domingo, 14 de noviembre de 2010

El glamur de la realeza ¿Qué ventajas presenta la monarquía?

Nunca se sienten más las falencias de la democracia que en momentos de crisis. ¿Pero qué otra alternativa hay? ¿Dictaduras, anarquías, monarquías? Para los nativos del continente americano, que de reyes solo conocen los de la baraja, la idea de la monarquía resulta anacrónica y grotesca. Sin embargo, en esta segunda década del Siglo XXI, todavía existen unas cuarenta monarquías reconocidas y algunos modelos de “republicas” que a su manera preservan el concepto dinástico. ¿Puede un modelo monárquico ser tan o más eficaz que el democrático?

Yo soy de esas apasionadas por el glamur de la realeza. A diferencia de otras que comparten este hobby, nunca soñé casarme con un príncipe ni ser parte de ese mundo, precisamente porque esa fascinación nace de la distancia, de esa sensación que, y a diferencia de los actores de Hollywood, los reyes y reinas no son gente cualquiera elevados, por mero dinero y fama, por encima delos mortales. Los reyes nacen, los reyes son


Mi interés temprano en la historia, combinado con una obsesión de toda una vida por los mitos y leyendas universales, perpetuaron esa sensación mágica de que las dinastías reales eran las responsables de todos los sucesos de nuestra historia fueran vicisitudes o venturas. Los mitos y leyendas me mostraban como los códigos de conducta, el honor y los rituales controlaban vida y destinos de reyes, príncipes y caballeros. Ya adulta comprendí que aun en el Siglo XX, el protocolo, las costumbres y los estatutos monárquicos definían el sentido patrio en los países donde gobernaban todavía reyes. Creo que eso es lo que ha permitido que permanezcan las monarquías, a pesar de las quejas de rojos y republicanos.

Hoy en día hay monarquías en todos los continentes. Doce países africanos tienen reyes y en Marruecos reina el Sultán. Hay reyes en Tonga y Tuvalu, en Oceanía. La península arábiga se divide entre reinos y emiratos. Hay sultanes en la península malaya y en Brunei. Camboya, Bután y Tailandia son reinos y Japón es un imperio.

A pesar de las progresías, revoluciones e ínfulas de modernismo, siete monarquías siguen existiendo en Europa, en Escandinavia, España, el Reino Unido y los Países Bajos. Agréguenles dos principados (Liechtenstein y Mónaco), y un Gran Ducado (Luxemburgo) y todo indica que la realeza goza de buena salud. Eso a pesar de que muchos de sus miembros insisten en vivir como hedonistas y escandalosas estrellas de Hollywood olvidando los deberes de su clase, especialmente al momento de elegir pareja.


Hay monarcas bastante poderosos. El Sultán de Marruecos se ve más firme en su trono que Zapatero en el suyo. Todavía existen monarquías absolutistas en Arabia Saudita y Suazilandia. Y Su Graciosa Majestad Británica, Isabel II, no solo es una de las mujeres más ricas del mundo, además sigue ejerciendo su soberanía sobre los países de la Commonwealth lo que trae la sombra monárquica hasta nuestra democrática América, en el Caribe y Canadá.

Incluso países que han derrocado a sus reyes, han retomado el modelo monárquico. Un siglo antes de la toma de la Bastilla, en Inglaterra decapitaron al Rey y vivieron en una especie de dictadura puritana por un par de décadas, hasta que aburridos de tanta moralidad plebeya prefirieron volver a sus reyes que eran más divertidos y glamorosos. En España se ha intentado tener una republica dos veces, todo para volver a la monarquía. Una régimen comunista a fines de los 40’s expulsó al joven Zar Simeón de Bulgaria. Volvería a reinar en este siglo, cuando su pueblo lo eligió en las urnas como Primer Ministro. Un caso extraordinario que demuestra que aun en el exilio, la realeza sigue desempeñando un papel.



Sin embargo, ningún país democrático querría ser una monarquía. ¿Después de todo, quién quiere un gobierno que no haya elegido o estar obligado a depender de una sola dinastía que puede colocar en el trono a candidatos tiranos, locos o irresponsables? ¿Y quién quiere cargar con todos los gastos que exige mantener el boato real? Pues si comparen cuanto gasta Obama en ir a hacer el loco a Asia o Su Primera Dama que se pegó una guapas vacaciones españolas dónde, con plata del fisco comió y gastó más que María Antonieta en un mes, verán que el gasto es el mismo.


