales, como son los casos de Enzo Sereni y  Dan Augusto Segre.

Aunque si bien es cierto que Mussolini empeñado en convertirse en “protector” de los árabes,  hará enemigos suyos a los enemigos de sus protegidos,  inicialmente El Duce ve en el sionismo una excelente arma para combatir al colonialismo inglés y su influencia en el mundo islámico. En los años 20’s y 30’s, Mussolini tiene varias entrevistas con importantes figuras del sionismo como el Dr. Chaim Weizmann, y con Nahum Goldman, presidente de la Organización Judía Mundial. En su autobiografía, Goldman cita a Mussolini diciéndole: «Ustedes son mucho más fuertes que Herr Hitler. Cuando no quede rastro de Hitler, los judíos serán todavía un gran pueblo. Ustedes y nosotros. [...] Yo soy sionista, tal como le dije al Dr. Weizmann. Ustedes deben tener un país verdadero, no ese ridículo Hogar Nacional que les han ofrecido los británicos. Yo los ayudaré a crear un Estado judío”.

 Mussolini favorece el sionismo de ultra derecha, al Sionismo Revisionista (antecesor del Likud) de Vladimir Jabotinsky. En 1934, se abre en Civitavecchia una academia naval para entrenar a los miembros de Betar la organización juvenil de Jabotinsky. Aunque nominalmente dirigida por el biólogo marino y secretario de Partido Fascista local Nicola Fusco, la academia que operaria hasta 1938, es manejada por el revisionista Jeremiah Halpern. De ahí egresarían muchos de los futuros oficiales de la Armada Israelí.
                                            La "Sarah 1", buque-escuela de la Academia Maritima de Civitavecchia

1934, el año en que abre  sus puertas esta academia, es también el año del incidente en Ponte Tresa.  Mario Levi y Sion Segre Amar, son detenidos en esa localidad fronteriza portando literatura antifascista. Levi escapa y  cruza a nado el lago hasta Suiza. Su compañero es llevado a juicio junto con su hermano Gino, un ingeniero de las fabricas de maquinas de escribir propiedad de los Hermanos Olivetti, judíos  antifascistas. Levi y Segre Amar son miembros del grupo “Giustizia e Liberta” formado en Francia por los Hermanos Roselli.

A pesar de que tanto los Roselli como la mayoría de sus seguidores son judíos, no son sionistas (ni siquiera eran marxistas). Aun así la prensa italiana se esmera en presentar el caso como parte de una conspiración sionista. Por primera vez en Italia comienza crearse esta imagen de judíos anti-fascistas, internacionalistas, marxistas y sionistas. Esto obliga a muchos judíos fascistas a reaccionar públicamente declarando su rechazo al sionismo y su lealtad al Partido y a Italia.  Ettore Ovazza, judío y ardiente fascista publica el periódico “La Nostra Bandiera” cuyos artículos  enfatizan el patriotismo de los judíos italianos.

Al año siguiente, Mussolini comienza su campaña más agresiva de expansionismo: la conquista de Etiopia. Desde la humillante derrota que el ejército italiano sufriera a manos de los etíopes a fines del Siglo XIX,  que los italianos estaban esperando esta oportunidad. Es una cuestión de honor, y por eso los judíos italianos abrazan el conflicto. Guido Jung renuncia a su puesto de Ministro de Finanzas para vestir el uniforme militar.

Un breve paréntesis para hablar de esta campaña atroz en la que morirían 30,000 etíopes, y que gana Italia a base de cometer todo tipo de atrocidades contra un pueblo pacifico y civilizado. Obvio que tanto la Sociedad de Naciones como los países occidentales debían repudiarla, pero hay tres factores que siempre me han exasperado. Otras atrocidades sometidas en esas época (e.g. las japonesas en la China) no reciben el mismo nivel de rechazo. Francia e Inglaterra, que se dan baños de pureza y apuntan con el dedo acusador a Italia han cometido similares atrocidades en sus colonias. La verdadera razón por la cual son tan rápidos en juzgar y condenar es porque temen el efecto que las políticas expansionistas del Duce tengan sobre  sus imperios.


