miércoles, 12 de enero de 2011

Los verdaderos culpables de la Masacre de Tucson: Y Sarah Palin no está entre ellos

Estoy de acuerdo en que jamás se le debe vender un arma a un perturbado drogadicto con antecedentes Es legítimo solicitar  mayores medidas de seguridad que resguarden a la figuras publicas. Pero el cuentito del mapita de Sarah Palin,  ya está poniéndose peligrosamente añejo en la boca de los progresistas gringos. Son ellos quienes deberían comenzar a hacer un “Mea Culpa” puesto que son sus políticas las que propiciaron esta tragedia.

Que Jane Fonda levante ese dedo huesudo de bruja para acusar a Sarah Palin, no me sorprende. Que en Abu Dabhi, Hilary Clinton compare a Jared Loughner con los terroristas  islámicos, me parece un desatino.  Es vergonzoso que una Secretaria de Estado insista en comparar a un producto de una sociedad irresponsable y libertaria, con ideólogos dominados por conceptos reaccionarios. Tan desatinado como decir que Jared Loughner, ávido lector de Marx y el Cabo Hitler, adorador de la Santa Muerte y  drogadicto, fue empujado a disparar sobre la Congresista Giffords por un mapa estratégico de Sarah Palin (un recurso que todo político demócrata y republicano utiliza).
El altar de Loughner

Jared Loughner tenía pelo antes de ponerse a dispararles a los peatones en la vía pública. Ahora está calvo. Jared Loughner le disparó a una política. Jared Loughner es un misántropo, amigo de las armas, que consume drogas y que cree que la clase política es su enemiga. Ohh ya sabemos quien es el culpable de la masacre. ¡Martin Scorsese! Porque todo eso ocurre en su film icónico “Taxi Driver” que ya un día tuvo su influencia en un tal John Hinkley Jr.  que tanto admiraba el filme que antes de balear a Ronald Reagan, le escribió a Jadié Foster, la protagonista, una carta de amor.

 Cuando Loughner presentó su carné de manejar para comprar el arma homicida no apareció ningún record criminal. Tampoco el vendedor sabía que a Loughner lo habían expulsado de la universidad por ser tan belicoso y siniestro que profesores y alumnos le tenían miedo. Lo de la ausencia de antecedentes es sospechoso puesto que el chico sí los tenía. Pero misteriosamente estos fueron borrados de los archivos de Pima County, donde  (¡vaya sorpresa!) trabaja su mamá. Ese es el mismo condado de donde viene el Sheriff toxico que comenzó a acusar al Tea Party y a la Derecha de incitar a jovenzuelos delincuentes a agredir a políticos del bando contrario.

Eso es en lo que respecta al prontuario policial, en cuanto a los antecedentes sicológicos, está prohibido por leyes progres hacerlos públicos. Por eso es que psicópatas, pedófilos y otros antisociales pueden pasearse libremente, molestar a los vecinos y comprar armas.

Si Loughner le hubiera lazado una bomba Molotov a la Congresista, o la hubiera emprendido a peñascazos contra la muchedumbre, o hubiese llegado en una camioneta,  atropellando a medio mundo, no se hablaría de control de armas de fuego ¿no?  No es el arma la peligrosa sino quien la maneja y que lo motiva.
Gaby Giffords, víctma de Loughner

Lo que dominaba el cerebro de Loughner en el momento del crimen no eran precisamente las máximas del Tea Party, sino la mejor”mota” que se puede conseguir en ese lado de la frontera. Ya sé que muchos se agarrarán la cabeza cuadro me oigan decir que no hay arma mas peligrosa que la droga. ¿Cuántos crímenes no se cometen hoy en Chile por adictos a la pasta base? ¿Cuántos accidentes de transito no ocurren debido a conductores, hasta choferes de micro, que manejan bajo el influjo de la droga  o el alcohol? Y así la progresía exige que se descriminalice el consumo, posesión y venta de estupefacientes. 

Los padres de Loughner están muertos de vergüenza y transidos de dolor. ¿Me van a decir que no se maginaban que con ese historial,  el angelito no iba a terminar mal? ¿Qué no sabían lo que leía, lo que ingería ni a quién adoraba en un altar en su propia casa?  Cuando yo tenía 22 años, mi mamá (con la excusa de limpiar) daba vuelta mi pieza buscando algún indicio de mal comportamiento. A mis protestas, me respondía simplemente “mientras vivan en mi casa, siguen mis reglas”. Pero ya sé que ese comportamiento y manera de pensar ofende a  nuestra sensibilidad moderna.