En cuanto a tener reyes no electos y que permanecen pegados al trono, ¿quien eligió a Fidel? ¿Y cuántos monarcas no han durado menos que lo que está durando Huguito en Venezuela o lo que duró Saddam en Irak?Además, pareciera que en el Tercer Mundo hay cierta predilección por lo dinástico. Basta mirar a los Assad en Siria. Muchos votaron por Eduardo Frei Ruiz Tagle creyendo que seria un digno sucesor de su padre. Lo mismo ocurrió con El Paleta Alessandri al que todos le veían cara del León de Tarapacá, y al final era sólo un gato de casa. Y si a Néstor no se lo lleva un infarto, él y Cristina se hubieran alternado en el gobierno argentino per secula seculorum.

¿Que ventajas ofrece una monarquía, obviamente constitucional, dotada de una dinastía solida compuesta por individuos consientes de su rol y deberes? Pues brinda gobernantes que desde la cuna son entrenados para regir; manejar crisis; ser diestros en protocolos y etiquetas lo que los hace óptimos para manejar relaciones exteriores y diplomacia; tener sentido de deber cívico y voluntad para servir y representar a sus pueblos. Todo lo que los políticos aprenden sobre la marcha y algunos nunca. Además, un monarca presenta a su pueblo un símbolo de unidad, continuidad y herencia histórica. Con un rey no hay divisiones políticas, no existe ese enojo de parte del sector que no votó por él.



Los reyes se ocupan mejor que políticos plebeyos de las relaciones exteriores, de tratados, de diplomacias; visitan y reciben a cabezas de estado. Pueden ser un excelente puente con organismos religiosos y militares. Pueden ocuparse del legado histórico del país; de su patrimonio cultural y artístico; hacerse cargo de instituciones de caridad; promover el turismo, y, no debe desmerecerse, propiciar esa fascinación que muchos plebeyos sentimos por la nobleza y la realeza. Hay miles de labores que miembros de una elite, criada para servir y gobernar, puede desempeñar mucho mejor que políticos codiciosos, corruptos o llanamente ignorantes.


24 comentarios:

Javier Bazán dijo...

Recién salido del colegio, leyendo los artículos del historiador Bernadino Bravo Lira, me gustaba eso de la monarquía.

A los políticos habría meterlos en curso militar, como los que hacen los actores cuando hacen películas de guerra y así sentir el papel del soldado. Analogamente, podría haber un curso para que los políticos aprendan comportarse como las características que les atribuyes a los monarcas.

A propósito, ¿Viste la pelícual 'Queen', en que al final Tony Blair termina defendiendo la monarquía?

Violante Cabral dijo...

Pero obligar a los políticos a tomar cursos seria ir en contra del principio demócrata de que cualquiera puede ser elegido a un cargo público si lo eligen. También hay diplomáticos de carrera, pero hay una diferencia entre el que estudia para algo y el que nace dentro de una casta donde todo lo que ve, todo lo que hace y aprende va encaminado a inculcarle el don de mando y servicio. Y ya que vivimos en la era en que todo tiene una explicación “genética” se puede hablar de que un rey o príncipe lleva en los genes (y en su subconsciente colectivo) los atributos para gobernar.
Ahora ninguna dinastía bajó en un OVNI, todas comenzaron con algún individuo que se destacó o en el campo de batalla, o en la política. Por eso no me sorprendería que en un siglo más (tal vez menos) cuando el mundo vuelva la Edad de las Tinieblas surjan dictadores tipo Republica Banana que establezcan nuevas estirpes hereditarias.

Luis H Arroyo dijo...

Voy a hacer un comentario: En países como España, una monarquía es mucho más barata que una república.
Otro: los españoles son incapaces de elegir un Presidente de la república decente.
Y otro: al final da igual, igual nos vamos a ir al carajo. El pueblo soberano así lo ha decidido, es fatalidad.

Luis H Arroyo dijo...

... Y otra: Me gustaba lo de la "internacional coronada", que intentó mantener estable Europa a principios del XX (todos eran primos, sobrinos, etc...), hasta que llego el primo Wilhem de Alemania y lo jodió todo. Bueno, y el primo ruso Nicolás, pobre, un desastre.

Luis H Arroyo dijo...

...Y otro: la monarquía puede que sea un anacronismo, pero volveremos a ella después del próximo desastre.

