domingo, 21 de noviembre de 2010

Manoseados en el aeropuerto: Los extremos de la guerra anti-terrorismo


Una nueva polémica en Gringolandia, esta vez provocada por las recientes medidas  de seguridad en los aeropuertos ¿Cómo así? Pues a mucha gente no le agrada que, con la excusa de ver si  cargan bombas,  se les tome fotografías literalmente desnudos o que se les someta a un cateo que comprende sus partes íntimas. Denuncias, críticas y hasta un boicot provocan maquinas que, para colmo, pueden resultar peligrosas para la salud y, muchos dicen, son inútiles.

No me gusta viajar en avión, pero en medio siglo he tenido que hacerlo en varias ocasiones, dentro y fuera del país. En la escala del 1 al 10, el mejor aeropuerto (y lo conocí en un momento de crisis emocional) es el de Ezeiza en la Argentina. Los que no llegan ni a cinco (con la excepción del de Nueva Orleans) son los estadounidenses. Cuando comento esto, hasta los gringos están de acuerdo, pero me dicen “Y eso que los conociste antes del 11-S”. Se entiende que en un país en perenne peligro de otro ataque como el de las Torres Gemelas, se agudicen las medidas de seguridad en los aeropuertos, pero al parecer éstas se han vuelto invasivas, alarmantes y grotescas.

Este año todos los aeropuertos de la Unión Americana han instalado unos scanners que fotografían el cuerpo humano traspasando la ropa para ver si los pasajeros y miembros de la tripulación portan explosivos u otras armas. Pero sucede que estas fotografías presentan varios inconvenientes. Primero, que son tan graficas que órganos que solo ven nuestros médicos y parejas quedan expuestos a la vista de quien los examina y, a pesar de las promesas de las autoridades, las imágenes no se borran, no se destruyen y algunas (¿qué más se puede esperar de una sociedad mediática?) han llegado a la Internet.


Aparte del bochorno de aparecer pilucho delante de extraños, existe un peligro para la salud. En una carta a la Casa Blanca, científicos de la Universidad  de California advirtieron este año de que estos escáneres colocaban a la población (principalmente quienes deben viajar a menudo) en riesgo de recibir un abuso de radiación, y que mayor riesgo tenían los pacientes o ex pacientes de cáncer.

Más encima, esos escáneres, tan intrusos que dejan ver si un hombre está circuncidado y si una mujer está en sus días, no puede detectar explosivos líquidos o plásticos. ¿Entonces? ¿Además qué se hace si un terrorista trae la bomba escondida en un orificio corporal donde no pueda ser detectada? Anne Coulter, con su acostumbrado humor vitriólico, preguntó si en ese caso se instituirían revisiones más íntimas en lo aeropuertos.



Las autoridades de transporte (TSA) que son quienes llevan a cabo la seguridad del aeropuerto ofrecen una alternativa peor. El que no quiera escanearse debe someterse a una “palpación” extrema que va más allá del cateo policial acostumbrado, ya que se concentra en la ropa interior del cateado y, por ende, en sus partes intimas. De esa forma, se manosea a los niños, a las abuelitas y a las monjitas. Las protestas no han tardado en hacerse sentir. 

Un individuo se negó a que le tocaran “las joyas” grabó su intercambio verbalmente violento con los guardias y lo hizo publico, destapando una olla de grillos. Otro en Connecticut golpeó al guardia que lo manoseaba y pasó una noche en la cárcel. Una señora puso una demanda luego que una guardia le manoseó las pechugas y glúteos sin previo aviso. Una familia hizo algo parecido cuando la “palpadora” al meterle mano en los calzones a su hija de 3 años, le provocó un ataque histérico a la criatura. Un piloto está demandando a la TSA porque encuentra inconcebible que ahora se les trate a los tripulantes como maleantes y se veje a quienes mas expuestos están a un ataque terrorista.



Por puesto, que las mayores protestas vienen de parte dela comunidad islámica. Ninguno de ellos quiere que unos infieles vean a sus mujeres en pelota y las damas musulmanas tampoco quieren, y con razón, que una guardia les meta mano por debajo de sus velos. Janet Napolitano, la encargada de la Seguridad Nacional, con esa ambigüedad irresponsable que caracteriza a los funcionarios en la era de Obama hizo una declaración pública muy vaga dando a entender que tal vez las musulmanas serían eximidas de ese cateo. No puedo imaginarme una declaración más desdichada, y si realmente se hiciera una excepción con  ese grupo, el gobierno de Obama seria bastante menos popular que lo es ahora.

Lo curioso, es que estos escáneres, carísimos muy parecidos a los detectores de metal establecidos en esas fábricas de delincuentes que son los colegios públicos gringos, no se encuentran en otros aeropuertos en el mundo (aunque Inglaterra y Alemania planean instalarlos este año). En Israel, el blanco soñado de todo terrorista, se usa el método del “profiling”, que permite reconocer a posibles  sospechosos, puesto que reúnen ciertas características asociadas con los terroristas. 