Los padres del asesino (y no voy a caer en el tecnicismo anglo de llamarlo “presunto”. Sí medio Tucson vio al gallo disparando, él es un asesino) hicieron solo una breve declaración expresando su dolor, sorpresa y condolencias a la familia de las victimas. Sus vecinos han sido más parlanchines. Uno de ellos le contaba a AP que había intentado consolar a los Loughner diciéndoles que no eran culpables, que ellos habían hecho lo posible por educar bien a su engendro. También pudo decirles que es difícil ejercer responsabilidad paternal en una sociedad progresista que  les resta autoridad a los padres y  hasta el gobierno quiere arrebatarles el derecho a educar a sus hijos.

Sin embargo, como todavía hay padres que, a pesar de esas limitaciones, insisten en criar hijos responsables y útiles a la sociedad me interesé en averiguar un poco sobre qué tipo de hogar había producido un Jared Loughner. Por empezar se sabe poco de ellos. Este vecino, Wayne Smith es el único en la cuadra en tener amistad con ellos. ¡Sin embargo, tras dos décadas de “amistad” no les sabía el apellido! Aparentemente, los Loughner ahora recluidos en su hogar, son gente aislada y poco sociable.
Casa de los Loughner (ABC News)

La madre, como ya mencione, trabaja para la municipalidad. El padre es quien se encarga de las labores domesticas y quien crió a Jared. Eso no me parece negativo. Conozco gente muy valiosa que ha sido criada por  un papá viudo, soltero o divorciado. Pero de acuerdo a otros vecinos, Randy Loughner no era un padre muy “normal”, por llamarlo de alguna manera. Los Loughner tienen reputación de ermitaños. A veces pueden pasar días sin que aparezcan fuera de casa. De pequeño, a Jared  no se le permitía jugar con los niños del vecindario, y lo mantenían encerrado. Se le veía observar los juegos infantes desde la ventana. Otro vecino describió al padre como hostil y beligerante, que la emprendía gritos e insultos contra los vecinos que lo contrariaban. ¡Qué bonita familia!

Aislado por sus propios padres, violento, drogadicto, satánico, Jared era un peligro obvio para él y para una sociedad que en su necesidad de  proteger conductas antisociales y limitar leyes y autoridades que protejan al ciudadano medio, le dejaron el camino abierto para que le quitara la vida a seis personas totalmente inocentes.


Sarah Palin dijo: «debemos rechazar la idea de que cada vez que se viola la ley, la sociedad es culpable y no el infractor». Por una vez estoy en desacuerdo, porque aunque fue el infractor quien violó la ley, fue una sociedad progresista y libertaria  la que lo empolló.


7 comentarios:

Javier Bazán dijo...

Esa frase que usan los padres ahora está mal vista. Pero e sabia como muchos enseñanzas.

Violante Cabral dijo...

Otra frase de oro de mi Mafuecuando me pilló robándole cigarrillos "Yo no estoy para pagarte los vicios. ¿Quieres fumar? Consiguete un trabajo y comprate tus propios cigarrillos"
Yo creo que eso se aplica a otra fuente de autoridad que es el gobierno. Si vas a vivir en una casa (país) debes segir sus reglas y costumrbrs, no tratar de imponer tus leyes como los musulmanes y su Sharia. Por otro lado, no puedes esperar que el Estado pague tus farras, tus vicios y tus lujos

Ciro Cárdenas dijo...

Muy de acuerdo con todo lo que dices.

Aparte de ello, y contrariando las declaraciones que culpan al ambiente de confrontación política (cosa perfectamente normal e incluso aconsejable), según declara un conocido del asesino, su fijación era una serie progresista llamada Zeitgeist, que presenta las calamidades como parte de conspiraciones de los ricos y los poderosos.

He visto esa serie y por un tiempo estuve tentado de dedicarle algunos párrafos, precisamente por el extremo increíble de distorsión y mentira que presentan como cosa seria y razonada.

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Violante Cabral dijo...

Por favor, escríbelo. Me encantaría leerlo.
No sabía lo de la serie, pero si que es fanático de todos esos programas y peliculas apocalipticas.

cristian dijo...

Resulta envidiable la capacidad de la progresía para siempre dar vuelta la verdad y adecuar los hechos, perversamente, a sus propios intereses y conveniencias.
Ningún medio destaca que Loughner leia a Marx.
En todo caso, nunca lei un analisis critico ni una repulsión de los medios contra John Hinckley , quien atentó contra la vida de Reagan.

Maria Dolores Gonçalo dijo...

Excelente analisis, Senorita Violante. Me he rehusado a seguir viendo las noticias porque me asqueo la actitud de los medios despues del incidente. No sabia que la odiosa Jane Fonda tambien habia lanzado su veneno...

Violante Cabral dijo...

Y siguen culpando al mapita de Sarah Palin. Como si ellos no usaran mapas parecidos.
Socia, que bueno que apareciste. Necesito tu ayuda. Te escribo enseguida. Besos