domingo, 2 de enero de 2011

Calumnias, medios irresponsables y paralelismos históricos

Ya estamos a dos de enero del 2011, y la euforia del fin de año, se está superando. La rutina pesimista ha vuelto a ser la norma y no me nace escribir. Me cansan las noticias siempre filtradas por medios tortuosos e intrigantes. ¿Entonces qué me queda? Nomás observar la realidad cercana y la lejana con ojos de Casandra, comparándola a otros tiempos en que caían imperios, y salían de la tierra, como decía Montesquieu en El espíritu de las leyes: “Hombres armados dispuestos a destruirse unos a otros”.

Esta mañana me tropecé con un blog que no conocía (y debía conocer) y con una entrada muy provocativa sobre la impunidad para calumniar de la prensa. Léanla y establezcan distancia tal como lo hice yo. No tiene que ser El País. Puede ser uno de los 5 millones de medios progres del Occidente, el objetivo de su difamación puede no ser Israel, puede ser el Tea Party, la Iglesia Católica, los anti-aborto, cualquier cosa que ofenda a la Izquierda progre.

No sé que me desespera más, si la impunidad mediática para calumniar; o el que se parta de la base que los lectores son idiotas y van a creer lo que lean; o que efectivamente son tan crédulos que se tragan todo lo que les cuentan los medios. Ya sé que parezco disco rayado hablando de esto, sobre todo porque lo veo todos los días.

Después de seis meses de bloguear continuamente creo que puedo contarles que soy columnista del área mediática mas amarillista e responsable (léase el periodismo de farándula). Se ha escrito mucho sobre la explotación de rumores faranduleros y no hay manera de evitarla o controlara. Al no existir medidas legales efectivas, se puede escribir cualquier cosa, inventar, exagerar, etc. ¡Pero guay de quien use una foto sin darle crédito o sin permiso de la fuente! Ahí si que se habla de despido, de demandas judiciales, poco menos que al culpable lo llevan al paredón.

Es un poco contradictorio este miedo al derecho de autor y la libertad burlona de poder difamar de manera tan arbitraria. Por suerte, en mi trabajo no estoy obligada a calumniar a nadie, pero otros se gana la vida así sin empacho.

Hay que aceptar que en el periodismo de farándula el libelo es pan de cada día y un gaje del oficio del calumniador mediático es hacerlo con gracia y del calumniado asumirlo con la misma sofisticación. Muy diferente es cuando se trata de temas más profundos como política, religión y sociedad. Es por eso que ya ni me interesa leer la prensa ni aun la menos progre, porque esa es peor ya que suele obligarnos a enfrentar verdades inconvenientes.

A los ojos de quien es sensible a los ciclos de la historia, las malas noticias (rarísima vez hay buenas y eso ya es bastante significativo) uno ya percibe que hay al final del camino, sabe como va ser el debacle que no necesariamente tiene que acabar con choques cósmicos o el Apocalipsis, pero que igualmente puede ser muy negativo.

Es por eso que me he pasado el fin de semana leyendo libros de historia, viendo señales, comparando períodos, examinando paralelismos entre otras épocas oscuras y la presente. Por eso les aviso que, al menos este enero, los voy a aburrir con un intento (muy amateur) de historia comparada.

6 comentarios:

Javier Bazán dijo...

Violante:
Primero, Feliz Año 2011 y que nuestros sueños se hagan realidad.
Segundo, al principio de este post cometiste un error, que no es esperable de una biblotecaria, a saber, que al pensador Michel de Montaigne le atraibuíste la autoría del 'Espíritu de las Leyes', que lo escribió Montesquie. Montaigne es el padre del género ensayo.
Cometiste un error sacado de la dislexia, porque ambos empiezan con Mont. La gente que es disléxica le ocurre a menudo eso.

Hacer calmunias es propio de los progres. Basta ver la calumnias que ha levantado contra los militares que combatieron el terrorismo.

Violante Cabral dijo...

¿Dr. Bazán que sería de esta torpe ignorante sin la ayuda de los nobles egresados de la Universidad de Valparaíso? Vamos a adjudicárselo a la dislexia (tengo diagnosticada dislexia matemática, pero no de la otra) y no a la cepa Undurraga que todavía estoy terminándome la champaña que sobró del Año Nuevo.

Efectivamente c’est Montesquieu, pero yo quiero tanto a Montaigne con mamá judía y propenso a los cálculos renales como Servidora, que lo tengo siempre presente.
Reitero tus buenos deseos, y que todos tus sueños se conviertan en realidades.

En estos días (y no menosprecio el esfuerzo del Tata y sus legiones de evitarnos el flagelo del terrorismo) mis mayores añoranzas y agradecimiento al Gobierno Militar son por su control sobre los bancos y la economía en general, que según me cuentan andaban derechitos, no como hoy que imponen cualquier tasa de interés y cometen tantas arbitrariedades que dan ganas de ser Bonnie y Clyde e ir a asaltarlos.

Javier Bazán dijo...

Violante:
Ja, ja. Eso se me ocurrió, pues había leído que los disléxicos, cuando no se acuerdan de un palabra, usan la palabra que se les parece. Puede haber otra explicación, como una simple confusión de nombres.
Yo tengo de la otra dislexia. Gracias a que me convertí en asiduo lector mejoré. La dislexia no se quita. George W. Bush es disléxico.

Violante Cabral dijo...

Walt Disney, Edison, Patton, Jack Kennedy, Churchill, Picasso, Da Vinci Y Tom Cruise eran/son disléxicos. Para mi “disléxico” es un título honroso.

Ministro dijo...

Para complementar sus palabras el chicho era borracho y antisemita... xD

Violante Cabral dijo...

Y eso no es calumnia. Pero anda a ver si algún diario en Chile lo dice.