miércoles, 4 de agosto de 2010

La actividad sexual :¿Un derecho inalienable?


Mucho revuelo ha causado en Chile, una minuta del Sernam (Servicio Nacional de la Mujer) que recomendaba a los jóvenes la abstinencia sexual. Ha causado tal escándalo la dicha minuta, que hasta este gobierno cobarde que tenemos, ha mandado a la Erna von Baer (al fin supimos para que servía) y a la ministra Carolina Schmidt a hacer declaraciones que los desliguen del documento aquel.
Esto es lo que dice el ofensivo texto:
“Una de las decisiones más comunes entre los y las adolescentes que creen haber encontrado al amor de su vida, es iniciar las relaciones sexuales. Cada día los y las jóvenes inician sus prácticas sexuales a más corta edad, y muchos lo hacen por miedo a perder a la persona amada. Sin embargo, la vida íntima es una extensión del amor verdadero, y éste difiere mucho del amor inmaduro que se experimenta en el enamoramiento. De esto deriva la importancia de que los y las adolescentes comprendan que su vida sexual debe postergarse hasta el matrimonio. Asumir esta responsabilidad cuando no se está preparado para ello, acarrea consecuencias poco placenteras para los involucrados. Los embarazos no deseados, las enfermedades de transmisión sexual, el SIDA, los abortos y sus secuelas se encuentran a la orden del día”.
Yo no veo que el texto diga ninguna mentira. ¿Acaso es placentero para una lola preñarse a los 15 años? ¿Acaso no hay diferencia entre enamoramiento y amor verdadero? Es cierto que la palabra “debe” es muy fuerte. Tal vez un “deberían” o un “seria recomendable”. Pero igual el verbo “recomendar” antes ya suaviza la recomendación que para nada es ley, para nada es imposición, y que para nada amerita la reacción desmesurada e ignorante, tanto de parlamentarios como de usuarios que se comportan como si les hubieran violado a la abuelita.
Andresito Allamand, cuya actividad principal en estos días es estar en la puerta de La Moneda, listo para criticar o reírse del gobierno, ha dicho que mejor que no saquen estas minutas si luego van a pasar vergüenza tanto el mandatario como su gabinete. ¿Cuándo le van a encontrar un trabajo a este individuo?
Lagos Weber también saltó a la palestra a acusar a la minuta de “irresponsable”. Curioso, cuando todo el documento es un llamado a la responsabilidad. Agrega el ex ministro que no se puede pensar en no tener relaciones sexuales antes de la mayoría edad. Fíjate, tarado, que muchos perdimos nuestra virginidad después de los 18 y la pasamos bastante mejor que mocosas con las que hablo que ni se acuerdan de cómo ni por qué se bajaron los calzones. “Me dolió mucho”, “me agarré una infección urinaria”, “Ni quiero acordarme. ¿Orgasmo? ¿Y eso qué es? Esas son las respuestas que he escuchado de jóvenes tanto en Chile como en Usa que tuvieron su primera vez antes de conocer sus cuerpos y de hacerse responsables de ellos.
Además, y no me sorprende, Lagos “Weas” demuestra ser analfabeto funcional. El Sernam no dijo que los adolescentes debían ser célibes, sino que debían esperarse hasta estar casados. Una ambigüedad del texto que se presta a muchas interpretaciones, puesto que en Chile, con permiso de los padres se pueden casar los menores de edad, desde los catorce años para arriba.
Eso también ha desatado la ira de los foros “chilensis” rojiprogres donde escucho los gemidos de un pobre gay adolescente. “¿Y qué pasa si no me dejan casar? ¿Debo morir virgen?” Ese al menos hace una buena pregunta.
Luego sale una idiota diciendo que es obligación de los padres adquirir contraceptivos para sus hijos menores de edad. O sea, confirma lo dicho por el Sernam, que los adolescentes son unos irresponsables que quieren pasarla rico, pero que los Papis les cuiden el culito.
Pero lo más interesante es lo dicho por Carmen Andrade, ex directora del SERNAM: “La sexualidad es un derecho que tienen las personas y Chile se ha subscrito a varios tratados internacionales donde se reconoce que hombres y mujeres pueden llevar su vida sexual como mejor les parezca”.

¿Es realmente un derecho? No recuerdo que los franceses lo incluyesen en la Declaración de los Derechos del Hombre, ni los gringos en su Declaración de Independencia, ni he visto que los Derechos del Niño digan que las nenas pueden jugar con sus amiguitos al “doctor”, a “muéstrame la tuya y te muestro la mía” o a “probar el consolador de Mami”.