A los sospechosos se les somete a un interrogatorio sicológico a cargo de expertos. no de gente imberbe y sin entrenamiento como lo son los guardias de la TSA. Este método seguro y eficaz  evita convertir a pasajeros y miembros de la tripulación en posibles delincuentes. Pero la extremada corrección política gringa impide que se implanten esas reglas en Estados Unidos.
 
Entretanto, las demandas se acumulan, las protestas llueven, y mientras los políticos debaten fútilmente, los airados usuarios han decidido boicotear los vuelos este miércoles pre-Thanksgiving, el día mas ajetreado del año para los aeropuertos norteamericanos. Si se llegara a materializar este boicot, y fuera masivo, las pérdidas serian millonarias.

Ese es el problema en Estados Unidos esta semana. Los más contentos con esta controversia deben ser  los terroristas, viendo como sus enemigos discuten, se acaloran, entran en pánico y se escupen unos a otros. Aparte de matar gente, el gran objetivo de los extremistas es crear pánico, sembrar discordia y desestabilizar la sociedad. Y con estos medios tan inseguros de ofrecer seguridad, los norteamericanos les están siguiendo el juego a sus adversarios.

11 comentarios:

Luis H Arroyo dijo...

Muy bueno, digno de un gran medio, digamos el NYT.

Violante Cabral dijo...

Gracias.e pregunto qué opinará el NYT, bastión de la progresía, de estos métodos? Porqueestoya no es problema sólo de retrogrados conservadores.

Luis H Arroyo dijo...

La progresía es como es. Si tienen jets privados, se la suda. si toma aviones de línea, berreará. Creo que los demócratas gozan de buenos aviones jets, yates, and so on. Creo que ni pasan Jet-lag, y tienen azafatas privadas (o azafatos, según el gusto) que tiran de espaldas.

Violante Cabral dijo...

Es cierto a ellos no los manosean. Ellos son los que manosean

Javier Bazán dijo...

Como escribí en RevistaJupiter, tú post me recordó la película de ciencia ficción Total Recall, donde Arnold Sch. pasaba por un scanner antes de ir a Marte.

Violante Cabral dijo...

Es que toda la ciencia ficción más estrambótica se está haciendo realidad. Vivimos en la realidad de George Orwell, donde todos nos vigilan y no hay privacidad alguna.

Maria Dolores Gonçalo dijo...

Excelente articulo, Senorita Violante. Las medidas en los aeropuertos americanos cada vez se vuelven mas ridiculas porque no usan para nada el sentido comun (ejemplo, revisan la formula de los bebes o como dices, a ninos chiquitos como si las mamas americanas acostumbraran a envolver a sus hijos en explosivos.) Para que perder tiempo en algo tan improbable? (como bien dicen: "Common sense is the less common of all senses.") Lo peor es la actitud que muchos de estos guardias tienen (como si fueran seres omnipotentes a los que no se puede contradecir.) Yo lo unico que veo es que esto esta provocando que mucha gente opte por viajar en auto (a esto sumado que los precios de los vuelos estan altisimos!) En que terminara todo esto? (tendremos que viajar desnudos algun dia??)

Violante Cabral dijo...

Gracias Señorita Dolores,
Necesitaba la opinión de alguien del “Imperio”. Ayer Obama dijo que no iba a cambiar nada (según Beck es porque todos estos scanners son un gran negociado) y que los guardias de la TSA solo cumplen con su deber. Cierto, pero hay veces es que el deber se vuelve “poder” y muchos de los guardias se aprovechan de su poder para hacer malos ratos a pasajeros indefensos e inofensivos. Se puede ir en auto hasta la Patagonia, pero no a Londres ni a Tokio. Los que más sufren son los de las aerolíneas. Y los senadores están más preocupados de cerrar Fox News que del bienestar de los ciudadanos o atrapar terroristas for all that matters. ¿Su merced ha tenido que viajar en avión ultimamente o conoce a alguien que lo haya hecho?

Maria Dolores Gonçalo dijo...

Mi querida Senorita Violante,

Afortunadamente no he tenido que viajar. Pense brevemente en hacerlo pero cuando averigue los precios para ir a un estado casi vecino, cambie de opinion. La verdad es que con todo esto, no me han quedado ganas de viajar por avion (y eso que detesto ir en auto!) Pero seguramente en el verano tendre que hacerme de tripas corazon y prepararme psicologicamente para el manoseo...

Violante Cabral dijo...

Esperemos que para el verano haya cambiado la situación y encuentren una solución sensata. Dicen que hay otros scanners que no son tan gráficos, pero claro desinstalar estos y poner los otros sería un gasto atroz.

Ruy dijo...

Progresistas contra retrógradas.
.......que verguenza,los retrógradas
van ganando.