Mussolini no esperaba una reacción tan negativa por parte de la comunidad internacional y comienza ver la mano de una conspiración judía tras el repudio internacional. ¿No son  judíos mayoría de los antifascistas? ¿Acaso no es la plutocracia judía la que maneja los intereses de Occidente? La activa participación de judíos en el bando republicano en la Guerra de España termina de convencerlo de que los judíos son sus enemigos. El rechazo de Inglaterra y Francia lo hace sentirse aislado e inclina la balanza a una alianza con Hitler. ¿Qué mejor muestra de su buena voluntad hacia las políticas Nazis que crear sus propias Leyes Raciales?

El antisemitismo italiano no nació de un día para otro. Existía desde antes pero era insignificante. Sin embargo, la nueva política Fascista le da tribuna a gente como Giovanni Preziozi, un ex sacerdote que desde los años 20’s dirigía un diario antifascista “La Vita italiana”. Pronto,  tanto la radio como la prensa se encargande  poner de moda la judeofobia. Se republican Los Protocolo de los Sabios de Sion a los que se agregan nuevos textos antisemitas como Gli ebrei italiani de Paolo Orano, publicado en 1937, una invitación a los judíos a renunciar a toda su herencia cultural y a “toda lealtad extranjera”, asimilándose completamente en el mundo fascista.

En junio 1938 sale a la luz el infame “Manifesto degli scienziati razzisti” (Manifiesto de los científicos raciales (¿??)) que afirma que la población y civilización de la Península es aria, que existe tal cosa como “una raza puramente italiana” y que los judíos no son parte de ella. ¡Este panfletucho fraudulento, en el que ni Mussolini creía, ni siquiera venia firmado! Las firmas de los famosos “científicos”  aparecen unos días después. Únicamente un de ellos goza de  algún prestigio, y cuatro de los firmantes son jóvenes asistentes de profesores aniversarios. Aun así el manifiesto es el predecesor y “legaliza” la implementación de  las Leggi Razziale que en noviembre de ese mismo año severa de raíz toda vinculación entre judíos y Fascismo y pone término  a una Italia libre de antisemitismo.

Después de la guerra, Juan Domingo Perón dirá, “Mussolini fue el hombre más grande del siglo, pero cometió errores que yo no cometeré”. No sé a que errores se refería El General pero si me preguntan, la tumba se la cavó el Duce con tres actos: la invasión de Etiopia, la Alianza con la Alemania Nazi, y las leyes raciales.

domingo, 19 de junio de 2011

Los judíos y el Fascismo : una paradoja histórica. (Primera etapa 1919-1932)


En la primavera de 1919, 119 hombres se congregan en un hall en la Piazza San Sepolcro, en Milán,  para fundar  Il Fasci Italiani Di Combattimento, que dos años más tarde se convertiría en Il Partito Nazionale Fascista. La sala había sido arrendada por Cesare Goldman, uno de los cinco judíos presentes en esa reunión. Así nacía el fascismo, con apoyo de judíos y libre de antisemitismo. Irónicamente, todos los movimientos que seguirían su ejemplo (con la excepción del Justicialismo argentino) serían invariablemente antisemitas.

Como les comentaba en el previo post, mi investigación sobre los judíos y la Derecha me abrió los ojos sobre muchas falacias y mitos. Una de ellas es que para muchos el Fascismo y la Derecha son sinónimos. Muy por el contrario, tanto el Fascismo puro como sus clones tienen mas en común con el socialismo (por algo el partido Nazi se llamaba “Nacional Socialismo”)  y con políticas de justicia social impulsadas por la izquierda, que con modos de vida burgueses, culturas oligárquicas o políticas conservadoras.

El Fascismo es una ideología totalitaria, autoritaria y nacionalista. En eso todas las corrientes   fascistoides se asemejan. Al ser movimientos nacionalistas suelen mirar con sospecha  al  extranjero y a las etnias, por eso con poquísimas excepción, con antisemitas declarados. Inicialmente el Fascismo original (que escribiré con mayúscula para diferenciar de otros usos y significados del término) no lo fue, al menos en sus primeras décadas de vida.