En este mundo tan moderno, hay en naciones “civilizadas” una cantidad de leyes que limitan el comportamiento sexual. No se puede tener sexo con animales, no se puede tener sexo con cadáveres. No se puede acostar una mamá con su hijo ni un abuelo con su nieta, y aun en ese paraíso de la libertad llamado Estados Unidos, en muchos estados es un delito tener relaciones carnales con una prima hermana.

No se puede tener relaciones sexuales con un mayor de edad que sufra de algún trastorno o deficiencia mental, y los encarcelados en muchos países solo tienen sexo si violan al compañero de celda. Incluso en países donde los presos tienen el derecho a visitas conyugales, éste es un privilegio que reciben solo si demuestran buen comportamiento. ¿Entonces donde está ese derecho inalienable?

No se puede tener sexo consentido con menores de edad, aunque sean púberes. Y como la edad de consentimiento varía caprichosamente de país a país (en USA varía de estado a estado) les puede pasar lo que al pobre Didier van der Hove, un actor de origen belga, radicado en Colombia. Didier mantuvo por años una “comunicación” virtual con unos pendex chilenos, que desde los 13 años le mostraban el pito por Internet. Como en Colombia la edad de consentimiento homosexual es a los 17 años, el paciente Didier esperó a que estos chicos cumpliesen su decimo-septimo cumpleaños antes de venir a Chile a disfrutar su ansiada luna de miel.

Lamentablemente, la retrograda ley chilena no permite el sexo homosexual con menores de18 años. Los ratis cacharon a Didier en plena batalla, en un motel sureño, lo llevaron preso, y los medios degradaron la imagen del actor conocido por telenovelas, a través del continente. ¿Dónde quedó el derecho de Didier a tener sexo, un derecho ratificado, según la Andrade, por tratados internacionales?

4 comentarios:

enestadodeguerra dijo...

Difícil cuestión. Por un lado, hay algo dentro de mí que abomina de cualquier gobierno que intente proponer una conducta moral determinada: los gobiernos deben estar para otras cosas. Cuando se dedican a meterse en la moralidad de las personas y en las responsabilidades de los padres, nos acercamos peligrosamente al fascismo.

Es decir; no tolero que el Gobierno diga a los menores que el sexo es casi obligado para divertirse (como está ocurriendo en España, facilitando la pildora "del día después" y explicando lo fabuloso que es el sexo oral en las clases de Educación para la Ciudadanía) ni toleraría que el Gobierno diga que hay que esperar al matrimonio para tener sexo.

Dando por supuesto que nuestros jóvenes van a tener sexo (los chicos en cuanto puedan, sin excepciones, y las chicas cuando quieran sus amigas) lo mejor que podemos esperar es haberlos educado en unos valores que les permitan tomar la decisión más acertada posible en unas circunstancias (la adolescencia) que no son las más apropiadas para tomar decisiones. Yo, al menos, me conformo con que mi hijo se ponga un preservativo cuando lo haga. No pido más.

Violante Cabral dijo...

Estoy de acuerdo en que el gobierno no debe meterse en la´moral individual (para eso está el aparato legislativo), pero tu señalas la otra cara de la moneda, al mostrar como un gobierno progre puede promover libertades hedonistas.

Ciertamente es obligación de los padres enseñarle a sus hijos un solo valor, quererse un poco y saber que hay etapas para todo. ¿Pero si vivimos en una epoca en que el mismo estado ataca la familia? ¿Qué se hace entonces?

Yo no tengo ningun reparo moral contra la sexualidad,pero me da lata ver gente sexualmente disfuncional y descubrir que su "impericia" se origina en haber comenzado antes de tiempo, o haber tenido sexo en las cirscunstancias peores.

Por último, soy una vieja retrograda, pero nunca lo pasé mal en la cama mientras fui a ella con amor. Ya,ya sé, hablo como una reliquia del Siglo XX.

Vicente Olazaran dijo...

Hay muchos idiotas que están sacando patente de científicos.
Confunden correlación con prueba de causación, un error de principiantes en ciencia.
Para ilustrar cito un ejemplo:
yo puedo sacar patente de científico afirmando que el no beber agua induce al aumento de la agresividad y violencia, y a la caza de enemigos y reducción de cabezas humanas. Los indios Jíbaros de Ecuador y Perú NUNCA beben agua. El agua para sus funciones fisiológicas la obtienen de la chicha de mandioca que beben a razón de unos 10 litros diarios, y sopas varias. Por lo tanto, mientras menos agua se bebe mayor es la tendencia a cortar cabezas y reducirlas.

Violante Cabral dijo...

Por eso no creo en casi ninguna teoría científica. A veces hasta dudo del calentamiento global.
¡Saludos hasta Valdivia!

PD: ¿De veras los jíbaros no toman agua?