Javier Bazán dijo...

Velo de otra forma:
Ese curso sería como exigirle ser mayor de 18 años para optar un cargo.

Violante Cabral dijo...

Eso es cierto pasó con Grecia y Roma, pasó con las ciudades republicas del Renacimiento. Al final el pueblo se cansa de elegir candidatos ineptos y corruptos.
En las ultimas elecciones en Chile vi tanta gente que no quiso ir a votar (y aqui es obligatorio) o se vanagloriaban de votar en blanco o nulo que me puse a pensar en el poco valor que le da la gente al derecho al sufragio.
Si, me olvidé de ese elemento de la Gran Faimilia Europea donde todos lo reyes enparentados no podían pelearse entre si y donde una alianza dinástica era el mejor remedio para evitar guerras.

Luis H Arroyo dijo...

Sí, el Gran HP de Guillermo lo jodió todo.

Violante Cabral dijo...

Javier,
Como profesora puedo atestiguar que siempre hay alumnos que pasan raspando tal como hay otros que sacan buenas notas y no aprenden nada. Y hay cosas que se tienen aprender de chiquito. ¿Cómo le vas a inculcar a un hombre grande moral y sentido del deber si ya no la tiene?

Violante Cabral dijo...

Luís,
No le echemos toda la culpa al Kaiser. Hubo otros factores. El revanchismo francés, el imperialismo británico y todos esos líos del Imperio Austro-Hungaro. Pero señal de que Europa no estaba lista para la democracia, es que menos de 20 años después del Tratado de Versalles y ya media docena de paises europeos tenían dictaduras.

Luis H Arroyo dijo...

Bueno, maticemos: el Kaiser buscó la conforntación, y el rearme de Alemania que él buscó hundió a Alemania económicamente e hizo la guerra inevitable. Nadie la quería salvo él.Su pero decisión fue despedir a Bismark y poner a sus amigos. Bismark había logrado la unificación y luego había mostrado cómo mantener el equilibrio europeo.

Claudia dijo...

Hola Violante:
Debe ser el primer post en mucho tiempo en que leo a alguien que se declara partidari@ de la monarquía.
Tal y como yo lo veo hay dos problemas.
El primero, fundamental, es que la monarquía determina que haya personas que por simple nacimiento, tienen profesión de por vida. Para eso, creo que tendrían que currárselo más, no pedir que los empresarios les compren yates, protestar de todo lo que tienen que hacer (uishhhh qué agenda más apretada tengo), no parecer que nos están haciendo un favor por existir, no tener negocios turbios, etc.
Segundo, no empeñarse en demostrar que "son como los demás". Precisamente, el Rey nace como un primus inter pares, esto es, como el que tenía la posición predominante entre los pares, esto es, entre los que eran iguales, que eran los nobles en la Edad Media. Por supuesto, todos sabemos que humanamente son iguales, pero esa no es la cuestión. Si pueden hacer lo que quieran, entonces cualquiera puede ser Rey y sus privilegios deberían desaparecer.

Es cierto, la monarquía tiene ese toque romántico (grandes salones iluminados con velas y mucha gente bailando al son de violines), pero eso es historia. A día de hoy, nos enfrentamos a diversos desafíos y creo que los monarcas actuales (raro es el que no está metido en algún lío monumental: el último Gustavo de Suecia, que al parecer se dedicaba a tener orgías de sexo y que, incluso tuvo una "amante oficial") no quitan problemas si no que los producen.

"Los españoles no pueden elegir un presidente decente". Je. Eso es cierto y muchas veces me he preguntado por qué. He leído que es porque nunca decapitamos a un rey (como si lo hicieron en Inglaterra con Carlos I y en Francia con Luis XVI). Yo creo que la cuestión es más profunda: creo que para ser republicano primero hay que ser respetuoso con dos cosas, la Nación y las ideas de los demás. Se ha de ser respetuoso con la Nación porque es lo que realmente les une a sus ciudadanos y con las ideas de los demás porque si no acabarán unos acusando a los otros de traidores al régimen vigente (salvo que realmente lo sean...) y se degenerará en una guerra civil.

Eso es básicamente lo que pasó en las dos repúblicas y que desgraciadamente parece que está cerca de repetirse. Esta vez sin república. ;)

Violante Cabral dijo...