El Fascismo en Italia nace de una serie de factores. El primero es la humillación nacional. A Italia  la venían hacía rato atropellando, tanto en el campo de batalla como en el diplomático. A pesar de ser aliada de Inglaterra  y Francia en la Gran Guerra, en la Conferencia de Versalles les habían negado hasta el derecho al puerto de Fiume que los irrendentistas italianos consideraban debía ser parte de su territorio.

Salvatore Barzilai, periodista judío que dirige la Delegación Italiana a la Conferencia de paz
Los soldados que regresaban del horror y las privaciones de la guerra se encontraban sin posibilidades de empleo. Para colmo, eran vituperados por obreros levantiscos que habían permanecido en sus fábricas durante el conflicto y que eran, en su mayoría, socialistas, anarquistas y pacifistas. El campesinado se sentía humillado por las medidas agrarias socialistas que el gobierno intentaba imponerles. Existía un gran temor en las clases latifundistas y empresariales ante  un posible Soviet italiano.

Si aunamos el sentido patrio pisoteado, descontento social, desempleo, aumento del crimen organizado en el Sur, huelgas y protestas violentas, y miedo a una posible Revolución Bolchevique (sobre todo después que los obreros se tomaron las fábricas en el verano de 1920), se entiende que la burguesía acomodada,  la aristocracia, los industriales y los terratenientes se mostraran más que dispuestos a  apoyar económicamente a Benito Mussolini. Y había una gran mayoría de judíos latifundistas, industriales y hasta aristócratas que  no veían nada malo en unirse a este nuevo partido.

En esa primera etapa, el Fascismo  era extremadamente sincretista, una amalgama de ideas liberales, de conceptos de izquierda (hasta anárquicos), que enfatizaba no la lucha en contra, sino la colaboración de clases sociales. Vale recordar que Mussolini, en 1919, hacia solo cinco años que había abandonado el Partido Socialista.

El primer manifiesto proto-fascista fue el  Fasci d’Azione rivoluzionaria internazionalista, redactado por el abogado judío Ángelo Oliverio Olivetti. Socialista y furibundo sindicalista, Olivetti también era ultra nacionalista. Funda este Fascio como una reacción a la petición del Partido Socialista Italiano a mantener la neutralidad durante la Gran Guerra. Colabora con él Mussolini a quien Olivetti había conocido en Suiza, en 1898. Pronto Mussolini lidera el movimiento y Olivetti deja el socialismo y se aferra a un concepto que parece una antítesis, el sindicalismo fascista. Hasta su muerte en 1931, Olivetti es leal a un régimen que  de alguna manera había ayudado a fundar.

Mussolini, en esa primera etapa era un hombre que atraía todos los grupos: a los católicos a los monárquicos e incluso a segmentos semi revolucionarios como los socialistas desilusionados y las feministas. En 1919, el primer manifiesto fascista “Il manifestó de fasci di combatimento" (publicado en Il Popolo Italiano, diario de Mussolini, financiado por el Commendatore Elio Jona, judío) ya  promete el voto femenino.

 
Mussolini corteja a las feministas italianas entre ellas varias judías como Margherita Sarfatti, que se convertirá en su amante (anteriormente el futuro Duce ya había tenido otra amante judía, Angelina Balabanoff) y Silvia Bemporad Servi que seria la directora de la revista femenina mas importante del Periodo Fascista,  L’Almanacco della Donna Italiana Más tarde la sustituirá otra judía, Gabriella Aruch, que es obligada a dimitir en 1938 debido a las leyes raciales.

Con lo dicho queda claro que ni Mussolini ni su partido tenían políticas excluyentes hacia los judíos. No tendría porque hacerlo cundo Italia era el país donde los judíos gozaban de mayor libertad, teniendo representantes  en todas las aéreas profesionales y políticas. Además de alcaldes, senadores, y ministros de origen hebreo, los destinos del país habían sido manejados por un Prime Ministro judío, Luigi Luzatti. Era el segundo judío en alcanzar ese grado de poder en Europa, después de Benjamín Disraelí en Inglaterra. La diferencia es que a Luzatti n se le obligó a abjurar de la fe de sus padres para poder ocupar ese cargo.