El Káiser era un señor muy complicado, malhecho, con problemas físico, con pésimas relaciones con sus parientes extranjeros (curioso que fuera un excelente esposo y padre y el nieto predilecto de la Reina Victoria). A el si que no le importaba pelear con sus primos en Inglaterra y Rusia. De acuerdo, él es la principal causa de a Gran Guerra, pero también había una cantidad de problemas locales que ayudaron a que cayeran las monarquías. Algo que nunca he entendido es porque cae el Imperio Alemán y el Austro Húngaro (que tenia un emperador muy gente) a causa de la derrota, pero no ocurrió lo mismo en Japón acabada la Segunda Guerra Mundial.

Violante Cabral dijo...

Querida Claudia,
Como te dije en tu blog, yo no sé si me gustaría vivir en una monarquía. Lo que si sé es que muchos, muchísimos, estamos hartos de trampas democráticas, de sistemas políticos corruptos y ver que elegimos gente que ha jugado con nuestros destinos y patrimonios, aun peor que en otras democracias se sigue jugando con nuestros destinos y patrimonios. Estoy leyendo una cantidad de libros sobre la Gran Depresión (puesto que estamos viviendo otra) y un constante es que los países afectados, tanto en América Latina como Europa, buscaban mas que presidentes, a caudillos, hombres fuertes que los protegieran aun a cambio de entregar sus libertades. Por eso hubo un auge de dictaduras e incluso en USA se continuó reeligiendo a Roosevelt hasta que se les murió. Yo veo que ya hay presidentes en América Latina que con el cuento de la “reelección” se están pegando en el cargo y entre dictadores y rey, prefiero al último. Hay más libertad en una monarquía constitucional que la que existe en Venezuela o Irán.
Concuerdo contigo completamente que los reyes modernos no tienen ese sentido del deber de los de antaño y eso se debe al empeño en renunciar a protocolos y reglas que los separaban de los demás mortales, pero que también les aportaba disciplina y carácter. Sin embargo, echando un vistazo a la historia, me doy cuenta que los escándalos sexuales de la realeza siempre han existido. Solo que ahora con este hipócrita doble estándar de nuestra era y con la influencia de los medios se magnifican más. ¿Te imaginas que alguien le hubiese reprobado a Catalina de Rusia su centenar de amantes? ¿O a Luis XIV y XV que tuvieran una sucesión de queridas oficiales? A mí siempre me ha sorprendido que Francia se levantara contra de su Rey más pacato y que lo que acusaban a María Antonieta no fuera su affaire con Fersen sino que gastase el patrimonio de la nación en joyas. Irónicamente el gran despilfarro de los Reyes no fue para comprar el famoso Collar de la Reina sino para sustentar la Independencia de los Estados Unidos. Por eso, me preocupan mas todos esos negocios de los nuevos Yernísimos que el que Carlos Gustavo tenga amante. También las tiene Berlusconi y ahí sigue.

Claudia dijo...

Hola Violante:

Me pones el ejemplo de Catalina de Rusia sobre lo de los escándalos sexuales. Si te lees su vida, verás que se pasó al menos los 20 primeros años en el filo de la navaja con conspiraciones por todos los lados que intentaban derrocarla. Es cierto que no sólo por eso, ni siquiera principalmente (el verdadero Zar era su marido, no ella, que era "importada" de Alemania).

Las monarquías actuales carecen de esa "inestabilidad" que había entonces si se "sobrepasaban". Es cierto que muchas veces no era el culpable el que pagaba (Luis XV "Después de mí, el diluvio), a pesar de toda la censura ideológica que había. Hoy, sobre muchas cosas, no se habla porque al hacer ver que "son como la gente de su edad", se quitan precisamente esa característica distintiva que hacía que sus "pecadillos" fueran perdonados.

También es cierto que Irán no es una democracia pero que Dinamarca sí. Pero es igual de cierto que Marruecos es una dictadura mientras que Chile (que es una república) no lo es.

Al final, la cuestión no está en si se es república o monarquía si no en cómo participan los ciudadanos en ese estado y cuáles son los derechos (y deberes) que se les reconocen.

PS: Lamento los mensajes duplicados. Es que me sale que el mensaje no lo ha mandado porque es demasiado largo pero realmente sí lo mandado.

Luis H Arroyo dijo...

bueno, excelente esposo... era homosexual, y se rodeó de homosexuales, le gustaban los cuarteles por eso. Se hizo antipático a todo el mundo, le gustabam lo uniformes, que cambiaba y arreglaba a su gusto.
No fue un buen príncipe, como lo fue su padre. Y estaba acomplejado por su familia inglesa, que por su parte le trataba bien. Pero ¡ese complejo! quería demostrarles que era mejor, y eso le llevó a hacer campañas contra Inglaterra, que llegó a ser odiada, cuando el culpable del malestar era él y sus gastos militares que arruinaron el país.
Naturalmente, su homosexualidad no es la culpable de su desgobierno, digámoslo asó, aunque sospecho que algo tuvo que ver en sus complejos.

Violante Cabral dijo...

No sé que le pasa a Blogger. A mi también me sale elcartelito. No hay que hacerle caso y no te preocupes si salen duplicados los borro.

Violante Cabral dijo...

Bueno la Emperatriz no se quejaba y el Kaiser se casó dos veces y tuvo 8 hijos, por lo que mejor hablamos de bisexualidad. Su ambiguedad sexual no creo que lo haya afectado mcho porque era bastante comun en Alemania y lo seguiría siendo hasta el Tercer Reich donde una cultura homosexual exstiría clandestinamente dentro del Partido, pero creo que al Kaiser más le molestaba su brazo torcido , su rinitis cronica y ua enfermedad en los pies que se los hacía bien fetidos. Su padre era un hombre admirable, pero Wlly no lo quería

Ministro dijo...

Chile funciono muy bien en el siglo XIX con presidentes que tenian poderes que superaban con creces al parlamento. Diego Portales quizo dar estabilidad a la Republica y le entrego el poder y respeto a la autoridad Presidencial. Todo esto gracias al autoritarismo presidencial que busco recuperar el poder del monarca al cual nos rebelamos en 1818...

El Presidente en Chile sigue siendo visto como un Monarca, al cual se le elige cada 4 años. Lamentablemente en los ultimos 20 años hemos sido victimas de Presidentes blandengues, tibios y exageradamente progres...,

Pero mi percepcion de la Republica es la ideal, no me gustan las coronas ni los elegidos. Me gustan mas los personajes con don de mando, reflexivos y con autoridad.

¿Qué puede saber el vulgo del bien comun?... Creo que poco..

Creo que a los Españoles les faltó un hombre que forjara ese concepto de Republica,(no ese concepto moscovita, o bolchevique) pusiera la "mano de hierro" con los separatismos y creara una sola identidad. El General Franco en alguna oportunidad dijo que su gobierno era una monarquía, pero sin Rey... Y digan lo que digan prefiero su forma de gobierno a la de un monarca.

Se los digo con mucho respeto mis estimados amigos españoles...

Blanch dijo...

Cuando leí esta entrada, no pude evitar recordar que en las clases de historia siempre nos enseñan que de haber gobernado más tiempo, el mejor gobernante en México habría sido el emperador Maximiliano de Habsburgo (quien por cierto, fue fusilado por los liberales).

La verdad es que la democracia está lejos de ser el mejor sistema para gobernar, más cuando hay corrupción de por medio y políticos ambiciosos a quienes les importa un pepino la opinión de quienes gobiernan.

Definitivamente los dos sistemas tienen sus carencias, pero es un hecho que en ambos los gobernados siempre buscarán a un líder que los saque de la miseria.

Poco le importa a la gente si ese líder es un rey o un presidente elegido por otros.

Violante Cabral dijo...

Pero Ministro,
En una monarquía constitucional hay muchisimas más libertades individuales que en una dictadura.¿Además que diferencia hay entre un dictador y un monarca absolutista? Ahora mismo los democratas aconsejan a Obama gobernar por decreto, sin hacer caso del Congreso. Entonces va a ser como el Chicho. ¿De qué vale la democracia?
Su Señoría no se olvide de mi antivirus.

Violante Cabral dijo...