En una Europa donde la mayoría de los países  prohibían a sus ejércitos tener oficiales judíos, y el caso Dreyfuss en Francia demostraba la falsa tolerancia de la clase militar de la liberal nación gala,  Italia nombraba su primer general judío, en 1888. Se trataba del  Conde Giuseppe Ottolenghi, que mas tarde sería Ministro de Guerra. Durante la Primera Guerra Mundial el ejercito italiano contaba con cincuenta generales judíos (Estados Unidos no tendría generales de origen semita sino hasta después dela Segunda Guerra Mundial.)El oficial mas condecorado del ejército italiano en la Gran Guerra  fue El General Emanuele Pugliese, judío.
Conde Ottolenghi
 

Entre los mártires fascistas de lo que el Partido denominaría “La Primera Guerra Civil Italiana” (1919-1922) también hubo judíos: Gino Bolaffi, el legionario  Duillo Sinigaglia (muerto en Módena, a los veinticuatro años) y  Bruno Mondolfo  (muerto en Fiume, en 1921).

En 1922, Mussolini es elegido al Parlamento, en octubre de ese año tiene lugar  su famosa Marcha de camisas negras hasta Roma donde toman el poder. Con el apoyo del Rey Vittorio Emmanuel III, Mussolini se convierte en Primer Ministro de Italia. Para entonces 746 judíos eran miembros del Partido. Muchos más lo seguirían. Doscientos recibirán un estatus de honor por haber participado en la Marcha.

Los judíos  se distinguen el Partido y no solo por marchar o ser mártires. El aviador, y héroe militar, Aldo Finzi fue el primer diputado fascista elegido al Parlamento en 1921. En los años 20’s,  fue Subsecretario del Interior, Subsecretario de Aviación, organizador del brazo paramilitar del Partido y hombre de confianza del Duce. Acusado de participar en el asesinato del politico socialista Giacomo Matteoti, Finzi se ve obligado a renunciar y a retirarse de la política, a pesar de que posteriores investigaciones demuestran su inocencia. Se dedicó al comercio del tabaco. Su trágico final pertenece a la segunda etapa del Fascismo.
Aldo Finzi

Finzi no  seria el  el único judío en destacarse en esa primera década del fascismo. El Subprefecto de Policía Dante Almansi; El General Maurizio Rava,  Gobernador de Somalia;  el alcalde de Ferrara, Enzo Ravenna y  el Rector de la Universidad de Roma,  Giorgio Del Vecchio son otros nombres que evidencian la adhesión de los judíos al régimen.
Giorgio Del Vecchio

Aunque en 1919, en Il Popolo Italiano, Mussolini comenta la influencia de los hebreos en la Revolución Rusa y se pregunta si no será esa una venganza en contra del Cristianismo, un año mas tarde usa  ese mismo periódico para afirmar lo siguiente:  “In Italia no se fa assolutamente nessuna differenza fra ebrei e non ebrei. ” Termina con esta frase “La Nueva Sión, los judíos italianos la tienen aquí,  en esta  nuestra adorable tierra”. Ya nombrado Primer Ministro, en 1923, y tras una entrevista con  Angelo Sacerdoti, Gran Rabino de Roma,  Il Duce  anuncia formalmente que ni su gobierno ni el Partido Fascista han tenido  o tendrán  a intención de seguir políticas antisemitas.

Seria faltar a la vedad no señalar que hubo muchos judíos antifascistas,  aun en esa primera etapa tan admirada por el resto de Occidente. Enemigos del Duce fueron los diputados socialistas Claudio Treves y Giuseppe Modigliani (hermano del pintor), también los Hermanos Rosselil (a los que Mussolini mandaría asesinar en Francia en los años 30) prefirieron continuar la lucha anti fascista en el exilio. Incluso uno de los judíos sansepolcristi  Eucardio Momigliano, rápidamente se desilusionó con las políticas de Mussolini y fundó la Unione Democratica, un partido anti-fascista.
Carlo y Nello Rosselli

Me detengo aquí, pero quiero dejar claro que cualquier percepción de ser eso una apología del Fascismo es falsa. Aunque mas de una vez, me han tildado de "facha”,  no me gustan los regímenes totalitarios (por eso no soporto el marxismo) con su represión de libertades individuales y grotescos programas de adoctrinamiento. Pero puedo comprende el por qué  la burguesía acomodada y profesional, clase a la que pertenecían la mayor parte de los judíos italianos, se sintiese cómoda en un régimen fascista que nunca persiguió ni  su cultura ni su religión.

Por otro lado, hay algo siniestramente fascinante en ver como el Fascismo original estaba libre del antisemitismo, algo que no ocurriría con facciones imitadoras de su doctrina y que surgiría ncasi toda Europa (y siguen surgiendo. Hezbollah es un magnifico ejemplo). Como el Fascismo caería en la trampa del antisemitismo será el tema de mi próximo post.

Como este es un tema extenso y yo apenas logro cubrir los puntos principales, voy a hacer algo que no acostumbro, poner una breve bibliografía. De paso, les recomiendo que no se molesten con el artículo  “Italia Fascista” en la Wikipedia en castellano. Es incompleto,  inexacto y está mal redactado. Tiene unos párrafos que parecen traducidos por AltaVista.

BIBLOGRAFIA SELECTA
Bosworth, R.J. B. Mussolini’s Italy: Life under the Fascist Dictatorship, 115-1945.  (La Italia de Mussolini: La vida bajo la Dictadura Fascista, 1915-1945.) New York: Penguin Books, 2005
De Grazia, Victoria. How Fascism Ruled Women: Italy, 1922-1945 (Como el Fascismo dominó a las mujeres: Italia, 1922-1945).Berkeley, CA: University of California Press, 1992.
Stille, Alexander.  Benevolence and Betrayal: Five Italian Jewish families under Fascism (Benevolencia y traición: Cinco familias judeo-italianas bajo el Fascismo).  New York. Picador. 1991.
Zucotti, Susan. The Italians and he Holocaust: persecution, rescue, survival.  (Los italianos y el Holocausto: persecución, rescate, sobrevivencia)New York. Basic Books, Inc., 1987

lunes, 13 de junio de 2011

Judíos y de Derechas: ¿un oxímoron?


Hace unos meses, intenté explicar como el marxismo no era un invento de los judíos y que como estos habían terminado siendo sus chivos expiatorios. Un amigo me preguntó “¿Y para cuándo un post sobre como la Derecha trata a los judíos?”  La verdad es que ha llegado el momento de tratar ese tema y tal vez eso pueda explicar porque yo, conservadora, hasta cierto punto militarista, amiga de tradiciones, instituciones y valores domésticos, y profundamente anti-izquierda, no puedo considerarme de Derecha.

Antes de comenzar, confieso que éste ha sido uno  de los temas más complejos y laberinticos sobre el que he escrito. Constantemente mi mente bifurcaba hacia otros mares y me encontraba escribiendo sobre los judíos y el fascismo, o sobre los judíos y el Gobierno Militar. Al final tengo tema para tres posts más.

A diferencia de la Argentina o México, la comunidad judeo-chilena es pequeña (consta de unos  20,000 individuos) y no tiene un sello de identidad como las ya mencionadas. Eso explica porque en Chile se sabe poco de los judíos.  Pero lo poco que saben deriva en una imagen negativa y distorsionada sobre el judaísmo y la cultura judía. Una de sus aseveraciones más comunes es que los judíos militan siempre lo más lejos de la derecha del espectro político.
Karen Poniachik, Ministra de Mnería en el primer gabinete de Michelle Bachelet

Confirmó ese hecho el que Michelle Bachelet nombrase, en su primer ministerio, a varios ministros de origen hebreo. La prensa liberal estadounidense (o sea el 90% del a prensa gringa) hizo mucha propaganda a este hecho mencionando que después de Israel, Chile era el país con más ministros judíos en el mundo. De lo que no se habló fue de la labor mediocre de esos ministros, como tampoco nunca se habla en el extranjero que en Chile hay parlamentarios judíos de centro derecha como Lily Pérez o el actual Ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter.
Rodrigo Hinzpeter


Un amigo me contaba que en Twitter si se habla mucho de Hinzpeter, invariablemente mal, invariablemente quejándose de su gestión, e invariablemente recalcando su origen judío. Aunque concuerdo en que no es un buen ministro ni buen político, es cansador que los tuiteros de izquierda y derecha siempre saquen a relucir su raza (Hinzpeter no es religioso por lo tanto tendremos que hablar aquí de origen racial). Pero como me explicaron pacientemente en este mismo blog, en Chile no se quiere a los judíos, ni siquiera cuando se llaman Farkas y van por la calle regalando plata. Sin embargo,  la animadversión reciproca entre judíos y  Derechas pareciera ser un fenómeno mundial.  