Mi Querida Blanch,
Te estaba esperando porque el tema de México como monarquía da para largo y no me cupo en la entrada.
México es el único país hispano parlante de América que al independizarse se convierte en monarquía autóctona o Imperio (como lo eran los Aztecas) con Iturbide y nunca entendí porque dejó de serlo. Y luego tenemos a Santa Anna que gobernaba como si fuera un rey. Por eso es que el país no resintió tanto como dice la historia oficial la imposición de un monarca extranjero. Pero Maximiliano, y esa es la gran ironía, venía lleno de ideas liberales de Europa y estaba más que dispuesto a modernizar a México, país que amaba más de lo que lo querrían muchos presidentes del PRI, y era un hombre de gran estatura moral (aparte de los amores con la hija del jardinero) así es que era perfecto para un país que necesitaba de alguien que combatiera la corrupción. Y me hace gracia que supuestamente los mexicanos no querían monarquía, pero aceptaron más de 40 años de dictadura de Don Porfirio. Tengo amigos mexicanos revisionistas que dicen que el país estaba mejor con Don Porfirio que ahora. Eso suena tristísimo.
A propósito lo de Maximiliano también ocurrió en Brasil con un final menos trágico. Pero los presidentes que suceden al emperador Pedro son muchísimo peores y traen una corrupción que casi no existió durante el Imperio.

Blanch dijo...

A propósito de Don Porfirio, precisamente se hizo una comparación entre su gobierno y el actual con respecto a la celebración del Bicentenario.

Cuando Porfirio celebró el centenario de la Independencia, no hizo un pomposo desfile, sino que construyó obra pública, inauguró la Universidad Nacional y edificó monumentos por todo el país.

A pesar de ser un dictador y un gran elitista, como mandatario tenía claro que lo primordial para el país era la modernidad. De ahí que construyera vías ferroviarias e impulsara el comercio.

Por cierto, aquí se habla mucho de democracia; pero a final de cuentas muchos presidentes electos han sido sacados del poder mediante tácticas que nada tienen de democrático.

Madero por ejemplo, después de participar en elecciones y llegar legítimamente al poder, fue asesinado por sus opositores.

Salvo algunas excepciones, la mayoría de los gobernantes "electos" (porque también el fraude electoral está a la orden del día, razón por la que hay índices de abstinencia exorbitantemente altos) se han preocupado más por enriquecerse a ellos, a sus familiares, amigos y amantes.

No hay que olvidar además que en México los presidentes tienen pensión vitalicia, que al morir pasa a manos de sus viudas. Así que no veo mucha diferencia entre esto y mantener a familias monárquicas.

En apariencia puede ser más justo que cualquiera tenga la oportunidad de gobernar un país; pero qué pasa cuando ese cualquiera no tiene la habilidad, el conocimiento, la preparación o la pasión de sacar adelante a esa nación. O simplemente llega mediante el fraude o aprovechándose de la ignorancia del pueblo gobernado.

Y sí coincido contigo, Maximiliano era perfecto para un país que necesitaba (y necesita) erradicar la corrupción.

Con respecto a Iturbide, es curioso saber que fue fusilado, considerado traidor a la patria y hasta su nombre fue eliminado del Himno Nacional, simplemente por haber sido emperador 1 año (a pesar de que él mismo abdicó); pero la espada con que entró triunfante tras la consumación de la Independencia, sigue exhibiéndose con letras doradas en el H. Congreso de la Unión.

Violante Cabral dijo...

El Bicentenario ha sido una oportunidad para examinar la historia de México y revisar también los mitos oficiales. Hasta supe que La Longoria y Andy García anduvieron allá haciendo un filme sobre los Cristeros. Un tema del que casi no se habla en los libros de historia.
Leí una reseña en un periodico tapatío de un libro de historia revisionista que decía que ni la clase media ni la burguesía querían la revolución, y que incluso el pueblo no estaba tan contento con la idea de “La Bola”. Pero entonces todo nuestro concepto de la Revolución ha estado errado.

Pobre Iturbide. Como Maximiliano, Felipe Ángeles, Venustiano Carranza (Tal vez Colossio pertenezca a esa lista) y otros han pasado a ser patriotas muertos a los que no se convierte en mitos como Madero, Villa y Zapata.

Don Porfirio es un personaje interesante. Dicen que cuando se exilió dejó las arcas llenas, o sea nunca robó. Era un hombre fuerte, pero no era corrupto. Y leía ahora en un libro (La Capital de Jonathan Kandell) que Ciudad de México a fines del Siglo XIX ya tenía luz eléctrica y adelantos que la ponían a la par delas capitales europeas. A Don Porfirio hace rato que lo están sacando del closet de los tiranos y viendo sus logros. A ver s un día no hacen lo mismo con Iturbide.

Creo que no tengo que decirte que soy mexicanófila hasta las cachas y una enamorada de la cultura e historia de tu país.