¿Qué razones entonces pueden llevar a un judío a participar en partidos conservadores? Principalmente el anti izquierdismo, miedo a influencias "progres” y respeto por valores conservadores y posturas tradicionalistas que son el eje del judaísmo. Por eso es que  la gran mayoría de los judíos ortodoxos, y los ortodoxos modernos, apoyan a la Derecha.

En los años 70’s, tanto mi sinagoga neoyorquina como la escuela judía en la que terminé mis estudios secundarios eran  bastiones republicanos. En aquel entonces para mi era perfectamente concebible, lo que para la derecha chilena resulta inaudito, que se puede ser judío y militar en la Derecha o centro Derecha.
Cuando salí del útero protector de mi colegio y entré a la universidad encontré otro tipo de judíos: cosmopolitas, intelectuales y profundamente progres. Ellos me explicaron que un judío de Derechas era un oxímoron, puesto que la Ultraderecha era la causa de todos nuestros males. 

Cuando consultaba con mis antiguos maestros u otros miembros de alas conservadoras judías, me explicaban que todos los movimientos extremistas o sea la Ultra derecha y su polo opuesto,  el comunismo estalinista habían sido fundamentalmente anti semitas y habían buscado erradicar la cultura judía. Si  la progresía judía era anti Derecha se debía a su rechazo por  el judaísmo tradicional y su modo de vida. De ahí nacía su apoyo a  políticas de libertades extremas.

Sin embargo, en Estados Unidos no se daba  fácil ese maridaje entre judíos y el Partido Republicano. Un detalle significativo fue cuando se hizo publica la declaración de James Baker, Secretario de Estado durante el gobierno de George Bush padre. El secretario comentó que no había que preocuparse tanto de la opinión judía puesto que “Jews don´t vote for us, so fuck them.” Jim Baker tenía razón, pero su modo de expresarlo pudo ser menos grosero.
James Baker

Si bien es cierto que la gran mayoría de los judíos estadunidenses votaron por Obama, la situación está cambiando. Un gran número de judíos estadounidenses se siente mas protegido por políticas republicanas, sobre todo en comparación a las desastrosas posturas de Obama. El senador Joe Lieberman abandonó el Partido Demócrata, y como independiente se ha convertido en uno de los pilares del Tea Party. En el Congreso, el Líder de la Mayoría  (ósea los Republicanos) es el senador judío Eric Cantor.
Eric Cantor

En Francia también está ocurriendo un fenómeno parecido. Desde la Segunda Guerra Mundial que era inaudito que un judío francés siquiera flirtease con la idea de ser de Derecha, una ideología, para siempre manchada por sus vínculos con políticas xenófobas y el colaboracionismo de Vichy. Pero desde los atentados a las Torres Gemelas, esa actitud ha cambiado.

Muchos judíos franceses se acercan a posturas más conservadoras o “americanizadas” como las describen sus enemigos quienes por supuesto incluyen a los judíos de izquierda, que además han tildado a esa corriente de “populismo sefardita”, porque parece que los “americanizados” son en su mayoría sefardíes, como el  académico franco-argelino Shmuel Trigano.
Shmuel Trigano

Pero esos cambios no parecen estar abarcando a las Derechas hispanoparlantes. Me lo demuestra mi exploración internautica en la que he usado términos como “judíos”  y “de derecha”. Un irónico resultado es que “judíos derechistas “o “judíos de derechas” suele aparecer en las miles de páginas pro-palestinas en español. Pareciera ser que los verdugos del pueblo palestino y enemigos de la paz fueran los judíos conservadores.  ¿Como explicaría  eso la Derecha chilena tan filopalestina?